Recife, un paraíso que no se agota en la playa

La capital del estado de Pernambuco y sus innumerables opciones para quienes, además de sol, busca cultura, gastronomía y paisajes

Brasil y playa son, para la mayoría, sinónimos. Sin embargo, en un lugar en el que la costa también es de las más bellas del mundo y es inevitable visitarla, hay una intensa vida cultural y turística que lo hace un destino pleno de opciones diferentes.

Museos, paseos nocturnos en barco, una ciudad que es patrimonio histórico, un centro cultural que reúne a jóvenes y brinda alternativas al ocio permanente, una amplia oferta gastronómica y carnavales constantes hacen de Recife, la capital del estado de Pernambuco una parada obligada del nordeste brasileño.

Una buena opción para comenzar a conocerlo es transitar su calle más tradicional, la rua do Bom Jesus. Allí las construcciones antiguas se mezclan con edificios nuevos, museos, esculturas, una sinagoga, boliches, y de un momento a otro la calle más tranquila puede convertirse en fiesta callejera.

Este es un resumen tan subjetivo y antojadizo como convencido de lo gratificante de visitar estos lugares.

Puentes en la noche

Recife es conocida como la Venecia latinoamericana. Esto se debe a la cantidad de puentes y canales que presenta su bahía. Durante la noche y en un catamarán con música pernambucana, pasar por debajo de las decenas de puentes y pedir un deseo es casi un imperativo. La vista de la bahía y del arrecife natural que bordea la ciudad iluminados por las luces de la ciudad paga todo el paseo.

Paço do frevo

El frevo, baile típico de esta ciudad y vedette de sus carnavales, la representa tanto que hasta se creó un centro cultural que cuenta su historia desde el origen. Esta manifestación cultural que fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por Unesco en 2012, es sagrada para los lugareños. El centro Paço do frevo tiene escuelas de música y baile, una radio online, un espacio de información audiovisual y otro, sobre lo más alto del edificio, que invita a quedarse por horas. Allí, distintos músicos bailan capoeira –entre otras disciplinas– y cantan con quien quiera acercarse a pasar el rato.

Museo de los cabezudos


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Otro de los paseos típicos de la ciudad es el museo de los cabezudos o Bonecos gigantes. Este museo recrea en forma excecpcional las imágenes de músicos, políticos y deportistas famosos, entre otros, y las exhibe en un pequeño salón. Lo más atractivo es que, en las distintas festividades, las calles se engalanan con la presencia de los Beatles, David Bowie, el Chavo del 8, el "Che" Guevara o Dilma Rousseff. Hace poco apareció como novedad el uruguayo Luis Suárez. Sus dueños están evaluando ahora incluir al expresidente José Mujica.

Mucho más que camarón

Recife es el primer polo gastronómico del norte y el tercero de Brasil. Eso lo hace un destino especial para probar comidas típicas regionales y también una amplia oferta de cocina internacional. Los platos no se agotan en la clásica sequencia de camarón, aunque los pescados y mariscos son piezas fundamentales. Tapiocas, jugos de frutas típicas, guisos con pescados y porotos, arroz con sus más variados aderezos –castañas, y goiabada, de las más solicitadas– y su clásico para el postre: cartola, un postre hecho en base a banana frita, queso de manteca y bañado en azúcar y canela. 100% recomendable.

La más linda

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"Oh, linda", exclamó el fundador de la ciudad, Duarte Coelho, cuando pisó por primera vez uno de sus puntos más altos y panorámicos. Y desde ese momento, en 1513, Olinda es Olinda. A 7 kilómetros del centro de Recife, esta ciudad hermana con la uruguaya Colonia del Sacramento y también Patrimonio Cultural de la Humanidad, está llena de pequeños lugares inolvidables. La vista a un mar azul profundo, palmeras, coqueros, escalinatas por doquier, iglesias antiguas, calles empedradas y casas típicas de siglos atrás pintadas de colores son su carta de bienvenida. Y si bien allí la actividad turística es menos intensa que en otros puntos, son muchos quienes optan por quedarse allí para recorrerla de punta a punta.

Galinhas y Carneiros

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Y aunque esta selección no incluía las playas, quien tenga la fortuna de pisar Recife debe hacerse un tiempo para conocer las playas de Porto de Galinhas y Praia dos Carneiros. Una, llena de actividades acuáticas, piscinas naturales de coral y actividades deportivas. La otra, todo descanso. Las dos, como todo en Brasil, pura beleza.

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Vuelo directo

La compañía Gol lanzó semanas atrás un vuelo directo Montevideo - Recife, con un horario ideal para aprovechar el viaje desde el primer día. El vuelo sale los viernes a las 0:55 y llega sobre las 4:30 al aeropuerto de Recife, y su costo es a partir de US$ 230, sin tasas incluídas. El director ejecutivo de relaciones internacionales de Gol, Alberto Fajerman, dijo a El Observador que existe "mucha confianza" en el vuelo y está seguro de que va a funcionar. En unos dos meses evaluarán los resultados. El próximo objetivo fuerte de la compañía es ser la primera latinoamericana en tener wifi abordo.



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