Un arte milenario que regresa

En el último año el bordado pasó de ser una manifestación tradicional a una de las tendencias omnipresentes de la temporada de verano
Este verano trae consigo un arte que había caído en desuso. El bordado, que lentamente había comenzado su regreso a las prendas, esta temporada se transformó en una tendencia establecida. Flores –rosas sobre todo–, dibujos geométricos y parches son los protagonistas de muchos de los diseños locales.

Las responsables de volver a instaurar este arte fueron marcas como Gucci, Valentino o Dolce & Gabbana, que demostraron en colecciones de verano e invierno sus diferentes y nuevas aplicaciones.
En Uruguay, grifas como Caro Criado y Monaqueda han utilizado este recurso desde la génesis de sus colecciones, pero en esta temporada ha crecido en sus diseños, que se apoyan fuertemente en los bordados.

Caro Criado
Caro Criado
Caro Criado

Carolina Criado está al frente de su marca desde hace 10 años. Con una identidad intrínsecamente ligada a los saris, decidió que su grifa necesitaba una nueva dirección. "La colección refleja un intento de evolución, de cambiar la estética, de que no se relacione con que Caro Criado solo hace ropa boho o hindú", dijo el diseñador Sergio Gau, parte del equipo de Caro Criado. "Y a su vez, obviamente como el bordado es una tendencia mundial, decidimos aplicarlo en toda la colección", agregó la diseñadora.

Esta nueva línea, que lleva el nombre de Áurea, tiene una clara inspiración asiática. En delicados bordados aparecen peces, flores de cerezo y garzas, aunque no faltan las rosas. Parte de estos bordados son realizados en el taller de la marca, otros son aplicados de telas importadas de China e India. Solo el 2% de esta línea –conformado por unas chaquetas bordadas a mano– es producido en India.

La evolución de la marca significó una apuesta más fuerte a la calidad y una mayor variedad de prendas, ya no solo para la noche sino también para el día. Este hecho produjo además un cambio en su público: de más juvenil a más adulto. "Obviamente a las tendencias mundiales las tomás en cuenta, pero las bajás a tierra para el público que consume la marca", dijo Sergio Gau. "Nuestro público cambió: es más grande de edad, que busca otro tipo de calidad y de producto".

Monaqueda
Monaqueda
Monaqueda

Por su parte, Clara Laborde, de Monaqueda, hizo un camino similar para el crecimiento de la marca. Con la colección La Oriental, la diseñadora se acercó más al minimalismo, con prendas inspiradas en las líneas estrictas del diseño japonés, con rosas bordadas en diferentes colores como acentos.

"Las telas bordadas siempre fueron supercaracterísticas de la marca. Ahora con La Oriental empezamos a usar el bordado de otra forma, no solo en tules bordados sino como detalles", dijo Laborde. De esta manera, las flores –logradas a partir de telas bordadas importadas– aparecen aplicadas en vestidos, polleras, pantalones, shorts y camisas. En el caso de las camisas se borda directamente en el cuero.

Este año Monaqueda tuvo la oportunidad de viajar a Nueva York para exhibir sus diseños en Capsule Show, un evento para compradores realizado en el marco de la Semana de la Moda. Allí logró vender a una marca de Washington varios de sus modelos de la colección La Oriental. También la afamada
tienda Anthropologie tendrá próximamente su linea de mochilas.

Bordados roqueros

Black & Liberty

Black & Liberty comenzó a experimentar con bordados el invierno pasado, aplicando rosas en jeans. "Como cualquier tendencia se empieza a ver de a poco y de una temporada a la otra se termina de instaurar", dijo Florencia Domínguez Major, diseñadora detrás de la marca. "Nosotros empezamos con las flores en marzo y no las estaba haciendo nadie, y después se puso de moda. Pero buscamos otro recurso para que no tuviéramos todos lo mismo. Siempre buscamos diferenciarnos con algún elemento", agregó. La buena aceptación de estas prendas llevó a que para este verano ampliaran la propuesta, incluyendo bordados de constelaciones y estrellas (los temas de su nueva colección), en prendas como jeans, chaquetas, camisas y shorts.

Asimismo, la marca ofrece un diferencial: parches con diferentes diseños. A los clásicos apliques de bandas, la diseñadora sumó ahora una línea inspirada en películas de Wes Anderson, con rosas y frases como protagonistas. Todos son realizados en un taller local. "Está en auge el parche; veremos cuánto dura, porque las cosas cuando se ponen muy de moda tampoco duran mucho", dijo la diseñadora.

Bordados a mano

Bervena

Bervena comenzó realizando accesorios, pero recientemente se diversificó hacia los básicos: jeans y camisetas. Sin embargo, cada una de estas prendas lleva su impronta personal en forma de bordado.

La colección titulada Amanecer consiste precisamente en prendas intervenidas. "Nos gustan mucho las texturas y las mezclas de colores, apuntamos a eso", dijo la diseñadora Delfina Quartara. Esto se manifiesta en la personalización de telas indias, bordando lentejuelas y canutillos, y la realización de bordados mexicanos. Esto está a cargo de las artesanas Leticia Borreani y Bea Codazzi, respectivamente, y consiguen que cada prenda sea única.

"Todas las marcas en este momento apuntaron al bordado, así que lo que nos jugó a favor es que todo el mundo fue directo a las rosas y las flores", dijo Delfina Quartara. "Tuvimos una gran aceptación, a la gente le encanta que sea una prenda única, les interesa la historia, cómo se hizo, de dónde viene".

La prenda exitosa

Tanto para Caro Criado como para Monaqueda las camisas bordadas fueron la prenda más buscada, y luego de la venta en Itaú MoWeek se agotaron sus diseños. Actualmente Monaqueda tiene una lista de espera con clientes que están aguardando la salida de la nueva tanda.


"Estamos intentando romper con los estigmas con los que carga"

Nuevo Reino


Virginia Sosa es diseñadora teatral, miembro del colectivo Efímero Teatral, y creadora, el año pasado, del emprendimiento Nuevo Reino, un lugar de "creación, exploración y expansión del bordado". Además de realizar piezas de arte y bordados personalizados en cualquier superficie, ofrece talleres de iniciación, que, según explicó, tienen el objetivo de "sentirse menos sola" en este arte.

Este sábado 19 hará su Circulo de Bordado, una actividad sin costo donde la idea es tan solo reunirse a bordar. Será en Casa Ernesta (Ellauri 999) entre las 15 y 18.

¿Cómo comenzaste con el bordado?
Cuando investigaba técnicas textiles para vestuario; fue todo bastante intuitivo y con una alta cuota autodidacta. No encontraba personas que me enseñaran el bordado que yo quería hacer, más contemporáneo, así que, mientras tanto, me uní a algunos talleres básicos con señoras mayores y profundicé con algunos cursos online de técnicas específicas. Sin darme cuenta, dos disparadores fuertes fueron un viaje a México, donde tomé talleres de bordado tradicional y un taller con Adriana Torres en Buenos Aires. Mi aprendizaje está conformado por mi curiosidad y mi necesidad de profundización.

¿Cómo surgió la idea de comenzar a hacer talleres?
De mis ganas de que más personas bordaran y por el vacío con el que yo me había encontrado al querer aprender. En el taller de iniciación busco enseñar no solo los puntos sino sus aplicaciones a un diseño, cuáles son los materiales, cómo conseguirlos, cómo ir desde el dibujo hasta el bordado final. Trato de transmitir de una manera integral y resumida las cosas que fui aprendiendo en mi camino.

¿Notaste un incremento en el interés de la gente por aprender esta actividad o una revalorización del bordado?
Sí, noto un nuevo interés local por el bordado. Además hay una clara tendencia mundial, hoy en día está en la cresta de la ola y no hay un diseñador de moda que no los haya incluido en sus colección. Lo interesante es que esta vez, este resurgir está asociado a artistas, a una forma de expresión. Viene más asociado a la reivindicación que a la revalorización, porque estamos intentando romper con los estigmas con los que carga.

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