Policía tiene identificados y bajo vigilancia a extremistas

Se trata de particulares y no de grupos organizados con capacidad de realizar atentados
El asesinato del comerciante judío David Fremd en Paysandú por motivos religiosos por parte de un hombre convertido al Islam dejó al descubierto que la Policía vigila los pasos de otros individuos, que sin tener vinculación con ese caso, son sospechosos por sus posturas extremistas o vínculos con gente capaz de cometer acciones violentas como las ocurridas en Paysandú el pasado martes.

Fuentes del Ministerio del Interior informaron a El Observador que los servicios de Inteligencia están concentrados en varias personas y no en ningún grupo. De hecho, Inteligencia no maneja datos de organizaciones radicales locales capaces de cometer un atentado en el país, sino de personas con posturas radicales.

De todas formas, Bradley Freden, encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Montevideo –el funcionario de mayor rango ante la ausencia de un embajador–, advirtió ayer que "el terrorismo está aquí".

"Si alguien piensa que no hay peligro de terrorismo porque (Uruguay) es un país chico, pacífico y tranquilo, despiértese, porque sí hay posibilidades", afirmó.

"El terrorismo está aquí. Si alguien piensa que no hay peligro de terrorismo porque (Uruguay) es un país chico, pacífico y tranquilo, despiértese, porque sí hay posibilidades", afirmó Bradley Freden

Anoche, el ministro del Interior Eduardo Bonomi informó que a pedido del Comité Central Israelita, fue reforzada la seguridad de varias instituciones judías, entre ellas colegios.

En el caso del asesino de Paysandú, Carlos Peralta, de 35 años, no se ha demostrado que tenga algún vínculo con alguna organización extremista en particular, más allá de sus propias posturas.

El ministro dijo que de las pericias realizadas en textos y computadora incautadas en su casa no surge que haya tenido contactos con otras personas u organizaciones locales y extranjeras antes de cometer el crimen.

El asesino, que el miércoles fue procesado por la Justicia, se había convertido al Islam y sw hacía llamar Abdullah Omar.

En la noche del miércoles, al salir del Juzgado tras su procesamiento, Peralta gritó en árabe: "No hay más Dios que Alá y Mahoma (el profeta) es el Mensajero de Alá". Esa frase es la misma que está inscrita en la bandera negra del Estado Islámico, el grupo radical que controla extensos territorios en Siria e Irak y ha convocado a sus seguidores a llevar la yihad, o guerra santa, a todo el mundo.
La pericia psiquiátrica determinó que el asesino padece un "trastorno ezquizoparanoico", informaron fuentes del caso.

El prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, dijo ayer en Desayunos Informales de Canal 12 que "todos los servicios del Estado" vinculados a la seguridad "están trabajando desde antes" que se diera el homicidio.

El jerarca señaló además que el presidente Vázquez está "preocupado" tras lo sucedido en Paysandú.

El hombre que atrapó al asesino

José Soca (35), el hombre que detuvo al asesino tras el crimen, dio su testimonio a El Observador: "Pensé que le había pegado un piñazo. Cuando vi que saca la mano, tenía sangre". Soca narró que el atacante siguió apuñalando a Fremd en el piso y luego quiso escapar. "Lo corrí de atrás, no me quedaba otra. Nunca me enteré a quién estaba lastimando. Actué como creí que estaba bien", relató.

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