Postales de puño y letra

Puede parecer una práctica caída en el olvido, pero el intercambio de postales sigue más vivo que nunca, irónicamente, gracias a internet y las redes sociales
El mail y las redes sociales coparon la comunicación de larga (y también corta) distancia entre las personas. WhatsApp permite hablar con un amigo que se encuentra del otro lado del mundo y las cámaras frontales de los teléfonos permiten hacer videollamadas para acercar aún más a dos parientes distantes. Todo esto podría haber generado que el intercambio epistolar quedara algo olvidado, reservado para los fanáticos de la filatelia o para aquellos que no se lograron adaptar al cambio tecnológico. Sin embargo, son las mismas redes virtuales las que están haciendo resurgir una práctica que se caracterizaba por la transmisión de cercanía desde la lejanía.

Postcrossing - Postcardsswapping es un grupo en Facebook en el que los coleccionistas de postales ofrecen tarjetas con imágenes de sus respectivos países, a cambio de postales de los países que faltan en su colección. Generalmente el posteo con la oferta viene acompañado de una lista o un mapa coloreado con los países de los cuales ya han recibido alguna postal, para filtrar las solicitudes.

Hay países más comunes que otros. Los europeos son especialmente activos en el grupo, mientras que los usuarios de algunos países asiáticos, como China o India, son considerados la figurita difícil del grupo por las exigencias que ponen para el intercambio.

Y Uruguay, por ejemplo, es un país "exótico" en las colecciones de postales. Si las ofrece desde acá, prepárese para recibir solicitudes de todo tipo.

Los participantes tienen perfiles de lo más variados. Desde coleccionistas con más de cinco mil postales en su acervo, hasta los que se van de viaje y ofrecen postales del lugar donde se encuentran.
Y a pesar de que lo epistolar pueda parecer algo de adultos mayores, la gran mayoría de quienes trocan estas tarjetas son jóvenes de veintitantos años.

Paso a paso

Normalmente el intercambio no suele tener mayores complicaciones. Un usuario publica sus postales y otros ofrecen las de sus países a cambio. El usuario que publicó la oferta inicial responderá, en un comentario, o por mensaje privado, a aquellos que tengan postales de los lugares que le falten en su colección.

La gran mayoría de los usuarios prefiere elegir la que quiere que le sea enviada (aunque hay quienes prefieren las sorpresas) por lo cual, una vez iniciado el diálogo, le pedirán "su álbum" o fotos de las postales de las que disponen, para poder elegir. La contraparte puede hacer lo mismo.

Una vez elegidas las postales a canjear se comparten las direcciones físicas (esto siempre por mensaje privado). Debe aclarar si quiere la tarjeta "escrita y sellada" o dentro de un sobre. La diferencia de ambas formas de envío reside en que quienes coleccionan sellos podrán cortar el sobre para retirarlo, mientras que hay quienes prefieren que el sello esté pegado en la postal.

En el caso de que el otro pida que la quiere dentro de un sobre, simplemente se envía intacta y con la dirección y el sello en el sobre. Sin embargo, si se la piden escrita y sellada deberá escribir la dirección del otro y pegar los sellos en la postal a enviar. El valor de los sellos en Uruguay para una postal es de $ 60.

Algunos usuarios, además de coleccionar estas tarjetas, también son filatelistas. Estos piden que se ponga más de un sello en la postal y que sean "lindos". En este caso, en la oficina de Servicios Filatélicos del Correo Uruguayo (Sarandí 468 en Montevideo) se pueden combinar estampas de varios valores hasta llegar al precio indicado. En las otras casas del Correo Uruguayo solo dan un sello por el valor deseado, y las opciones no son muy variadas.

Una convención entre los usuarios es enviarse "pruebas" mutuas de que la tarjeta efectivamente se mandó. Esto consiste en una foto del reverso de la postal, en la que se vean claramente la dirección de la otra persona y los sellos, a modo de confirmación.

Mandar una postal escrita y sellada también implica escribir un mensaje en la tarjeta, no simplemente enviarla con la dirección. Pero el mensaje no tiene que ser nada elaborado. Se puede escribir una explicación de la imagen en el reverso, o simplemente una presentación personal y un agradecimiento por el intercambio. Puede haber algún que otro miembro del grupo que haga un pedido especial (un saludo de cumpleaños para su hermana, una felicitación por la graduación a un amigo), pero estos son la minoría.

Por último, una vez que el usuario recibe la postal de la otra persona es común hacérselo saber al remitente.

Cómo conservar las postales

Comenzar a recibir las postales que se intercambiaron virtualmente puede ser emocionante. El tema comienza cuando se trocaron varias y empiezan a acumularse. Hay opciones para evitar las pilas de postales en lugares improvisados (y su deterioro). La primera de ellas, y la más fácil, es la caja de zapatos. Esta es especialmente útil si se convierte en un coleccionista asiduo. Podrá poner separadores para organizarlas (por país, por continente y demás). La otra alternativa son los álbumes de fotos, aunque se arriesga a que las postales más grandes (o maxicards) no quepan. La mejor opción suelen ser las carpetas de folios ya que, incluso dividiendo a la mitad las hojas, el tamaño de sus bolsillos termina siendo lo suficientemente grande.

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