Shakespeare y el arrabal vuelven a verse en Otelo, la Tanguedia

La obra será repuesta, esta vez en el Auditorio Nacional del Sodre
En un año en el que el tango –sobre todo La Cumparsita– ha tenido un espacio de relevancia en el panorama cultural uruguayo, el Auditorio Nacional del Sodre presenta una nueva oportunidad para ver Otelo, la Tanguedia, obra que se estrenó a principios de abril en el Solís.

La propuesta, dirigida y escrita por Enrique Permuy, vincula la música arrabalera con el conocido texto de William Shakespeare para resignificar el texto clásico de Otelo bajo los códigos tangueros más representativos. Según su director, la idea surgió luego de una charla con Virginia Arzuaga, coreógrafa con la que ya había trabajado en otra oportunidad.

Una vez que el embrión de Otelo, la Tanguedia apareció en su mente, Permuy lo bajó en pocas horas al papel. Pero lo complicado llegó después, según contó.

"Lo más difícil fue llevar esa idea a escena. Estuvimos un año y medio ensayando, discutiendo los caminos para hacerlo. La intención no era hacer un simple montaje de actuación y baile o de baile y texto, sino encontrar un código expresivo para el tango, o un estilo de actuación al servicio del tango; de cómo narrar desde los cuerpos, más en un lenguaje de teatro danza que desde un lenguaje oral", dijo Permuy a El Observador.

Como una de las soluciones para amalgamar los dos estilos, la producción del espectáculo decidió agregar un tercer elemento técnico y artístico: la proyección de audiovisuales que acompañen la historia. De esta manera, los dos actores que interpretan a los trágicos Otelo y Desdémona –Esteban Cortez y Arzuaga– interactúan con los demás personajes y los ambientes, pero a través de las pantallas y los audiovisuales.

"Una vez que definimos la intervención de las disciplinas, invité a Lucía Garibaldi, una cineasta joven muy talentosa, a filmar las escenas de los audiovisuales en función del texto. A partir de allí se hizo un rodaje aparte, y fue como hacer una película y una obra de teatro al mismo tiempo", comentó el director y dramaturgo.

Para lograr la intimidad y la cercanía que el director quería alcanzar con el espectáculo, se hizo necesario sin embargo que se creara una estructura cilíndrica de tres metros de alto para proyectar las imágenes, en la que también están contenidos los espectadores.

Temas compartidos

La obra, a pesar de fusionar un texto y un género que a primera vista parecen tener pocas coincidencias, funciona como vehículo para entender que el tango y Shakespeare tocan varios temas en común, según entiende y defiende su director.

"El tango esencialmente pasa por los temas de la pareja. Se baila en pareja y la mayoría de sus historias tienen que ver con ellas. En el tango predomina la tragedia, el sentido trágico, la dificultad constante de un amor que no se realiza o que es traicionado", subrayó Permuy.

Específicamente, el director cree que Otelo y el tango abordan de manera similar el problema de los celos, de la confianza traicionada, del machismo y también del racismo.

En la obra que se verá en el auditorio, el protagonista pasa de ser un moro en la Venecia antigua a un mestizo "casi aindiado", mientras que Desdémona es interpretada como una extranjera.

Otelo, la Tanguedia se presentará este viernes a la hora 21 y sábado y domingo a las 19 y las 21 en el Auditorio Nacional del Sodre. Las entradas están a la venta en Tickantel y boletería a $ 350.

Ficha de la obra

  • Titulo original: Otelo, la Tanguedia
  • Director: Enrique Permuy
  • Dramaturgo: Enrique Permuy
  • Elenco: Virginia Arzuaga, Esteban Cortez
  • Estreno: Viernes 12 de mayo en el Auditorio Nacional del Sodre

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