Trump cumple promesa y saca a Estados Unidos del acuerdo TPP

El influyente senador republicano, John McCain, dijo que la medida es un "serio error"
El presidente Donald Trump retiró ayer lunes a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) al que durante la campaña electoral calificó de "asesino de empleos".

Las ceremonia de firma de decretos, incluyendo el que determina la salida del TPP, fue la primera actividad de Trump esta semana en el Salón Oval, luego de asumir el poder el viernes 20.

El TPP había sido impulsado y firmado por su antecesor en la Casa Blanca, Barack Obama, con el propósito de formar la mayor zona de libre comercio del mundo.

"Hemos hablado mucho de esto durante mucho tiempo", dijo Trump. "Lo que acabamos de hacer es una gran cosa para los trabajadores estadounidenses", añadió. Ese tratado, concebido como un contrapeso a la influencia creciente de China, había sido firmado en 2015 por 12 países de la región Asia-Pacífico, pero todavía no entró en vigor.

Los países signatarios, que representan casi 40% de la economía mundial, son Australia, Brunei, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

La administración Obama consideraba al TPP como el mejor tratado posible porque incluye no solo la eliminación de barreras comerciales, sino también normas sobre legislación laboral, ambiente, propiedad intelectual y compras estatales.

En contrapartida, durante toda la campaña Trump había afirmado que los acuerdos comerciales firmados por Estados Unidos habían provocado una salida de industrias hacia otros países, lo que dejó un rastro de desempleo en el interior del país.

En sintonía con esa visión, el flamante presidente adelantó que pretende conversar con el primer ministro de Canadá y el presidente de México una "renegociación" de las bases del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, porque lo considera desfavorable para EEUU.

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, ferviente defensor del tratado, admitió a fines de 2016 que sin Estados Unidos el TPP "no tendría sentido".

México ya anunció que está dispuesto a buscar acuerdos con los demás signatarios del acuerdo a fin de mantener vivo al TPP.

En ese marco, la Casa Blanca advirtió a Pekín que Estados Unidos defenderá "los intereses internacionales" en el Mar de China Meridional y que el comercio debe ser "una calle de doble dirección".

Trump "entiende el mercado que tiene China y nuestro deseo es seguir penetrando este mercado. Pero también reconoce que hay muchas preocupaciones sobre cómo somos tratados a la hora de entrar en el mercado chino", dijo el vocero Sean Spicer.

En el plano interno, sin embargo, la decisión activó los primeros ruidos en la comunicación entre Trump y los líderes del Partido Republicano en el Congreso.

El influyente senador John McCain emitió una dura nota oficial en la que apuntó que la salida del TPP es "un serio error que tendrá consecuencias de largo plazo para la economía estadounidense" y para el "papel estratégico en la región de Asia y el Pacífico".

De esa forma, se tornó evidente que el comercio internacional será un área donde el gobierno promoverá sensibles cambios.

Reducción impositiva

En tanto, más temprano, Trump recibió en la Casa Blanca a 12 ejecutivos de grandes compañías, a los que prometió recortes "masivos" de impuestos y una reducción de 75% de las regulaciones.

"Vamos a bajar los impuestos masivamente, tanto para la clase media como para las compañías", señaló.

Congela contrataciones

El presidente de EEUU, Donald Trump también firmó ayer un decreto que congela nuevas contrataciones en el ámbito federal.

El freno a las contrataciones en agencias federales también formaba parte de las propuestas de campaña y era una de las ideas de un paquete de seis iniciativas para "limpiar la corrupción" en Washington. Mientras firmaba este decreto,

Trump comentó que la medida no afecta al sector militar. Durante la campaña electoral, había sugerido que las áreas de salud y seguridad también quedarían libres de ese congelamiento. Asimismo, la Casa Blanca reafirmó ayer que los inmigrantes en situación irregular y que posean antecedentes penales.

Cortan financiación

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó ayer un decreto que impide financiar con fondos federales ONG extranjeras que apoyan el aborto.

Trump adoptó la medida al día siguiente del 44 aniversario de "Roe V. Wade", el fallo emblemático del Tribunal Supremo que legalizó el aborto en 1973 en Estados Unidos, y dos días después de que millones de estadounidenses se manifestaran por sus derechos.

"Las mujeres más vulnerables del mundo van a sufrir esta política, que mina años de esfuerzos a favor de la salud de las mujeres", reaccionó Cecile Richards, presidenta de Planned Parenthood, la red más grande de planificación familiar de Estados Unidos.

"Esto va a provocar cierres de clínicas en el mundo entero, y un aumento de los embarazos no deseados y de abortos peligrosos", advirtió haciendo un llamado al "combate".

El decreto firmado por Donald Trump "representa una agresión contra la salud de las mujeres", juzgó por su parte la Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (ACLU).

Conocida también como "Mexico City Policy" porque fue anunciada durante la presidencia del republicano Ronald Reagan en la conferencia internacional de Naciones Unidas sobre la población celebrada allí en 1984, la medida puesta de nuevo en vigor por el republicano Donald Trump prevé que los fondos federales de ayuda internacional no puedan ser asignados a ONG extranjeras que practican el aborto o militan para que sea legal.

Esta restricción fue anulada por el demócrata Bill Clinton (1993-2001), puesta en funcionamiento por el republicano George W. Bush (2001-2009), y anulada de nuevo por Barack Obama (2009-2017).

Apuntalados por la victoria de Donald Trump el pasado 8 de noviembre, los activistas contrarios al aborto en Estados Unidos se movilizaron y aprobaron, el mes pasado, en los estados en los que gobiernan, duras y cuestionadas medidas antiaborto.

El nuevo presidente, por su parte, maneja para ocupar la plaza vacante en el Tribunal Supremo a varios candidatos ferozmente opuestos al aborto, lo que derivaría en una nueva relación de poder en la alta jurisdicción que podría desembocar "automáticamente" en la anulación del fallo "Roe v. Wade".

Fuente: El Observador y agencias

Populares de la sección