"Seguimos colaborando para ganar nuevos mercados para la fruta"

Entrevista con el presidente de la Unión de Productores y Exportadores Frutihortícolas del Uruguay (Upefruy)
La zafra de arándanos de 2015 fue muy buena, la que se cierra ha sido diferente. ¿Qué pasó?

En la zafra 2015 tuvimos el clima a favor y precios internacionales muy interesantes. Ello generó una expectativa en los productores y se esperaba una mayor producción de fruta, que finalmente se concretó. Sin embargo, un invierno demasiado largo, con temperaturas más bajas que la media, provocó que el proceso de maduración se postergara. Y cuando se dieron circunstancias más favorables se aprontó mucha fruta en forma simultánea en Uruguay y Argentina para un mercado que demandaba, pero que se saturó enseguida, lo que provocó la caída de los precios por debajo del año anterior. Por otro lado, fue un impacto grande enfrentar esta zafra con un dólar a $ 28 cuando había llegado a $ 30 en la anterior.


¿Por eso los productores pararon la cosecha?

Algunos, sí. La cosecha récord, la caída de precios, la baja del dólar y la suba de costos provocaron una ecuación económica que afecta el resultado del productor por todos lados.


¿Por dónde vislumbra la salida a esta situación?

En Upefruy buscamos distintos caminos. Uno es la búsqueda de acceso a nuevos mercados, como es el caso de China, donde estamos tratando de acelerar los trámites para que nos habilite antes que termine esta zafra y así tener fruta para enviar una muestra y no perder un año. Nos visitó una misión china y se fueron satisfechos con lo que vieron. Estamos esperando la aprobación en cualquier momento. Si bien eso nos preocupa, tenemos también que ver el vaso medio lleno: el mercado de China ya está prácticamente abierto para los arándanos de Uruguay. Y ello, sumado a EEUU y Europa que son los mercados tradicionales, abre una perspectiva interesante. Por otra parte, tenemos un diálogo abierto con los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y con Economía y Finanzas (MEF) para que se mantengan algunos beneficios que tiene la fruticultura, a excepción de los cítricos.


¿Se puede salvar lo que resta de la zafra de arándanos?

El problema es que el ciclo del cultivo es muy corto y más aún el del fruto. Si la fruta madura y no se cosecha a tiempo, se entorpece todo el proceso posterior de cosecha. El productor tendría que hacer una limpieza de los que está más maduro para luego seguir cosechando, lo que agrega costos. Le hemos quitado un poco de presión al mercado disminuyendo los envíos que se hacen por vía aérea y realizamos algunas exportaciones en contenedores que demoran unos 23 días en llegar, tanto a EEUU como a Europa. Como eso genera incertidumbres, hay productores que no lo hacen.


Y la fruta cítrica a China, ¿en qué momento se encuentra?

En realidad se está dando una reapertura porque los protocolos de las enfermedades cuarentenarias han evolucionado y en el caso de los cítricos había que ajustarlo en lo relativo a mosca de la fruta, que implica un tratamiento de frío que se realiza durante el transporte. Eso está pronto y el año próximo comenzaremos con un programa exploratorio de distintas variedades. Será un mercado importante, al que podremos abastecer con fruta de calidad en contraestación, porque ellos también son productores de cítricos.


¿Le sorprendió la buena evolución de la venta de cítricos a EEUU?

No, fue lo previsto. En los primeros años luego de la apertura en 2013 confirmamos cuál era el producto que el mercado estadounidense quería y ratificamos en estos tres años que el Uruguay citrícola no produce mucho más de un 40% de las variedades que busca el mercado estadounidense. Sabíamos que el crecimiento anual sería importante y luego se enlentecería hasta que empezara a dar sus frutos el plan recambio de variedades que estamos impulsando a nivel productivo. También confirmamos mejores precios en EEUU para la mandarina, respecto a los obtenidos en Europa, por efecto de los aranceles que debemos pagar en el viejo continente, que supera 20% el valor FOB y no lo pagan nuestros competidores: Sudáfrica, Chile y Perú. Y esta zafra fue compleja porque al comienzo no nos ayudó el clima, con más de la mitad de los milímetros de lluvia de todo el año entre marzo y abril. Y comenzamos la zafra con mucha precaución porque tuvimos problemas con la enfermedad de la mancha negra en Europa, ya superado gracias a un trabajo mancomunado entre los productores y el MGAP.


¿Cómo fue este año la zafra de cítricos?

Queda muy poca fruta por colocar. La zafra que está terminando será un poco más chica en volumen, ya que el exceso de lluvias afectó a las variedades más tempranas. Y hemos tenido un buen final de zafra, con una naranja Valencia que es importante en el volumen total de la producción citrícola y que se pudo vender en Europa, en Rusia y en algún otro destino, y ayudó un poco a mitigar el impacto del comienzo adverso.


¿Qué proyectos está desarrollando Upefruy?

Seguimos con el objetivo de colaborar para ganar nuevos mercados para la fruta y estamos trabajando con Sanidad Vegetal para otros mercados que pueden ser nichos que complementen la colocación de la producción. Por ejemplo, países asiáticos como Indonesia y Malasia, que tienen un papel interesante para las mandarinas y donde estamos trabajando en nuevos protocolos, como lo hicimos en China. Además, trabajamos en los mercados tradicionales para mejorar nuestra presencia. A comienzos de febrero próximo tenemos la Fruit Logistic en Berlín, una feria a la que va todo el mundo. Hace años que tenemos un muy buen stand de Uruguay XXI, donde recibimos a los clientes. Además de Uruguay Natural, dimos otro paso con la marca sectorial Uruguay Fruits, a la que agregamos Good by nature (Bueno por naturaleza). Es una buena definición de lo que es la producción de frutas en Uruguay. En un mundo cada vez más preocupado con los alimentos, Uruguay hace la apuesta de producir en condiciones naturales y además a los aspectos de inocuidad le agregamos que es un país que tiene buenas tierras, buena agua y buena gente. Ahora estamos trabajando fuerte con Uruguay XXI porque en el stand recibiremos la visita del presidente Tabaré Vázquez. Para un sector pequeño como la fruticultura en Uruguay, la presencia del presidente de la República en una actividad de frutas y hortalizas es un espaldarazo al desarrollo del sector. Las 17 mil hectáreas de la citricultura más los arándanos podría ser una estancia grande en el país, pero creo que se valora la importancia social del rubro en el Uruguay profundo. Es un puesto de trabajo por hectáreas, o sea 17 mil empleos que genera el sector. En años difíciles como este, en una mesa de diálogo social con el Ministerio de Trabajo se logró un seguro de paro especial, aun sin llegar a los 150 jornales que se exigen para acceder a ese beneficio.

¿Cómo marcha el aspecto productivo en cítricos y arándanos?

En ambos rubros hay un proceso que a veces no es muy visible y es el esfuerzo que hace el productor en adecuar su estructura productiva a las exigencias de los mercados. En el caso del arándano, la estructura productiva con la que se partió hace casi 15 años prácticamente no queda nada. Las variedades que hoy se están cultivando son de última generación. Y es muy interesante que de 1.000 hectáreas proyectadas hay unas 300 hectáreas en la actualidad, pero logrando un nivel de producción y de exportación que es importante y que son demandadas. En los cítricos ha sido más difícil, vivió 10 años en los cuales su competitividad ha sido comprometida y los productores no tienen tanto resto para hacer planes de recambio muy profundos. Pero se están haciendo. Hay programas de viveros, de nuevas plantaciones. En forma individual y colectiva nos estamos asegurando el acceso a las mejores variedades que se cultivan en el mundo. Lo que significa costos, el pago de royalties por cada planta y por cada tonelada que se produce. El futuro es crecer en EEUU y, si logramos renegociar un tratado con Europa, volveremos a disfrutar de ese mercado. Y probablemente con el Brexit, Uruguay pueda acelerar un proceso con el Reino Unido, que es el mercado de mandarinas por excelencia, y sin pagar los actuales aranceles. Tal vez no somos muchos, pero le estamos poniendo esfuerzo. Y coordinando con el gobierno, que también tiene limitantes de recursos, para que hagamos el uso más eficaz e inteligente de los mismos.

Perfil

Edad: 68 años

Estado civil: casado, cuatro hijos, seis nietos "y otro en camino"

Cargo: presidente de la Unión de Productores y Exportadores Frutihortícolas del Uruguay (Upefruy)

Profesión: ingeniero agrónomo

Pasatiempo: navegación a vela


Acerca del autor