Precio de alquiler de tierras cae ante menor actividad agrícola

Rentas de buenas tierras del litoral se ofrecen por 500 kilos de soja por hectárea
El incremento de una mayor oferta de campos de buena calidad en la zona del litoral demuestra que el rubro agrícola está disminuyendo. Los propietarios de esas tierras están ofreciéndolas a precios que se ubican en la mitad de lo que se pagaba en el momento de auge del negocio.

"En los últimos años ya había aumentado la oferta de campos de menor aptitud agrícola, pero ahora están apareciendo campos buenos y las rentas son bastante razonables. Son campos buenos de Young, conocidos, que están muy bien, se ofrecen a 600 kilos y hasta por 500 kilos de soja por hectárea", comentó a El Observador el consultor Esteban Hoffman, director de Unicampo.

El agrónomo indicó que hay muchos agricultores que no están dispuestos a renovar contratos por rentas fijas sino que están pensando en otro tipo de acuerdos, de parcería, donde se comparta el riesgo con el propietario.

Según una estimación realizada por el Observatorio de la Mesa Tecnológica de Oleaginosos antes de las lluvias, el potencial de cosecha de soja se ubicaba en 2.300 kilos por hectárea. "No veníamos tan mal, a pesar de la seca de enero, pero ahora creo que el rendimiento será inferior a 1.800 kilos de soja por hectárea. Ojalá no sea mucho más bajo", dijo Hoffman.

Señaló que las empresas intentaron hacer una cosecha de alta calidad, segregando los granos dañados, que en general son más livianos. Explicó que quienes cosecharon soja con 23% o 24% de humedad a 6 o 7 kilómetros por hora, obtuvieron 30% de granos dañados; pero si se bajaba la velocidad a 3 o 4 kilómetros por hora, con un nivel de humedad de 17% o 18%, la calidad mejoraba notablemente, pero aumentaba la pérdida de kilos por hectárea.

Por lo tanto, hubo pérdidas generadas por la sequía de enero, por la lluvia de abril, porque las plantas se desgranaron, hubo chauchas que se cayeron y granos pregerminados. Pero también parte del rendimiento se determinará en tratar de sacar un grano que no pierda valor. Algunos lo lograron y otros no, dijo Hoffman.

"En una zafra normal, cuando ya se cosechó 35% o 40% del área, ya se puede calcular una media ponderada, que en general se altera muy poquito; se puede alterar cuando la soja de segunda tiene sesgos grandes, por ser muy mala o muy buena. Pero este es un año distinto", afirmó.

Agregó que en este momento "es imposible saber cuál será el rendimiento promedio de la cosecha. Creo que en una semana se avanzará muchísimo y tendremos una perspectiva más clara".

Muchos acreedores se quedarán sin cobrar

Los malos resultados de la zafra de soja de este año, con rendimientos al menos 30% inferiores a los del año pasado y con importantes problemas de calidad, hará que muchos propietarios de campos no cobren las rentas, porque los productores cosecharon muy poco y ya tienen prendada su producción. Incluso hay muchos que ni siquiera llegaron a cosechar su soja ante el evidente mal estado de los granos.

A esto se suma que hay una proporción grande de empresas que ya vienen comprometidas financieramente desde hace varios años. No se trata sólo de empresas agrícolas, sino también de muchas otras que no siembran pero que sí dependen indirectamente del rubro por tener a los agricultores como clientes de sus productos o servicios. Son estos los contratistas, acopiadores y vendedores de insumos, entre otros.

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