Por qué la serie 13 reasons why encendió el debate

La producción de Netflix generó polémica con su trama sobre el suicidio adolescente
La serie de Netflix 13 reasons why ya tiene todos los componentes de un fenómeno. Su estreno generó opiniones encontradas respecto a la postura que esta obra toma frente al suicidio adolescente, fue la serie del sitio de streaming más comentada en Twitter en los últimos días, y llevó a Netflix a colocar una batería de advertencias antes de los capítulos más gráficos.

El principal conflicto ocasionado por este programa refiere a su trama, que tiene como puntapié inicial y como eje narrativo el suicido de Hannah Baker, una adolescente que decide morir ante una serie de hechos de bullying, acoso sexual y escándalos ocurridos en su liceo.

La muerte de Hannah es presentada de forma gráfica, y ese retrato ha sido defendido por la cantante y actriz Selena Gomez, una de las productoras ejecutivas de la serie. "He creído en el proyecto durante mucho tiempo y comprendo perfectamente el mensaje. Solamente quería que llegara a los niños de una manera en la que les hiciera asustarse pero a la vez estar confusos como para hablar del tema porque es algo que está ocurriendo todo el tiempo", explicó Gomez al portal de espectáculos E!.

El realismo ha sido uno de los argumentos ejercidos por los involucrados en 13 reasons why, planteando que es un tema que no puede disimularse y del que es necesario establecer un debate. Pero no todos están a favor de esa postura.

"Si lo hubiera visto cuando era una chica frágil de 13 o 14 años podría haber pensado 'ah, el suicidio es una salida fácil. Esto me va a dar la atención que necesito. Esto es lo que tengo que hacer'", dijo a CNN Alexa Curtis, líder de la organización Media impact and Navigation for Teens, que busca combatir el bullying online.

Curtis, que escribió una columna de opinión sobre la serie en la revista Rolling Stone, considera que el recurso principal de la serie (Baker deja casetes en los que explica las razones de su suicidio) es irreal, y que el comportamiento de los personajes es poco creíble. "La mayoría de los adolescentes no dejan cintas para que 13 personas se den cuenta de cuál fue su papel en su suicidio. Con las cintas, no somos testigos del vacío y la pena que toma el control luego del suicidio de alguien", sostuvo.

La organización Headspace, un grupo australiano encargado de la salud mental adolescente también criticó la serie de Netflix: "Los emisores tiene la responsabilidad de saber que están mostrando algunos contenidos que pueden tener impacto en la audiencia", estimó la organización, que consideró que puede alentar el suicidio en los jóvenes que la vean mientras atraviesan un complicado momento psicológico.

La asociación estadounidense de psicólogos escolares, por su parte, publicó un informe en el que establecen que "no se recomienda que la juventud más vulnerable, especialmente aquellos que tienen algún grado de idea suicida, vean esta serie. Su relato potente puede llevar a los espectadores más impresionables a romantizar las elecciones realizadas por los personas y a desarrollar fantasías de venganza".

En tanto, Dan Reidenberg, director de la organización Suicide Awareness Voices of Education, expresó al noticiero ABC News que temía que se generara un "efecto contagio" y criticó al programa por no referirse a las enfermedades mentales o presentar "alternativas viables" al suicidio.

Después de que Canadá prohibió las charlas sobre la serie en algunas escuelas, y que en Nueva Zelanda se exige ser mayor de 18 para poder ver este contenido, Netflix decidido agregar una segunda advertencia (dos de los episodios ya cuentan con un anuncio de contenido gráfico) al principio de la serie, consignó el portal Vulture.