Trump comienza a delinear su gobierno en viaje a Washington

El presidente electo mantuvo reuniones con Barack Obama y líderes republicanos
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su sucesor electo, Donald Trump, dejaron de lado ayer las asperezas de la campaña electoral y tuvieron una "excelente conversación" para dar partida al proceso de transición al nuevo gobierno.

"Tuve una excelente conversación con el presidente electo Trump", dijo Obama luego de un histórico encuentro en el Salón Oval de la Casa Blanca, lugar símbolo del poder presidencial estadounidense.

"Abordamos la política exterior y la política interna", afirmó Obama, y señaló que también se tocaron aspectos organizativos.

Obama señaló que su prioridad "número uno en los próximos meses es tratar de facilitar la transición que asegure que nuestro presidente electo sea exitoso".

Por su parte, Trump –quien en la campaña había definido a Obama como "el presidente más ignorante de la historia"– dijo sentirse "honrado" con el encuentro y se declaró abierto a recibir consejos del mandatario.

"Hemos discutido muchas situaciones diferentes: algunas maravillosas y otras que presentan dificultades. Espero poder trabajar con el presidente en el futuro, incluso recibir consejos", dijo Trump al final de la reunión.

Obama ya dio instrucciones a su equipo para que garantice una adecuada transición del poder al nuevo gobierno. Trump deberá asumir formalmente el mando el 20 de enero.

El actual y el futuro mandatario incluso se permitieron ayer una rápida broma cuando el grupo de periodistas comenzó a lanzar preguntas dentro del Salón.

Obama tomó a Trump por el brazo y le dijo: "Acá tenés una buena regla: nunca respondas preguntas cuando ellos empiezan a gritar".

Mientras tanto, lejos de la prensa, la primera dama Michelle Obama recibió a Melania Trump en la residencia oficial presidencial.

Dar forma al nuevo gobierno

Después de pasar por la Casa Blanca, Trump se reunió ayer con los líderes republicanos del Congreso del país: el de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el del Senado, Mitch McConnell.

En primer lugar, Ryan ofreció un almuerzo de trabajo al magnate en las instalaciones del Legislativo, donde además el recién elegido presidente tuvo oportunidad de ver el balcón desde donde jurará el cargo el próximo enero acompañado por su compañero de fórmula, Mike Pence.

"Vamos a hacer cosas absolutamente espectaculares para los estadounidenses", dijo Trump a los medios tras el encuentro, flanqueado por Ryan y por su esposa, la futura primera dama, Melania Trump.

"Francamente, estamos deseando empezar (...). Ya sea sobre (temas como) atención médica o inmigración; son muchas cosas diferentes" las que hay pendientes, indicó el mandatario electo.

Trump explicó que la reunión entre ambos fue "muy detallada" y acordaron abordar una baja de impuestos y llevar a cabo un acceso a la salud "verdaderamente asequible", en alusión a la reforma sanitaria del actual presidente, Barack Obama, y que los republicanos han querido derogar durante años.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes consideró que Trump obtuvo el martes "una de las victorias más impresionantes" que jamás haya visto la democracia de Estados Unidos, e insistió en que juntos convertirán esa victoria en "progreso para los estadounidenses".

"Ahora estamos hablando de cómo vamos a actuar para conseguir que este país se dé la vuelta y volvamos a hacer a Estados Unidos grande otra vez", dijo Ryan, al parafrasear el lema de campaña del multimillonario.

La relación entre ambos es difícil, luego de que Ryan anunciara en plena campaña electoral que no lo apoyaría, aunque al final le dio su voto. Para llevar a cabo las políticas que desea implementar, Trump deberá recomponer ese vínculo.

Uno de los pasos que deberá seguir el presidente electo es formar un equipo de gobierno que le dé tranquilidad al Partido Republicano.

Además, Trump tendrá en sus manos la nominación del juez faltante en la Suprema Corte, y esta negociación con el Congreso –que tiene mayoría republicana en ambas cámaras– podría afianzar el vínculo con su partido.

Como parte del inicio del complejo proceso de transición del poder en Washington, el equipo de asesores de Trump ya comenzó a discutir los nombres de su gabinete de gobierno.

El ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gringrich, es uno de los nombres que se maneja para asumir el departamento de Estado, así como el del legislador Bob Corker, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

El senador Jeff Sessions, integrante de la comisión de las Fuerzas Armadas en esa cámara, es mencionado como posible secretario de Defensa.

En el área económica, analistas mencionan al banquero Carl Icahn, así como Steve Mnuchin, ex alto funcionario de Goldman Sachs.

¿Se cae el muro antes de levantarlo?

Los republicanos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos esperan ofrecer al presidente electo Donald Trump un plan alternativo a su propuesta de construir un muro en la frontera con México, el primer desafío de legisladores de su propio partido a una de sus principales promesas de campaña.

Asesores de los congresistas dijeron a Reuters que los legisladores quieren reunirse con el equipo de Trump para discutir una opción menos costosa. El plan incluiría más vallas y aumentar el personal en la frontera con agentes federales, muchos de los cuales pertenecen a los sindicatos que apoyaron la candidatura de Trump.

Fuente: Agencias

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