Sturla está de acuerdo en Día de la Laicidad "si es apertura y no cerrazón"

Arzobispo de Montevideo dio opinión tras misa del Domingo de Pascuas
El cardenal Daniel Sturla afirmó ayer luego de la misa del Domingo de Pascuas que le parece bien que exista un Día de la Laicidad, "siempre y cuando la laicidad sea apertura y no cerrazón". De esa forma, el arzobispo de Montevideo respondió una pregunta sobre la iniciativa que estará a consideración del Parlamento por iniciativa de legisladores de todos los partidos políticos.

"Si es apertura y no cerrazón está bien", dijo con firmeza Sturla, en la única frase que utilizó para responder la pregunta que le formularon al salir de la Catedral Metropolitana tras la celebración de la misa de Pascuas.

El proyecto de ley para consagrar el 6 de abril de cada año a la laicidad se encuentra en la Comisión de Constitución, Código, Legislación general y administración de la Cámara de Diputados para ser abordado a partir de mayo próximo, informó el diario El País en su edición dominical.

La iniciativa legislativa tiene por objetivo que la laicidad "siga siendo la base de la convivencia democrática y pacífica que ha caracterizado a la República y sobre todo buscando que el espíritu laico siga formando parte de del ser nacional uruguayo".

El 6 de abril recuerda la fecha de 1909 en la que fue promulgada la ley 3441 que suprimió la enseñanza y la práctica religiosa en las escuelas del Estado".

Apuesta a la esperanza

En una homilía de 13 minutos, en la misa del Domingo de Pascuas, Sturla convocó a los cristianos a renovar la esperanza y anunciar la noticia de la resurrección de Cristo.

"Pero también debemos salir de todos los sepulcros en los que nos metemos en vida: pesimismos, tristezas, angustias. Muchas veces tienen motivos, pero reconozcamos que muchas veces nos quejamos porque sí. Practicamos el deporte de la queja".

El arzobispo despertó sonrisas en los fieles cuando contó que "una viejita de la familia hacía el raconto de todo lo malo que le había pasado en su vida y al final decía: 'Y no me quejo'", y agregó que "a veces tenemos motivos" porque "el cristiano ve la realidad como es, no se engaña. Pero el cristiano sabe ver en la realidad la acción del Espíritu Santo y cree en la victoria de Cristo. Si no, no somos cristianos".

En otro tramo de su homilía, Sturla reflexionó: "Dios quiera que hoy nos vayamos con el entusiasmo, con la alegría de la fe. De saber que ser cristianos es lo más lindo que nos puede haber pasado en nuestra vida. Que creer es realmente una gracia y que saber que hemos sido amados por un amor incondicional, que siempre está con la mano tendida para levantarnos, con un amor que nos dice, como a Lázaro, 'sal de la tumba de tus preocupaciones, de tus rencores, de tus envidias, de tus egoísmos y ábrete a la vida nueva'".

Sturla recordó que "Cristo nos amó tanto que dio su vida por nosotros, pero no para dejarnos en el sepulcro sino para salir de él".

"Y la vida nueva se realiza en el amor, no hay otra vuelta. Nos realizamos como seres humanos en la medida que amamos, dejamos el egoísmo de lado y nos abrimos al amor", remarcó el arzobispo.

Sturla insistió que es necesario vivir en la alegría y por eso es preciso que "vayamos al encuentro con Dios con una sonrisa". Recordó que la Pascua "es la victoria de la vida sobre la muerte, del bien sobre el mal. En definitiva: Dios nos sonríe".

Sin embargo, el arzobispo recordó que hay personas que están enfermas y contó que cuando un sacerdote las reconforta con la Comunión, "viven un momento de alegría porque Dios ha llegado a ellos". Porque "en definitiva el encuentro con Dios es un encuentro que los llena de paz y de alegría. Es el encuentro con el amor más grande que existe, ese amor que es toda nueva vida".


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