Trump busca reperfilar campaña con ambicioso plan impositivo

Clinton salió al cruce de las reducciones fiscales impulsadas por su rival
El avance de la campaña electoral en Estados Unidos lleva a los candidatos a avanzar en sus propuestas y uno de los temas que comenzó a instalarse esta semana fue el debate impositivo. Urgido por remontar en las encuestas, el republicano Donald Trump presentó un conjunto de iniciativas con base en la reducción de la carga impositiva para reactivar la economía, pero la demócrata, Hillary Clinton, no le dio ni respiro y salió a cuestionar esos planes.

El multimillonario aprovechó un discurso en la económicamente decadente ciudad de Detroit para intentar dar vuelta la página después de una semana de traspiés que le valieron duras críticas, incluidas algunas desde su propio partido, y en la que su rival demócrata, Hillary Clinton, lo superó en los sondeos de opinión tres meses antes de las elecciones.

Trump propuso extensos beneficios tributarios, la reducción de regulaciones federales y la reactivación del estancado proyecto del oleoducto Keystone XL.

Clinton no dejó pasar la oportunidad horas después de la presentación del plan económico de Trump y lo acusó el mismo lunes durante un acto en Saint Petersburg, de favorecer solo a los más ricos y poderosos. "Su plan impositivo ofrecerá enormes recortes de impuestos a las grandes corporaciones y a los más ricos", dijo.

"Yo no voy a aumentar los impuestos de la clase media, pero con su ayuda voy a aumentar los impuestos a la riqueza, ¡porque allí es donde está el dinero!", agregó.

Palo y palo

"Quiero forzar el arranque de Estados Unidos. Puede hacerse y no será tan difícil", dijo Trump bajo aplausos en el Economic Club de Detroit, al tiempo que machacó contra las "desastrosas" políticas que, según dijo, devoraron puestos de trabajo durante el mandato del presidente Barack Obama.
Trump planteó una serie de políticas que, sostuvo, animarán la marcha de la economía estadounidense.

El candidato propuso una reducción a 15% del impuesto a las empresas que actualmente es de 35%. También prometió "cortar masivamente las regulaciones" y especialmente quitarle el "ancla" que perjudica a las pequeñas empresas.

Esa moratoria, ayudaría al magnate a ganar el apoyo de los pequeños empresarios que insisten con que Obama les impuso normas que les restan competitividad.

También propuso recortar de siete a tres los tramos del impuesto sobre la renta federal y reducir la tasa máxima del 39,6% al 33%. Con anterioridad, había dicho que bajaría ese tope al 25%, una idea que muchos expertos fiscales aseguraron que reduciría drásticamente los ingresos del gobierno y agrandaría el déficit.

Gran parte del discurso de Trump reflejó los temas de debate republicanos, al tiempo que el candidato se pegó a un discurso armado y se alejó de sus frecuentes frases polémicas.

Mientras algunos de los críticos de Trump dijeron que las propuestas carecieron de detalles, Clinton citó un estudio de Mark Zandi, un exasesor económico del senador republicano John McCain, que indica que los planes del magnate harían perder 3,4 millones de empleos y conducirían a la recesión.

"Economistas de izquierda, de derecha y del centro, todos dicen lo mismo: las políticas de Trump nos llevarían a la recesión", aseguró la candidata.

El desempleo en Estados Unidos es actualmente de 4,9%; lo cual está muy por debajo del 10% de octubre de 2009 tras la gran recesión, según datos oficiales. Sin embargo, Trump insiste con que la economía está casi estancada y ha dicho una y otra vez que darle el timón a Clinton sería exacerbar el problema.

La pregunta ahora es si Trump podrá mantener su campaña concentrada en el mensaje, como lo desean los republicanos, o si seguirá con su estilo que parece incontrolable y genera nerviosismo en el aparato partidario de los republicanos.

Fuente: AFP

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