Un cowork creado por mujeres para solucionar problemas reales

YouHub abrió sus puertas en Carrasco bajo el concepto de equilibrar la vida personal, familiar y profesional
Natalia Hughes es abogada y madre de dos hijos. Trabajaba en el Centro de Montevideo y viviendo en Carrasco, tenía que viajar una hora para ir y otra para volver de su casa al trabajo. "Cuando nació mi primer hijo, me perdía de estar más tiempo con él por viajar; cuando nació mi segunda hija, decidí que quería disfrutar más tiempo con ellos", recordó. Así es que Hughes decidió junto a otra amiga abogada con el mismo problema, pensar en una forma de trabajo que no les dificultara vivir su rol de madre.

"Empezamos a investigar en la forma de trabajo de los cowork y vimos que la economía colaborativa era una forma ideal para solucionar este problema de no poder compatibilizar la vida laboral y familiar", dijo Hughes. Basado en el "sistema de empresas B", que generen un impacto en la comunidad; y la teoría sociológica U del sociólogo aleman Otto Scharmer que estudia la nueva forma de liderazgo basada en un desarrollo de la personalidad, surgió YouHub, que abrió sus puertas en mayo.

"Queremos que el cowork sea un espacio colaborativo, en donde las mujeres encuentren su equilibrio entre la vida personal, familiar y profesional y las soluciones para algunos problemas estén al alcance de la mano", explicó la abogada y socia anfitriona.

Esta casa, que cuenta con espacios de cowork, salas de reuniones, cafetería, clases de yoga y de tango, entre otras actividades, tiene diez socias actualmente, todas con las mismas inquietudes y diversas profesiones, que se complementan entre sí.

Por ejemplo, si una mujer que trabaja en el cowork necesita conseguir una niñera rápidamente para poder dejar a su hijo e ir a trabajar, entre las socias buscan solucionar este problema y le recomiendan a alguien que ya conocen. "Ese tipo de soluciones queremos brindar, que no se interrumpa el trabajo", dijo la emprendedora.

Aunque está enfocado en mujeres, el primer cliente que tuvieron fue un hombre, un cineasta estadounidense que trabajó desde el cowork cuando todavía no estaba 100% terminado. "Todo lo hicimos a pulmón; íbamos pintando una mesa un día, de a poco. Así llegó nuestro primer cliente y aunque le dijimos que faltaba terminar de acondicionar el espacio, le gustó la propuesta y trabajó allí", dijo Natalia Hughes.

Para ingresar al cowork, ubicado en Costa Rica 1589 esquina Otero, hay planes de pago por hora, por día o por mes. Como es un proyecto que busca ser económicamente sustentable, se puede utilizar las instalaciones por un costo de $200 la hora.