Sistema usado para trazabilidad se amplía a campañas sanitarias

Destacan tareas en el control de manejo de productos veterinarios

El Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), a cargo del proceso de identificación y trazabilidad del ganado, comenzó a abrir puertas. Un buen ejemplo es su aplicación en desarrollos de farmacovigilancia, concretados el año pasado y de muy rápida implantación, pero además se avecinan otras incorporaciones para mejorar el control de campañas sanitarias, destacó a El Observador la directora del SNIG, María Nela González.

La jerarca explicó que el proyecto ha "generado satisfacción a todos sus participantes" porque fue "distinto a todos los demás e incluyó un fuerte involucramiento de los actores privados, y eso es destacable".

Fue un trabajo de equipo entre los técnicos de diferentes instituciones, como la Dirección de Laboratorios Veterinarios (Dilave), las cámaras de especialidades veterinarias y la de comercio veterinario, y el SNIG, afirmó la jerarca del MGAP.

González recordó que se montó una primera fase con el control de la venta de garrapiticidas y mosquicidas a los productores, y se seguirá con otros productos. El consumidor final en esa operación es identificado por el número que tienen los productores en la Dirección de Control de Semovientes (Dicose).

La directora del SNIG agregó que en la próxima etapa se utilizará la caravana, que se usa en la trazabilidad, para determinar a través de su número dónde se usaron los productos, en qué animales y cuándo, así como también las dosis que se aplicaron.

También se desarrollará en el sistema el registro de perros, que también servirá para otros animales. Esa pata del proyecto es gestionada por la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba).

Aplicación de antibióticos


La próxima etapa en que trabajará este sistema está referido a registrar toda la información vinculada a la aplicación de los antibióticos en la producción ganadera. Se trata de un punto sensible ya que el suministro de los mismos puede producir resistencia en los animales y puede llegar a los humanos a través del consumo de los alimentos.

El SNIG constituye así una plataforma tecnológica mediante la cual diversos sistemas de información, a partir de datos ya existentes, permiten trabajar con información de todas las empresas agropecuarias, y de marcas y señales que encuentran alojadas en la base de datos.

En ese marco se está trabajando en el segundo año de las declaraciones juradas de Dicose, efectuadas en forma electrónica como forma de digitalizar los datos a nivel nacional, con el objetivo que el servicio sea descentralizado. Ello permitirá que el que quiera comprar una marca lo pueda hacer desde su casa.

Se trata de buscar una mayor adhesión al trámite electrónico, que el año pasado fue de 25% y en forma voluntaria, en tanto que fue obligatorio para los giros comerciales. Este año "será obligatorio también para todos aquellos predios que son foco, no incluyendo a los linderos y traslinderos, de cualquiera de las enfermedades que están bajo campaña sanitaria", remarcó González.

Los cambios en control de brucelosis

La directora del SNIG, María Nela González, comentó la vinculación de esta institución con los cambios en la campaña contra la brucelosis, que reduce la intervención a los predios en los que está el foco, y a los linderos y traslinderos. Puso como ejemplo el caso ocurrido en Maldonado, donde hubo un foco y 690 predios estaban obligados a extraer muestras de sangre de animales. Luego de la modificación, solo 34 están obligados a hacerlo.


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