Primer año del alcohol cero: un poco más sobrios

En 2016 se registró una caída importante en la venta de bebidas y hubo menos espirometrías positivas

Durante el primer año de aplicación de la ley de tolerancia cero en el consumo de alcohol por parte de conductores se generó un impacto significativo en las ventas de bebidas, en algunos casos con caídas de 17%, aunque ha sido muy modesto el descenso en la cantidad de espirometrías positivas. En cervezas y whisky hubo una repercusión clara, mientras que el vino sintió el cimbronazo en el primer semestre y luego recuperó terreno.

La Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) del gobierno aseguró en su informe anual preliminar que la baja cantidad de controles positivos a choferes "evidencia un descenso en la cantidad de conductores que consumen alcohol y conducen vehículos". Sin embargo al comparar los datos de 2015 (el último año sin la ley de alcohol cero vigente) con 2016, la diferencia es de medio punto porcentual. Mientras en 2015 el 6,8% de las espirometrías fueron positivas, un año más tarde esa cifra cayó a 6,3%. El presidente de la Unasev, Gerardo Barrios, explicó que ello significa un avance de todos modos porque desde 2008 se bajó a la tercera parte la cantidad de controles positivos en accidentes de tránsito y ahora queda un núcleo duro más difícil de.

Las espirometrías analizadas por la Unasev en todo el año corresponden a las que se realizan a conductores que participan de siniestros de tránsito. Existe una diferencia importante en el resultado de controles de lunes a jueves con los de viernes a domingo. Mientras que las espirometrías positivas son 3,5% en los días hábiles, los fines de semana el porcentaje trepa a 11,3% los sábados y 17,6% los domingos. Por eso las autoridades hablan de un período "crítico" entre viernes y domingo".

Las industrias de bebidas alcohólicas importadas y nacionales sufrieron un impacto en las ventas cn caídas de entre 8,5% y 17%, aunque la afectación es dispar entre los empresarios, ya que no es lo mismo un importador de productos terminados y envasados, que una industria como la del vino que incluye la producción de uva por parte de más de 1.400 viticultores y el funcionamiento de casi 200 bodegas, o la industria nacional de la cerveza que también ocupa a cientos de personas.

La información pública disponible hasta el momento para poder comparar el desempeño de las principales bebidas abarca el período enero a setiembre de 2016. Según datos de la Dirección General Impositiva (DGI), en los primeros nueve meses del año pasado –con la ley de alcohol cero vigente desde el 9 de enero– cayó 16,9% la cantidad producida de cerveza en el mercado local, si se incluyen tanto las nacionales como importadas. La venta de whisky, por su parte, descendió 17% en ese período. El vino tuvo una caída de 8,5% en los primeros nueve meses de 2016.

El volumen declarado por los fabricantes de cervezas cayó de 64,3 millones de litros de enero a setiembre de 2015, a 53,4 millones de litros en el mismo lapso de tiempo de 2016. El whisky pasó de 4 millones a 3,3 millones.

En el caso del vino (según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura), en los primeros 9 meses del año 2015 en Uruguay se consumieron 47,9 millones de litros, y en el mismo período de 2016 fueron 43,8 millones.

Un aspecto importante a tener en cuenta para analizar la baja en la venta de bebidas alcohólicas es la marcha de la economía. En términos generales se considera que el consumo acompaña la tendencia del crecimiento del país, e incluso cuando la economía sube las ventas crecen por encima de ese indicador global, y en contrapartida la caída es más pronunciada cuando los números generales son negativos. Por lo tanto en la consideración también habría que tener en cuenta el freno de la economía del último año para encontrar explicaciones a las cifras de 2016 en ventas de bebidas alcohólicas.

Comisión

En 2015, el presidente Tabaré Vázquez convocó a representantes de partidos, sindicatos y empresas para discutir medidas contra el consumo abusivo de alcohol. La medida más relevante y que se puso en marcha fue la ley de alcohol cero a conductores. Luego se discutieron una serie de ideas, la mayoría de las cuales no tuvieron una concreción, o bien están en carpeta en el Poder Legislativo. Una de ellas está plasmada en un proyecto de ley a estudio del Parlamento que establece nuevas reglas para la venta de alcohol, como por ejemplo la prohibición del horario entre las 22 y las 8 horas. Esa medida tuvo resistencia en el Frente Amplio y por eso aguarda a encontrar consensos en el Parlamento. La comisión dejó de reunirse en 2016.

Adaptación

El presidente del Inavi, José Lez, dijo a El Observador que el primer semestre de aplicación de la ley generó un impacto muy importante en la industria del vino. De acuerdo a su análisis de los datos, en la primera mitad del año pasado la baja en el consumo fue importante, pero señaló que se recuperó en el segundo semestre. "Hubo una adaptación a la normativa y se empezó a considerar el valor que tiene el producto vino; se acomodó la situación y el vino encontró de vuelta su espacio", comentó. En ese sentido el Inavi dirige sus mensajes publicitarios a transmitir las cualidades que tiene el consumo responsable de vino. A juicio de Lez, habría que aguardar a junio o julio de 2017 para tener más datos y observar si la baja en el consumo es una tendencia.

El Observador consultó a Fábrica Nacional de Cerveza pero sus autoridades prefirieron no hacer comentarios.


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