Sector energético se preocupa por mejorar su competitividad

Cambio en la matriz asegura el suministro, pero precios siguen igual

En un encuentro organizado por la empresa Acodike Supergás en el marco de sus 60 años, y que tuvo como oradores al ingeniero Omar Paganini y al director de la Asociación Mundial de Gas Licuado (GLP), Michael Kelly, se habló largo y tendido sobre los cambios de la matriz energética y los desafíos para el sector, tanto a corto como a largo plazo.

El mensaje fue unívoco: si los dos objetivos primordiales del sector energético son, por un lado, asegurar el suministro y, por otro, lograr precios competitivos, hoy Uruguay se debe concentrar en lo segundo.

"El suministro está asegurado pero la energía es cara", aseguró Paganini, y dijo que aunque se puede discutir mucho sobre las razones detrás de los precios, es una realidad que hay que mejorar.

El ingeniero, que es vicerrector de Gestión Económica y Desarrollo de la Universidad Católica, repasó los cambios de cada sector energético y puso al eléctrico a la vanguardia de la nueva matriz.

Según remarcó en reiteradas oportunidades, los grandes avances de ese sector no implican que haya que desatenderlo. Al contrario, ahora se requieren fuertes decisiones que pasan por cambiar la lógica del sistema eléctrico, explicó. "Hay que asumir que la inversión está bien hecha, pero produce cambios en la red que no se han atendido todavía", alertó.

Por otra parte, resaltó "la oportunidad muy clara" que se abre para el comercio exterior en materia de energía eléctrica, debido a los enormes excedentes que se generan por la producción eólica. "Tenemos una situación legal a medio camino, que en algún momento habrá que ajustar", indicó.

Mercado de garrafas

Kelly, por su parte, se concentró en el sector del supergás. Según explicó, el mercado de gas líquido se expandió en los países en vías de desarrollo –sobre todo en Asia–, pero se retrajo en los países desarrollados, donde irrumpen con fuerza las energías renovables.

En cuanto a Latinoamérica, Kelly resaltó que el 75% del consumo de GLP es doméstico. "Eso tiene la ventaja de crear una relación muy íntima con los consumidores", destacó el estadounidense, y agregó que en Uruguay el sector ha crecido 12% entre 2015 y 2016.

Kelly sostuvo que los empresarios del sector deben mirar, junto al gobierno, hacia otros países que ya hayan consolidado un mercado maduro de supergás y puso los ejemplos de Chile y Brasil.

Sobre el primero, comentó que tiene un mercado muy ordenado, con una competencia que se da más que nada por la calidad del servicio.

Consultado por El Observador acerca de las especificidades del mercado uruguayo, Paganini acotó que es un caso complicado porque, a diferencia de Chile, se entremezclan las empresas de producción y distribución. "En Chile el monopolio estatal llega hasta la boca de refinería, pero luego hay tres empresas privadas que tienen el oligopolio de la distribución". En Uruguay, en cambio, lo que hay es un oligopolio con participación de privados y el propio Estado. En esa cadena de distribución híper regulada, "las eficiencias de uno pueden confundir las ineficiencias de otros", señaló.

Uruguay "es un país desarrollado"
El director de la Asociación Mundial de Gas Licuado, Michael Kelly, dijo que, para él, "Uruguay es un país desarrollado". Kelly sostuvo que cuando se mira a América Latina, Uruguay es visto como un mercado maduro que tiene "todos los elementos" para sostener una industria exitosa. "Uruguay tiene muchas ventajas: tiene población educada, un PIB en crecimiento, una conciencia ambiental. Necesita buena regulación", afirmó.