Un 2016 errático para Sendic y el deporte nacional de pegarle

El vicepresidente recibió en las últimas semanas duras críticas, algunas de ellas infladas
El vicepresidente Raúl Sendic está en el ojo de la tormenta desde hace meses por la investigación que blancos, colorados e independientes llevan adelante sobre su gestión al frente de ANCAP. Algunas cosas que han salido de la comisión investigadora dejan mal parado al líder de la lista 711, que tiene aspiraciones presidenciales para 2019. Haber habilitado esa comisión parlamentaria en el primer año de gobierno buscó que el escándalo político sucediera lo más lejos posible de las elecciones. Pero la oposición se empeña en que el tiempo no cure esas heridas con facilidad.

Otras acciones de las últimas semanas lo pusieron en el candelero. Y para mal.

Hace 15 días, cuando los tamberos protestaban entre otras cosas por las deudas que Venezuela tiene con la industria láctea y se sabía que –pese a lo anunciado por el presidente Tabaré Vázquez– ANCAP pagó la deuda con Pdvsa en una cuenta en China y no en el Bandes Uruguay, Sendic salió a explicar y se enredó más.

El acuerdo implicaba que Uruguay cancelaba la deuda a largo plazo que tenía con Venezuela por la compra de petróleo y con una quita importante. Además, se acordó que Uruguay le vendería a Venezuela productos lácteos, entre otros. El país caribeño abonaría esos alimentos a través de un fideicomiso conformado por el pago de esa liquidación de la deuda por petróleo. Combustible por comida.

Vázquez anunció incluso que el dinero no saldría de Uruguay, como forma de asegurarse el cobro. Sin embargo, ANCAP depositó el dinero donde le pidió Pdvsa, y eso fue en China. "No hubo un error", dijo Sendic. Y es verdad. La petrolera venezolana ordenó que se le pagara allí y así se hizo. Para ANCAP el negoció salió redondo. Para el resto del gobierno no.

Sí fue una falla grande del gobierno en su comunicación interna y externa. En conclusión, un primer error de Sendic en el 2016 fue minimizar un problema grave, que lo está sintiendo el campo, por el no pago de Venezuela.


Investigadora y wikipedia

Tampoco es una buena señal pública que Sendic quiera controlar personalmente el informe que el Frente Amplio piensa elevar al plenario del Senado sobre la investigación de ANCAP. Es lógico que el resultado tratará de dejar bien parado al vicepresidente, si se tiene en cuenta que la comisión está presidida por uno de los senadores más cercanos a él (Marcos Otheguy). Pese a eso el vicepresidente pidió para leerlo y sugerir algunos elementos. Luego que El Observador informara eso, el lunes Sendic quiso minimizar el asunto. "Lo están analizando los integrantes de la Comisión investigadora y lo va a analizar la bancada. Yo no voy a tener participación", dijo, pese a que ya leyó el primer borrador.

Otro ejemplo de noticias de enero que dejaron mal parado al vicepresidente fue la denuncia que su oficina hizo ante Crimen Organizado –según informó el semanario Búsqueda– porque en Wikipedia hay datos difamatorios sobre él. Las burlas, en este caso, fueron porque ir por el camino de la denuncia policial es no entender la lógica de una plataforma como Wikipedia.

El bullying a Sendic

Pero, como pegar es gratis –y más aún desde el cuasi anonimato de las redes sociales–, Sendic empezó a sufrir en las últimas horas un encarnizamiento duro.

Unos dichos polémicos del vicepresidente, en México, fueron tergiversados para hacerlos aún más polémicos. Sendic dijo la poco feliz frase de que, si se es corrupto, no se es de izquierda. Asoció izquierda con bondad y patinó. Allí vino la primera tergiversación: para la gran mayoría lo que dijo Sendic es que en la izquierda no hay corrupción. Hay una diferencia grande entre esas dos cosas.

Hubo otro episodio de ataque gratuito a Sendic: "Hay poderes fácticos en nuestra sociedad que son muy difíciles de enfrentar. La prensa juega un papel muy importante. La prensa juega un papel a veces más importante que la oposición de derecha. Marca una agenda y nosotros muchas veces terminamos respondiendo a esa agenda, que no es nuestra agenda, es la de un poder fáctico que tenemos enfrente, que lo único que hace es enumerar nuestras dificultades y jamás han reconocido nuestros logros", dijo Sendic. Es una crítica repetida que hace, no solo la izquierda, sino casi cualquiera que esté en el gobierno. A los políticos les molesta ese rol de los periodistas.

La agencia Sputnik informó que lo dicho por Sendic había sido: "La corrupción y los medios son adversarios de la democracia". Esa frase nunca la dijo, pero se repitió como verdad hasta el cansancio en internet.

Tercer bullying: el accidente.

Sendic chocó el viernes. Rozó a una moto, que al parecer se dio contra la rueda trasera de su vehículo. El motociclista no se lesionó y ni siquiera hubo ni denuncia ni participación de Policía Técnica por la levedad del asunto. Lo único que está en duda, y que le pondría un poco de gravedad al asunto, es si realmente el vicepresidente no respetó un cartel de Pare.

Sin embargo, el choque fue maximizado en las redes como el peor pecado de todos. Tanto, que una nota del año 2012, que recogía declaraciones de Sendic a la revista Galería en las que confesaba que le gusta mucho manejar a alta velocidad, fue una de las notas más leídas de El Observador durante todo el fin de semana porque se viralizó en las redes. Allí el bullying es cosa de todos los días.

¿Cuánto afectará eso el futuro de Sendic? Difícil saberlo. Pero cuando a alguien le pegan tanto en el piso parte de la audiencia termina poniéndose del lado del golpeado. Ser víctima en Uruguay paga. Si no, preguntarle a Daniel Martínez ¿Su carrera presidencial está liquidada? Aunque se dé a alguien por muerto, en política no existe esa categoría y, tal como decía Julio María Sanguinetti, lo que hay son "heridos de consideración". Tal parece ser la situación de Sendic, aunque el escenario electoral aún está lejos.

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