Rousseff busca respaldo en un parlamento sumamente dividido

La presidenta procura que sus aliados no sigan los pasos del PMDB y se precipite el juicio político
Para Dilma Rousseff y el Partido de los Trabajadores (PT), los últimos días de marzo son cruciales para definir el futuro de su gobierno. Tras la ruptura prácticamente unánime del Partido por el Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) con el gobierno el pasado martes, la mandataria busca encontrar las estrategias adecuadas que le permitan mantenerse en el cargo y superar el proceso de impeachment (juicio político) en su contra por supuestas manipulaciones de fondos públicos.

Para ello, es clave remendar una coalición partida y lograr que los partidos que aún se mantienen fieles al gobierno no imiten la maniobra del PMDB, ya que significaría el fin definitivo del gobierno de Rousseff.

Según medios de prensa locales, el ex presidente Lula da Silva mantuvo reuniones con líderes de varios partidos para intentar retenerlos en la coalición de partidos leales a la presidenta, ofreciéndoles ministerios y cargos públicos.

En este sentido, el PMDB, aliado con el Partido Socialdemócrata Brasileño (PSB), también realizó una gestión similar, ya que sus dirigentes han ofrecido ministerios y puestos de gobierno a otros partidos en un eventual mandato de Michel Temer, vicepresidente de Brasil y principal impulsor de la ruptura entre el PMDB y el gobierno.

Todos estos movimientos buscan lograr que la votación vire a su favor en el proceso de impeachment que se votará en el Parlamento en las próximas semanas, en el marco de un órgano legislativo que, como pocas veces, aparece sumamente fragmentado.

Una de las estrategias que han utilizado tanto la presidenta como Lula fue denunciar al proceso en su contra como un intento de "golpe de estado", algo que Rousseff volvió a mencionar ayer durante un acto para beneficiarios de planes sociales en el Palacio de Planalto en Brasilia.

"El impeachment está inscrito en la Constitución, pero aquí estamos discutiendo un impeachment muy concreto, sin crimen de responsabilidad, y eso se llama 'golpe'", declaró la presidenta en el evento.

Los planes sociales han sido una de las cartas de la presidenta para crear una "agenda positiva" en medio del caos político en el que se encuentra Brasil.

El país vive el segundo año de una recesión económica histórica, pero Rousseff remarcó que pese a esas dificultades, los planes deben continuar dado el "pasivo histórico" y la "inmensa desigualdad" que existe en el país.

A todo esto, y en el marco de la peor tasa de aprobación del gobierno en 25 años, el PT llamó a sus votantes a respaldar a la presidenta en una serie de marchas programadas para hoy.

La situación del Parlamento

Tras la ruptura, el Parlamento brasileño quedó muy dividido, algo que se podría profundizar si los partidos aliados al gobierno siguen los pasos del PMDB. Según informó Folha de San Pablo, la Cámara de Diputados votará el juicio político a Rousseff en el marco de una fragmentación récord, ya que actualmente 25 partidos poseen escaños, más allá de que el PMDB (69), el PT (58) y el Partido Progresista (49) abarcan poco más de la tercera parte del total (513).

Según explicó ese medio brasileño, Dilma Rousseff tiene asegurados 102 votos, entre los que se encuentran los de su partido (el PT) y los de la coalición de izquierda que la apoya (el Partido Democrático Laborista Brasileño (PDT) y el Partido Comunista de Brasil (PCB)).

Aún así, para lograr mantenerse en el cargo, Rousseff debería llegar a un total de 341 votos, algo que parece difícil que suceda.

Hasta ahora, el número de diputados a favor del impeachment contra la presidenta Rousseff es de 152, que abarca a legisladores de la coalición liderada por el PMDB, y formada también por el PSB, el PP, los Demócratas, el Partido Republicano Brasileño y el partido Solidariedade.

Ese medio establece también que actualmente hay 219 diputados aliados al gobierno que podrían volcarse a favor del juicio político, en una vuelta de tuerca que terminaría de complicar el panorama para la presidenta.

El objetivo primario de Rousseff, entonces, es ganar la votación contra el impeachment en la Cámara de Diputados, antes de que llegue al Senado, ya que allí los partidarios de Michel Temer podrían tener más fuerza.

Se rompió con "el paradigma de la inmunidad"

En entrevista con el medio brasileño O Globo, Deltan Dallagnol, el procurador de la república que comanda el equipo responsable detrás de la investigación Lava-Jato ("Lavadero de autos"), declaró que la operación logró que "un esquema multimillonario de corrupción enmarcado en el espíritu empresarial y políticas de príncipes" fuese llevado ante la justicia, lo que significa que se "avanzó para romper con el paradigma de la inmunidad" en el ámbito político.

A su vez, declaró que en Brasil "se vive en un entorno políticamente polarizado", con una visión maniqueísta que se suma a "una tendencia humana de dividir a las personas en "buenos y malos". Destacó que gran parte de los que en primera instancia se declaraban inocentes, ahora colaboran con la justicia para llegar al fondo del asunto, algo que calificó de normal, ya que es parte de "un instinto natural de auto protección".

Agregó también que todavía "queda mucho por hacer". Además, Dallagnol declaró que nuevos datos proporcionados por "autoridades extranjeras" podrían revelar nuevos delitos.

Fuente: Con agencias

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