"Tenemos que transformar la colonización clásica"

El director del Instituto Nacional de Colonización anunció Plan Piloto con cinco colonias prioritarias
¿Cómo visualiza el actual momento del Instituto Nacional de Colonización (INC)?

Desde 2005, el INC ha vivido un proceso de reestructura y revitalización muy fuerte. Hubo una reestructura institucional, desde su estructura organizativa hasta cambios tecnológicos. Y una revitalización de su presencia en el medio agrario, a través de una inserción fuerte en el mercado de tierras, donde en los últimos 10 años compró unas 100 mil hectáreas, que se sumaron a las 500 mil hectáreas que ya poseía.

¿Cuántas familias están involucradas como colonos?

Hay unas 3.300 familias involucradas de forma directa, de asentamiento clásico en la tierra. Pero además tenemos cerca de 150 grupos participando en distintas modalidades. Se trata de instituciones o gremiales que explotan en forma conjunta campos de recría lecheros o bancos de forrajes, por ejemplo.

Cuando afirma que el INC se modernizó, ¿a qué se refiere?

En 2005, el INC era una institución anquilosada y con un retraso de 50 años en tecnología. Era escasa y absolutamente obsoleta. La base de datos del personal y de los colonos que había en 2005 estaba en un sistema informático que hacía 30 años había dejado de funcionar en Uruguay. Hubo que empezar desde cero. Además de la informática, hubo que trabajar en el diseño y la estructura institucional porque un organismo que está para colonizar y al servicio del desarrollo rural no tenía áreas técnicas específicas. Se realizó un reequipamiento y se invirtió mucho en sistemas y programas informáticos. Hoy tenemos expediente electrónico y ahora estamos trabajando para dar otro nuevo salto cualitativo institucional en el campo de la gestión y el procesamiento de la información y la gestión pública. Se hizo un trabajo de diagnóstico muy profundo, se detectaron los problemas y se agruparon en unidades temáticas a las que se le asignaron tareas concretas. Esperamos que en uno o dos años ya den su fruto.

¿Cuál es la meta?

El objetivo es que a fines de 2019 o comienzos de 2020, cuando termine esta administración, tengamos uno de los organismos estatales que esté en la punta más moderna del desarrollo tecnológico en la gestión pública. Eso requerirá mucho trabajo y muchas inversiones, pero tenemos un plan que se está armando fuerte y habrá frutos a fin de este año con nueva página web, donde habrá servicios disponibles y comunicación regular con sus colonos por áreas, por regiones, por colonias. Sistemas de comunicación con valor legal, que se puedan iniciar trámites y que los colonos puedan ver sus cuentas en la web, entre otros asuntos.

¿De qué trata el proyecto de colonias prioritarias?

Es otra de las líneas estratégicas que tiene el INC. El Instituto es heredero de un siglo de esfuerzo colonizador del país y la sociedad uruguaya, aunque su fundación fue en 1948. Hay algunos problemas estructurales, como la existencia de muchas colonias que fueron muy valiosas en determinada época y sirvieron a los intereses de los colonos y la sociedad, que hoy ya no tienen aquellas condiciones. Quedaron colonias con fracciones muy pequeñas, con suelos muy desgastados y con colonos que no tuvieron un recambio generacional, lo que dificulta los cambios tecnológicos y de sistemas productivos. La realidad marca que por un lado tenemos que transformar la colonización clásica y, por otro, estamos experimentando nuevos modelos de colonización. Hemos tratado de construir alternativas que no tienen un solo modelo, sino que la apuesta es tener diversos modelos adaptados a diversas circunstancias, según la zona, la actividad productiva, los demandantes de tierra. Y experimentando con la apertura y flexibilidad para ir gestando modelos creativos adaptados a esos aspectos. En su mayoría, la búsqueda es el asentamiento de la familia. Por ejemplo, estamos tratando de construir colonias lecheras, con fracciones de 100 a 150 hectáreas, con campos de buena condición para plantar forraje, con tambos individuales y colectivos de dos o tres familias para ahorrar la inversión y hacer más eficiente la extracción de la leche. Y, a su vez, tener pequeñas áreas o áreas colectivas para la producción de forraje o como campos de recría propios de la colonia; en algunos casos con represas para empezar a desarrollar el riego. Estamos pensando en nuevas formas que requieren otra visión y otras inversiones. En ese esquema de transformar lo viejo, ir creando lo nuevo y evaluar, el INC está haciendo el esfuerzo de invertir y desarrollar en forma de Plan Piloto cinco colonias que llamamos Colonias Prioritarias.


"Hemos tratado de construir alternativas que no tienen un solo modelo", dijo Miguel Vassallo


¿Con qué objetivos?

Se trata de la búsqueda de poner en un Plan Piloto el desarrollo de cinco colonias con distintas estructuras organizativas, con distintas actividades productivas y con distintos tipos de dificultades haciendo un esfuerzo sistemático desde el INC de aportar recursos para mejorar la infraestructura, para la asistencia técnica y la capacitación, y una articulación fuerte de proyectos con otras instituciones del Estado.

¿Se puede señalar cuáles son las cinco colonias seleccionadas?

Una es la colonia Fernández Crespo, que es lechera y muy tradicional en San José, con fracciones chicas de 20 a 40 hectáreas. Queremos recomponer fracciones, ampliar la de los colonos que ya están, hacer un área colectiva en fracciones que van quedando libres para que el resto de la colonia pueda incrementar su capacidad de producción en forma asociada. Hay productores muy buenos con problemas estructurales fuertes. Y estamos pensando en trabajar con la Universidad Tecnológica (UTEC) y con la Escuela de Lechería para hacer pasantías y extensión, y con otras instituciones.

Otra será la colonia Juan Pablo Terra, en Artigas, creada en el período 2005/2010. Es una colonia de ganadería extensiva porque el suelo no permite mucho más. Es grupal, pero aun no se logró el desarrollo productivo deseado. Por eso haremos inversiones para estimular y llegar a la intensificación productiva y que esas tierras no se conviertan en un depósito de ganado.

La tercera colonia prioritaria es la Julio Castro, que está ubicada en Cerro Largo cerca de la frontera con Brasil, es ganadera, tiene las mismas características y problemas que la anterior, y transitaremos igual camino hacia la intensificación productiva.

Después tenemos la colonia Juan José Morosoli, en Lavalleja, donde se hace ganadería mixta de vacunos y ovinos. La seleccionamos para desarrollar la producción ovina. Tenemos los problemas que sufren todos de abigeato, predadores y ataques de jaurías. Vamos a invertir en infraestructura y para levantar esas restricciones. Y la quinta colonia de interés prioritario es la Blanca Berreta, en Canelones. Es una antigua colonia para la producción hortifrutícola que habrá que rediseñarla y apoyar en infraestructura y asistencia técnica.

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