¿Qué es el "trastorno esquizofrénico paranoide" con el que diagnosticaron al homicida de Paysandú?

Psiquiatras explicaron que pueden tener ideas delirantes sin perder la consciencia de lo cometido

El miércoles a la noche, cuando se conoció el procesamiento del homicida del comerciante judío de Paysandú David Fremd, el juez penal Fabricio Cidade dijo ante la prensa que el asesino había sido diagnosticado como portador de un "trastorno esquizofrénico paranoide".

Este trastorno produce alucinaciones. Las personas con esta enfermedad pueden tener la percepción de la existencia de un objeto o de una voz que realmente no está.

"Pueden tener ideas delirantes, en un mundo que no es real, que es creado pero del cual no pueden salir voluntariamente. En ese contexto de alucinaciones, la persona puede sentir que esa fuerza divina lo haya llevado a realizar el homicidio", explicó a El Observador el psiquiatra Eduardo Katz. Para el especialista, "generalmente hay una larga historia previa de actos que hacen suponer que la persona no está en su sano juicio", situaciones conflictivas que en una de las descompensaciones puede llegar a terminar en un asesinato.

El experto se refirió al homicidio que tuvo lugar en Paysandú. "Si una persona tiene la convicción de que Dios le está hablando y tiene que matar a alguien porque es el enemigo de la religión, dejó de ser una convicción religiosa y pasó a ser un delirio". Sin embargo, el psiquiatra agregó que eso no quiere decir que no tenga consciencia de que está cometiendo un acto que es grave, y por esa razón es que a veces se los declara imputables como en este caso.

Dentro del trastorno hay distintos grados, pero la clave para los psiquiatras es determinar si al momento del asesinato era consciente de la situación. "Seguramente si es un paciente con este trastorno, lo padece hace tiempo y nunca fue diagnosticado", dijo Katz.

"Tener el trastorno no le quita la comprensión de la ilicitud de sus actos. Es una personalidad que puede tener ideas sobrevaloradas, lo que piensa es absolutamente así sin posibilidad de que pueda haber otras opiniones válidas", explicó el psiquiatra Roberto Mossera.

La religión puede ser una idea sobrevalorada. Los expertos coinciden en que, si la persona dijo haber sentido voces, eso pasaría a ser un delirio y debe ser inimputable. "Si una persona tiene la convicción de que Dios le está hablando y tiene que matar a alguien porque es el enemigo de la religión, dejó de ser una convicción religiosa y pasó a ser un delirio", aseguró.

Las personas con este trastorno son más proclives a entrar en los fanatismos extremos que los consideran una convicción y pueden estar convencidos de que están "salvando al mundo" al momento de asesinar.

Todas las manifestaciones que hizo el homicida al declarar indican que se trataría de un fanático religioso: "No hay más Dios que Allah y Muhammad (el profeta) es el Mensajero de Allah", dijo tras ser procesado ante la prensa. Para Katz, estas personas "necesitan un marco que los contenga porque parte de la enfermedad es que no tienen contención y muchas veces lo encuentran en los fanatismos".

El homicida también declaró que era perseguido por los judíos por practicar el islam. En ese sentido, varios psiquiatras consultados coincidieron en que se trata de la misma idea delirante producida por este trastorno, un síntoma más de la descompensación de la enfermedad que puede generar el pensamiento de que el resto de la ciudadanía está en contra de él.

"La persona (con este trastorno) vive en un mundo de persecución ficticia creada por su propia mente, llevada a un límite extremo, a la acción. Tiene una interpretación delirante del mundo", explicó a El Observador la psiquiatra Andrea Acosta.

La esquizofrenia paranoide es una enfermedad psiquiátrica crónica que se puede compensar con medicamentos, pero el enfermo no se cura. Por esa razón debe ser controlado periódicamente por un profesional y estar internado en los períodos de descompensación.


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