Rejuvenecimiento vaginal con láser, una técnica novedosa

El tratamiento, que no implica cirugía, ya se aplicó a 50 pacientes uruguayas
Posibles molestias en la zona de la vagina por usar pantalones ajustados o andar en bicicleta, tener incontinencia urinaria, disminuir la satisfacción sexual o experimentar sequedad vaginal puede deberse a la pérdida de tono normal y la aparición de flacidez en el órgano sexual femenino.

Esta patología, denominada hiperlaxitud vaginal, es posible tratarla y ya no solo mediante cirugía. Técnicas láser, acompañadas por fisioterapia y medicamentos pueden cambiar la salud de las mujeres que se ven afectadas por este problema, sin tener que recurrir al bisturí.

"Resolvemos problemas para mujeres a los que antes no le encontraban solución y los iban asumiendo como parte de la edad", explicó el ginecólogo Fabián Rodríguez, uno de los encargados de llevar a cabo el tratamiento en Uruguay en el Centro Médico Carrasco, bajo la marca Refemm.

Además de la desaparición de los riesgos que significa una intervención quirúrgica y el uso de anestesia, el principal diferencial de este procedimiento con respecto a una cirugía es que es ambulatorio. Esto significa que una vez finalizada cada sesión con láser –de unos 30 minutos– la paciente puede retomar su vida normal.

Las causas de la hiperlaxitud pueden ser varias: cuestiones genéticas, traumatismos, problemas generados durante el parto natural o la disminución de los niveles estrogénicos que aparecen en la menopausia. Pero Rodríguez señaló que este último es el principal motivo de consulta, por lo que la edad promedio de las pacientes está entre los 40 y los 60 años.

"Refemm combina el uso de tecnología láser de última generación con fisioterapia del suelo pélvico y un tratamiento farmacológico adaptado a cada caso", explicó Rodríguez, uno de los cinco médicos pioneros en el país.

"Antes de traer el equipamiento láser realizábamos los otros dos pasos y nos sentíamos frustrados porque no teníamos buenos resultados", añadió. La técnica actual garantiza un 90% de efectividad, aseguró el especialista.

Las pacientes que se sometan a esta intervención deben contar con una prescripción médica.

Una década de experiencia

La tecnología láser para tratar este tipo de patologías vaginales existe desde hace 10 años en países europeos, Estados Unidos e Israel. En Latinoamérica, Argentina fue de los primeros en incursionar en el uso de estos equipos y pacientes uruguayas que podían costear el tratamiento viajaban a ese país
Hoy en día el panorama ha cambiado. El equipo de especialistas a cargo de Refemm está integrado por profesores grado 4 y 5 de ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Repúbilca y expertos que trabajan desde hace años en el tema, quienes recibían a pacientes con este tipo de problemas en sus clínicas particulares o en el Pereira Rossell y desde allí las derivaban a Argentina.

"El ginecólogo y sexólogo de la Universidad de Córdoba Gabriel Femopase, quien ha diseñado la mayoría de los láser que se usan en todo el mundo, fue el encargado de enseñarnos a manejar los equipos", contó Rodríguez.

Entre los beneficios de este procedimiento está la mejora en la sexualidad, la desaparición de la incontinencia de orina y del flujo constante, entre otros.

"En definitiva mejora en calidad de vida", dijo Rodríguez quien resaltó lo gratificante que es recibir el agradecimiento de las pacientes: "Una de las cosas lindas que tiene la medicina es la relación médico-paciente y da muchísima satisfacción cuando le encontrás una solución", afirmó.

Cuestión de dinero

Además del hecho de la demora en los tiempos y el tener que hacer un viaje, el problema del tratamiento en Argentina era el desembolso monetario que implicaba.

En Uruguay "tiene costos diversos porque depende de qué es lo que tiene la paciente, el tipo de tratamiento, el tiempo", dijo Rodríguez, quien no quiso especificar una cifra.

Sin embargo, resaltó, "hay cupos para que las pacientes que no pueden pagarlo puedan realizarlo sin costo".

Los tres pasos del procedimiento médico

El tratamiento de rejuvenecimiento vaginal tiene tres etapas. La primera es el uso de un láser, que se vale de una sonda estéril especialmente diseñada que con dióxido de carbono estimula el colágeno de la piel de los labios de la vagina para rejuvenecerla. La cantidad de sesiones depende de cada caso pero, según los responsables de Refemm, la mayoría logra resultados óptimos en tres visitas, una por mes. Luego de esto se hace fisioterapia específica, que consiste en una combinación de ejercicios en el área pélvica y, en algunos casos, electroestimulación de la zona del periné. Además, en paralelo se administran estrógenos vaginales, andrógenos vaginales, cremas hidratantes, medicación contra la incontinencia, entre otro tipo de fármaco. Los resultados duran alrededor de cinco años.

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