Qué es la Alianza del Pacífico y por qué Uruguay quiere asociarse

El gobierno tiene interés de acercarse pero dentro del FA hay disconformidad de algunos sectores
Se conoce como la Alianza del Pacífico al acuerdo de integración regional firmado en abril de 2011 entre Chile, Colombia, México y Perú con el objetivo de “avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas” entre los países miembro.

Su conformación apuntó a convertirse en una plataforma de articulación política, integración económica y comercial, en la región y con proyección al mundo, con énfasis en Asia y el Pacífico, según se sostiene en su sitio web.

Es la octava potencia económica y exportadora a nivel mundial. En América Latina y el Caribe, el bloque representa el 39% del Producto Interno Bruto (PIB). Además, concentra el 52% del comercio y atrae el 45% de la inversión extranjera directa.

De acuerdo con el informe Doing Business 2016 del Banco Mundial, los países miembros de la alianza ocupan los primeros lugares en el ranking de facilidad para hacer negocios en América Latina y el Caribe: en primer lugar México, seguido de Chile, Perú y Colombia.

A nivel poblacional, los cuatro países concentran una población de 225 millones de personas y un PIB per cápita promedio de US$ 16.759 (en términos de paridad de poder adquisitivo).

Cuenta con un total de 49 países observadores de todo el mundo, entre los cuales se encuentran Uruguay, Argentina y Paraguay; los tres miembros del Mercosur, bloque regional paralelo en la región.

La alianza y Uruguay

Uruguay solicitó formalmente el ingreso al bloque en julio de 2012 y un mes más tarde integrantes de los cuatro países aceptaron la solicitud. En los últimos años, el gobierno ha adoptado un interés especial por acercarse cada vez más a la alianza al tiempo que el Mercosur atraviesa dificultades.

Entre julio de 2013 y julio de 2014 la cumbre del Mercosur no se convocó como consecuencia de un delicado contexto internacional. Venezuela debía asumir la Presidencia pro témpore, ya que Paraguay estaba suspendido hasta tanto no se cumpliera con la elección del nuevo presidente, pero la crisis política de Caracas postergó más de una vez la realización del nuevo encuentro

Luego de ese periodo (en un clima muy similar al que se vive ahora de estancamiento del Mercosur por el agravamiento de la crisis política en Venezuela y el juicio político en Brasil), el entonces presidente José Mujica planteó la posibilidad de adherirse a la alianza. "No tenemos ningún interés en irnos del Mercosur pero no tenemos ningún interés en permanecer vegetativamente", sostuvo durante su audición radial.

Un año después, en la nueva administración del Frente Amplio, el canciller Rodolfo Nin Novoa ratificó el interés del país por vincularse más activamente con este esquema de integración regional durante la X Cumbre de la Alianza del Pacífico.

En su discurso, Nin Novoa señaló que la actual administración busca hacer efectiva inserción del país en las cadenas de producción regionales como el medio que reporta grandes ventajas para el desarrollo económico de los países, según informó Presidencia.

Este entusiasmo también se percibió ayer durante la III Cumbre Empresarial de la Alianza del Pacífico realizada ayer en Chile. "Queremos que se avance en negociaciones comerciales del Mercosur con la Alianza del Pacífico inmediatamente para romper de una vez por todas con ese imaginario segundo Tratado de Tordesillas que nos separaba hasta ahora", dijo Nin Novoa, según publicó La Nación.

Asimismo, adelantó que el presidente Tabaré Vázquez pidió a Paraguay que se posicione como el país "coordinador" de las negociaciones con la alianza.

Disconformidad dentro del FA

Sin embargo, este interés del gobierno no es bien recibido por algunos sectores del Frente Amplio que prefieren seguir alineados al Mercosur y al régimen chavista de Venezuela. El principal argumento es que los países miembros de la Alianza del Pacífico mantienen tratados de libre comercio (TLC) con Estados Unidos (EEUU), según informó El País.

No es la primera vez que este argumento se maneja dentro de la coalición. Durante el primer gobierno de Vázquez, el Partido Comunista, el Movimiento de Participación Popular (MPP) y el Partido Socialista fueron los principales responsables de evitar que se aprobara el TLC con EEUU. Algo similar ocurrió con el TISA (acuerdo global de servicios integrado por 24 países como Estados Unidos y la Unión Europea) cuando el MPP, el Partido Comunista y la lista 711 presionaron para que el acuerdo no se aprobara.

El gobierno resolvió participar de las negociaciones del TISA durante el gobierno de José Mujica. "Uruguay tiene que estar en la negociación para saber qué van a hacer los grandes países y tomar postura", sostuvo entonces el presidente. Aun así, al comienzo de la administración de Vázquez, estos sectores manifestaron su rechazo en el entendido de que el acuerdo no beneficiaría al país y lo sometería a importantes condicionamientos.

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