Trump y la Casa Blanca se enfrentan por Cuba

El presidente electo de EEUU amenazó con poner fin al acercamiento y el gobierno de Obama respondió
El presidente electo de Estados Unidos, el republicano Donald Trump, dijo ayer en Twitter que acabará con el acuerdo de su país con Cuba si la isla no ofrece uno mejor, en línea con su promesa de campaña de revertir los esfuerzos del presidente Barack Obama por retomar los lazos con su rival de la Guerra Fría.

"Si Cuba no está dispuesta a un mejor acuerdo para el pueblo cubano, los cubanoamericanos y los estadounidenses en su conjunto, pondré fin al acuerdo", tuiteó Trump.

Trump publicó el tuit en momentos en que los cubanos comenzaban a despedir a Fidel Castro, el exguerrillero que lideró la revolución en 1959 y gobernó la isla caribeña por medio siglo, después de su fallecimiento el viernes.

El presidente electo había dicho en un comunicado el sábado que su gobierno haría "todo lo posible", una vez que asuma el poder el 20 de enero, para mejorar la libertad y la prosperidad de los cubanos tras la muerte de Fidel Castro.

La declaración no entregó pistas sobre si Trump cumpliría con la amenaza que hizo al final de su campaña de revertir el deshielo diplomático iniciado por Obama. Se especulaba que el republicano adoptaría un tono más moderado hacia la isla.

La muerte de Castro ha llevado a muchos cubanos a preocuparse de que Trump pueda bloquear los incipientes lazos comerciales y viajes entre Cuba y Estados Unidos que emergieron en los últimos dos años luego de una histórica declaración de Obama.

Cuba siempre ha resistido lo que considera intentos de Estados Unidos por cambiar su sistema político, pero el gobierno se ha mantenido mayormente en silencio respecto de Trump, a la espera de ver si la dura retórica del presidente electo se convierte en política.

Pero quien sí le respondió fue la Casa Blanca. El vocero de Obama, Josh Earnest, dijo ayer que la política estadounidense de aproximación a Cuba ha traído beneficios concretos a ciudadanos estadounidenses y cubanos, y cuestionó la idea de excesivas "concesiones" hechas a La Habana.

Esa política "ofrece más libertad a ciudadanos estadounidenses para visitar Cuba o enviar dinero a miembros de su familia en Cuba, o participar en negocios. Son buenas cosas, son beneficios que disfrutan ahora ciudadanos estadounidenses", expresó.

En la visión de Earnest, los críticos de la actual política de aproximación "están dando vueltas tratando de justificar su lealtad a una política obviamente fracasada de aislamiento de Cuba, que nunca tuvo ningún resultado".

Para el vocero de la Casa Blanca, "hacer declaraciones ruidosas e iniciar un caso de recriminaciones mutuas atadas al pasado, no hace avanzar ni la democracia ni la libertad ni expande oportunidades".

"Los críticos de la actual política sugieren que de alguna forma Estados Unidos ha hecho un paquete de concesiones al gobierno cubano. Eso está equivocado. No hay concesiones", aseguró.

Earnest añadió que cada presidente que ocupa la Casa Blanca, debe preguntarse si "estaremos anclados en el pasado o si vamos a mirar hacia el futuro. Eso no significa ignorar el pasado, sino hacer que el pasado no interfiera en nuestra capacidad de hacer progresos".

Primer vuelo

Como parte del proceso de apertura de Estados Unidos hacia Cuba, ayer por la mañana arribó a La Habana el primer vuelo procedente de Miami de la compañía American Airlines.

Fuente: Agencias

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