Un giro inusual

Un periodista le cuestionó al papa que no hable sobre la clase media. Francisco le dio la razón y reconoció su equivocación

Al regreso de su viaje por Ecuador, Bolivia y Paraguay, el Papa Francisco concedió la habitual conferencia de prensa a bordo del avión para los periodistas acreditados en la gira papal. Y como ya es habitual desde que volvió de la Jornada Mundial de la Juventud en Rio de Janeiro en 2013, algunas de sus respuestas no dejaron de causar cierta sorpresa o asombro a los periodistas y luego al público en general.

En esta ocasión, luego de la convulsión generada en ciertos ambientes por una serie de discursos de fuerte tono contra el actual sistema económico, en especial el que pronunció en Santa Cruz de la Sierra a los movimientos sociales, un periodista le preguntó: Santo Padre, en este viaje hemos escuchado muchos mensajes fuertes para los pobres y muchos, a veces severos, para los ricos y poderosos. Pero algo que hemos escuchado poquísimo son los mensajes sobre la clase media. ¿Por qué en el magisterio del Santo Padre existen tan pocos mensajes sobre la clase media? Y si quisiera dar un mensaje, ¿cuál sería?La inusual respuesta del Papa fue: “Muchas gracias. Es una buena corrección. Usted tiene razón. Es una equivocación por mi parte [no] pensar en esto. Haré algún comentario, pero no para justificarme. Pero usted tiene razón. Tengo que pensarlo. El mundo está polarizado. La clase media es más pequeña: la polarización entre ricos y pobres es grande, esto es verdad. Quizás esto me ha llevado a no darme cuenta de esto. En el mundo algunos países no van muy bien, pero en general la polarización se ve. El número de pobres es grande y después ¿por qué hablo de los pobres? Porque es el corazón del Evangelio. Siempre hablo del Evangelio, de la pobreza, no es que sea sociológica. Luego, sobre las clases medias, hay algunas palabras que he dicho un poco en el pasado, pero la gente común, la gente sencilla, el obrero, tienen un gran valor. Pero creo que usted me dice algo que debo hacer. Debo profundizar más en este magisterio. Se lo agradezco, le agradezco por la ayuda. Gracias”.

El Papa Francisco le agradeció al periodista su pregunta, le dio la razón y reconoció su error o equivocación en no pensar o hablar del tema de las clases medias. Explicó su posición pero le reconoció al periodista la pertinencia de su preguntay le prometió estudiar el tema. Algo verdaderamente inusual, en personalidades que en general están poco dispuestas a reconocer equivocaciones en público o a agradecer preguntas que no son agradables o a dar la razón a quien pregunta.

Un amigo, que podría incluirse en el grupo de los que quedó sorprendido por el énfasis del Papa sobre los más ricos y los más pobres, me dijo: Es muy pertinente la pregunta de este periodista, porque la clase media, que no es tan pequeña como dice el Papa, es la que tiene la capacidad de sacar a la gente de la pobreza. La clase media es que la está llena de gente que trabaja y consume y por tanto genera a su vez empleo para satisfacer ese consumo. La clase media está integrada por pequeñas y medianas empresas que son las que más empleo generan. Y convengamos dice mi amigo, y seguro que el Papa está de acuerdo, la mejor manera de mejorar el nivel de vida de la gente es enseñar a pesacar y no simplemente regalar un pescado, como dice el viejo proverbio chino

Pongamos un ejemplo por demás elocuente que citaba recientemente el economista Bjorn Lomborg, fundador del Centro del Consenso de Conpehague. En 1950, Corea del Sur y Paquistán tenían el mismo ingreso per cápita. Hoy, 65 años después, el ingreso per cápita de Corea del Sur se multiplicó por 23 mientras que el de Pakistán solo se multiplicó por 3. ¿Cuál es la explicación? No es probablemente una sola, pero partiendo de un nivel similar de pobreza, los surcoreanos se abrieron al mundo, trabajaron duro, innovaron, se abrieron a la inversión externa ( si, a los “malditos piratas extranjeros” que iban a robarles sus riquezas), hicieron un sistema educativo de alta calidad que compite en las pruebas PISA en los primeros lugarescon los países nórdicos, generaron un ambiente favorable a los negocios y confiaron en los empresarios. En sus empresarios. Y hoy generan empleo en Corea del Sur y en el todo el mundo donde se han expandido sus empresas como Samsung, Huyndai y muchas más.

La preocupación por los pobres es más que legítima. Y como dice el Papa, la pobreza no es solo económica. Pero para erradicarla, además de la ayuda al que más lo necesita, es preciso adoptar las políticas que sacaron a todo un país de la pobreza, y las recetas son conocidas de sobra. Corea es un buen ejemplo de crecimiento con equidad pero hay muchos más.


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