Sunca desafía pautas salariales y quiere ajuste por encima del IPC

Sindicato dice que sector "no está en ruinas" y que hay espacio para crecimiento

La industria de la construcción es uno de los grupos más importante de actividad que deberá negociar la renovación de su convenio colectivo una vez vencido en setiembre de este año. Pero a diferencia de rondas salariales anteriores el sector se encuentra en un momento difícil, marcado por un descenso de la actividad y la pérdida de puestos de trabajo.

Esta semana la Cámara de la Construcción adelantó su posición de cara a las negociaciones de octubre, que se basa en que las empresas no están en condiciones de otorgar aumentos por encima de la inflación, producto de la caída en el ritmo de actividad del sector y un descenso de la productividad. En la vereda de los trabajadores el argumento es totalmente opuesto. "Vamos a insistir en que todavía hay margen para que el salario siga creciendo", dijo a El Observador el presidente del Sunca, Faustino Rodríguez.

Sobre la situación por la que atraviesa la industria, Rodríguez reconoció las dificultades que existen producto del enlentecimiento de la economía y los problemas regionales, pero dijo que "el sector no está en ruinas". "Lo que pasa que históricamente ocupó 35 mil o 40 mil trabajadores y hoy estamos en unos 52 mil registrados en BPS. Tuvimos un promedio muy alto entre 2012 y 2013 de 65 mil trabajadores con un pico de 73 mil", afirmó. En ese sentido, marcó la importancia de que el gobierno comience a ejecutar los planes de inversión pública, como forma de frenar la caída de puestos de trabajo. "Si se está hablando que hay US$12.400 millones para el quinquenio para infraestructura que se empiece a utilizar", expresó.

Rodríguez explicó que el crecimiento salarial puede darse a través de distintas variables. Un ejemplo es que el salario acompañe el crecimiento de la economía del país, pero también hay otras alternativas que ya se han puesto en práctica a través de compensaciones, incentivos anuales, tiquets de partidas por alimentación o cambios de categoría por medio de capacitaciones.

En la última ronda salarial el Sunca consiguió una recuperación real de salario de 4% para el primer año y de 3% anual en 2015 y 2016 sujeto a la cantidad de cotizantes. Eso contó con el respaldo de las gremiales luego de un mes de negociaciones, aunque las empresas pretendían que los ajustes fueran algo más moderados.

El presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui alertó en un editorial de la revista de la gremial que el sector perdió el 33% de puestos de trabajo respecto a su pico de actividad de 2012 con 73.800 cotizantes. La medición a finales de 2015 arrojó que había 49.700 puestos de trabajo directos y también formales vinculados al sector.

"Hemos transitado, y así continuará por los próximos meses, un escenario muy complejo. Se traduce en el envío de miles de trabajadores al seguro de desempleo, despidos masivos, ajustes en personal de obras, depósitos y oficinas, incluido el personal técnico y gerencial", indicó el empresario. "Mantenemos nuestra posición de que no se podrá acordar un nuevo convenio colectivo con aumento del salario real, que la desaceleración en los niveles de actividad para este 2016, aunque más tenue, se mantendrá, añadió Otegui.

En un claro mensaje para el sector de la construcción, el gobierno ya alertó en noviembre pasado que no permitirán que los incrementos salariales que se acuerden por encima de las pautas establecidas para una rama de actividad se trasladen a precios, tarifas o contratos públicos. Un decreto modifica la fórmula paramétrica de ajustes en los contratos de obra pública que los privados tienen con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (Mtop). Allí se establece que en los contratos de vialidad solo se admitirá que se pasen a precio los costos salariales que estén dentro de las pautas oficiales y la diferencia la tendrán que pagar las empresas.


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