Trump cada vez más acorralado

El presidente sigue inmerso en una crisis por la investigación respecto de los vínculos de su equipo de campaña con Rusia
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya dio sobradas muestras de su obstinación desde que asumió el más alto cargo en su país el pasado 20 de enero.

Este jueves volvió a dar una nueva demostración. Sin dar el brazo a torcer sobre el alcance y la gravedad de su decisión respecto al suministro de información confidencial a dos diplomáticos rusos, prefirió el camino que le sienta más cómodo: acusar a sus rivales políticos y denunciar una caza de brujas en su contra.

"Esta es la mayor caza de brujas individual de un político en la historia estadounidense!", escribió en Twitter, un día después de que el exjefe del FBI, Robert Mueller, fuera designado como investigador especial de la supuesta injerencia rusa en las pasadas elecciones estadounidenses.

También a través de la red social, Trump acusó al anterior presidente Barack Obama y a su rival demócrata en las elecciones, Hillary Clinton, de cometer "actos ilegales" que no especificó.

"Con todos los actos ilegales que tuvieron lugar en la campaña de Clinton y la administración Obama, ellos nunca tuvieron un consejero especial designado", escribió en alusión al investigador especial.
El Departamento de Justicia nombró este miércoles a Mueller como investigador especial, en un ambiente de creciente crisis política en Estados Unidos.

Trump insistió en su inocencia y expresó su confianza en que una "investigación exhaustiva" mostrará que efectivamente su campaña electoral no tuvo ayuda de ninguna "entidad extranjera".

Desde que asumió, Trump busca la forma de poner fin a polémica por sus supuestos vínculos con Rusia durante la campaña, pero desde entonces el problema no para de crecer y se transformó en una complicación para su presidencia.

Estas investigaciones tienen como eje las sospechas de injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales para favorecer a Trump, y la eventual colusión de su comité de campaña con esos esfuerzos.

En el último capítulo de una crisis que parece interminable, pende ahora sobre el presidente la sospecha de haber intentado presionar en febrero al entonces director del FBI, James Comey, para concluir la investigación, un gesto que de confirmarse constituiría obstrucción de justicia.
Trump había cesado sorpresivamente a Comey la semana pasada, lo que incrementó las críticas en su contra.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, reiteró que la mayoría continúa trabajando a pesar de las turbulencias, pero su mensaje es inaudible.

El asunto ruso está en boca de todos y la palabra "destitución" se murmura en la capital federal, un escenario que por el momento parece hipotético, y que pondría al vicepresidente Mike Pence como heredero del poder.

"Me niego a dar crédito a eso, no tengo nada que decir al respecto, dijo Ryan, interrogado sobre esta posibilidad.

En tanto, el diario The New York Times reveló que Mike Flynn, el cesado asesor de seguridad nacional, había informado al equipo de transición del entonces presidente electo que era objeto de una investigación federal, pero fue designado igual en ese puesto.

El periódico informó que Flynn le había contado al abogado jefe del equipo de transición presidencial, Don McGahn, sobre la investigación el 4 de enero, semanas antes de que asumiera ese sensible cargo..

La Casa Blanca había afirmado que Flynn fue despedido por engañar al vicepresidente Mike Pence sobre una conversación telefónica con el embajador ruso, durante la cual hablaron sobre cómo suavizar las sanciones estadounidenses a Rusia.

Investigación

El Departamento de Justicia de Estados Unidos nombró esta semana al exdirector del FBI, Robert Mueller, como investigador especial en el controvertido caso de las supuestas relaciones entre la campaña presidencial de Donald Trump y el gobierno ruso.

Presión

La figura de Trump quedó en entredicho luego que supuestamente presionara al exjefe del FBI, James Comey, para que no investigara el exasesor de seguridad, Michael Flynn.

Inquietud

La incertidumbre política se apoderó en estos días de Washington, donde se aguarda con inusitada expectativa la dilucidación del caso.

Fuente: El Observador y agencias

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