Sodre enfrenta crisis interna ante cambios en su funcionamiento

Señalan que el Consejo Directivo trabaja en una línea que puede perjudicar a la institución
Ha sido un año inestable dentro de la plantilla de funcionarios en el Auditorio Nacional del Sodre. En mayo de este año, Gerardo Grieco, quien estuvo al mando de la dirección general durante más de tres años, abandonó su cargo y fue sucedido por el actual director, Gonzalo Halty. A su vez, Alejandra Bustamente, coordinadora de Capital Humano, también cedió su puesto; y este mes la contadora Lucía Turnes presentó la renuncia ante la dirección de la institución, que se hará efectiva a fin de año.
Por otro lado, la permanencia del coordinador ejecutivo del Auditorio, Diego Gómez, es incierta, informaron a El Observador fuentes al tanto de la situación, y agregaron que es probable que sea removido de forma inminente.

Esa sucesión de movimientos ha desatado una crisis interna en el Auditorio, por lo que algunos entienden que los avances que la institución logró en los últimos años pueden desmoronarse.

A propósito de su renuncia, Bustamente dijo que "los motivos tienen que ver con el cierre de un ciclo personal en el contexto de un cambio de ciclo institucional". La funcionaria era considerada como un "bastión" dentro de la institución. Ante la consulta sobre qué tanto influyó el cambio de dirección –de Grieco a Halty– en su decisión, la coordinadora de capital humano prefirió no hacer comentarios.

Bustamente precisó que anticipó su renuncia en setiembre, la concretó en noviembre y la hará efectiva el próximo 31 de enero.

Turnes, contadora del Auditorio, dijo a El Observador que optó por alejarse del Sodre porque en los últimos meses la gestión tomó "un cambio de rumbo en la manera de trabajar sus proyectos". Turnes tampoco quiso profundizar sobre lo ocurrido.

Fuentes al tanto de la situación explicaron que se trata de una nueva orientación en el trabajo que se viene realizando hace años. Eso representa para algunos "ir para atrás" en comparación a los avances que ha experimentado el Auditorio como un agente de democratización de la cultura.

"Nuestro proyecto para el Auditorio, que se venía trabajando desde hace varios años, no era perfecto pero pensamos que nos iban a dar la oportunidad de seguir desarrollándolo y no tuvimos el mismo ambiente como para dejarlo madurar", dijo Turnes.
Según pudo saber El Observador, ese supuesto cambio de rumbo por parte del Consejo Directivo se tradujo en una reducción de la comunicación interna, y una pérdida en la autonomía por parte de la dirección para gestionar cuestiones menores del trabajo cotidiano y que –según las fuentes– entorpecen la dinámica diaria.

También implica construir un Sodre "puertas adentro" y desvinculado del Ministerio de Educación y Cultura (MEC). Según las personas consultadas, los nuevos lineamientos en la gestión se traducirán en la programación 2017, que apuntará más a las actuaciones de los cuerpos estables (Orquesta Sinfónica, Ballet nacional, Coro nacional y Conjunto de música de cámara) y a los espectáculos clásicos.

Versión oficial

Al ser consultado por El Observador, el presidente del Consejo Directivo del Sodre, Doreen Ibarra, manifestó no estar al tanto de la serie de renuncias ni de la situación del coordinador ejecutivo del Auditorio.

Un llamado para ocupar el cargo de coordinador de Capital Humano del Sodre está publicado en la página web de Gamm Consultores.

Sobre los cambios en el modo de operar dentro del Auditorio, Ibarra consideró esa apreciación como "un verdadero disparate". "Acá no ha cambiado nada, seguimos trabajando para unificar al Sodre y estar todos juntos trabajando", aclaró.
Además, el presidente del consejo dijo que su tarea siempre ha sido la de seguir incentivando el relacionamiento entre el Sodre y todos los organismos gubernamentales vinculados a la cultura. "Actualmente la relación entre el Sodre y el MEC es excelente", aseguró.

También sostuvo que se le está dando a los diferentes cuerpos estables del Auditorio "la independencia que les corresponde" para los temas culturales y artísticos. "Hay una comunicación interna constante y una relación con los distintos actores de la cultura sobresaliente. No queremos el aislamiento de ningún sector dentro del Sodre", afirmó.

Ibarra calificó la gestión de Halty como "excelente" y lo consideró "una extensión de la comunicación entre las reparticiones internas y el Consejo Directivo".

El Observador intentó ayer comunicarse con Halty, pero el funcionario no respondió los llamados.

Comunicación puertas afuera

Mientras que dentro de la institución se habla de falta de comunicación desde la dirección hacia las demás reparticiones, la semana pasada, autoridades del Auditorio Nacional del Sodre presentaron la memoria de gestión 2016 de la institución y realizaron un enfásis especial en un futuro abordaje de ese aspecto para 2017.

El presidente del Sodre, Doreen Ibarra, adelantó que la institución que comanda busca intensificar el diálogo con otras salas teatrales dentro de Montevideo, a la vez de buscar incrementar el flujo de intercambio entre el Auditorio y el público que asiste a las obras. Ibarra aseguró que una de las debilidades del Sodre está justamente en ese punto, por lo que espera poder generar una comunicación más "agresiva" para dar a conocer de manera más efectiva los espectáculos y actividades que se desarrollen en las diferentes salas.

A su vez, el presidente de la institución aseguró que el Sodre y el Ministerio de Educación y Cultura han mejorado su trabajo en conjunto.


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