Un impulso real para entrar en los enclaves masculinos

Montevideo Refrescos, Nuvó Tupperware, Montecon y Cymaco implementan políticas de diversidad de género en tareas industriales y de depósito; buscan mayor atención al detalle y mejor clima de trabajo
Manejar una grúa, mover mercadería o reparar maquinaria pesada son tareas tradicionalmente asociadas con hombres. De hecho, mientras que a nivel mundial más de la mitad de los puestos administrativos y de venta al público son desempeñados por mujeres, según el estudio Las mujeres en el trabajo, de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), los hombres poseen cerca del 90% de los puestos de operación de instalaciones, maquinarias y ensambladoras.

Por esta razón, en Uruguay, compañías como Montevideo Refrescos, Monteco, Cymaco o Nuvó buscan activamente incluir trabajadoras allí donde históricamente solo trabajaban hombres. Atención al detalle, mayor compromiso y mejor relacionamiento entre compañeros son los beneficios de esta política; adecuar la infraestructura y preparar el ambiente laboral son los principales desafíos.

Para Montevideo Refrescos (Coca-Cola), esta iniciativa está inserta en un plan de la marca de refrescos a nivel mundial, en la que "en los distintos equipos de trabajo de la organización se pueda encontrar una proporción de hombres y mujeres similar al mercado local", indicó la gerenta de desarrollo organizacional, Inés Cincunegui. En cargos operativos que van desde mantenimiento –donde una mujer es jefa del área–, control de calidad en la línea de producción, reparación de vehículos pesados y livianos –también liderado por una mujer– y carga, fueron "lentamente" ocupados por mujeres, de forma que hoy de los 500 trabajadores en planta, 25 son mujeres.

Cincunegui destacó que esta iniciativa comenzó hace apenas un año y que para llevarla adelante se debió preparar a los jefes y la infraestructura. "No teníamos vestuarios para alojar a tantas mujeres, por lo que tuvimos que hacer algunas reformas. Además, nos planteamos que el esfuerzo físico no sea un impedimento para las mujeres, y por eso adquirimos autoelevadores", contó la gerenta de desarrollo organizacional.

En el mismo sentido, Nuvó Tupperware tiene desde 2011 una política de equidad de género en toda la empresa, a través de la cual se contratan hombres o mujeres independientemente del cargo a ocupar. El resultado fue la inclusión de hombres en el área de ventas –tradicionalmente asociadas a mujeres por tratarse de una marca de cosméticos– y se sumaron mujeres en el área de depósito, e incluso una mujer es gerenta de Operaciones.

El gerente de Recursos Humanos, Leonardo Pérez, dijo a Café & Negocios que la compañía tuvo que hacer vestuarios, una sala de lactancia –ya que hasta el momento no había mujeres ocupando esos puestos–, y "varias jornadas" para "entender las diferencias" entre el género masculino y femenino.

Derribar prejuicios


Para el gerente de Recursos Humanos de Nuvó Tupperware, los prejuicios sobre género no son exclusivos de los hombres hacia las mujeres. "A veces lo más complicado no necesariamente es que un hombre piense que va a tener como compañera o jefa a una mujer, sino que muchas mujeres no piensan que esos puestos los pueden realizar ellas", comentó.

Por su parte, en el operador portuario Montecon, que tiene una "política de inclusión" en áreas operativas desde hace cinco años, "es difícil que se acerquen mujeres a ese trabajo porque se conoce poco del puerto y se tiene un concepto de mucho trabajo físico de carga y exposición a la intemperie que no lo hace un lugar natural para golpear la puerta", explicó el jefe de Personas, Fernando Neira.

Para lograrlo se basan en el boca a boca de los trabajadores del puerto con su ámbito de convivencia, el trabajo con el programa Cardijn –que ofrece soluciones a desocupados–, y en brindar gratis la preparación para obtener la libreta profesional, además de la formación necesaria, ya que no suelen contar con experiencias similares. Actualmente Montecon cuenta con unas cinco mujeres en áreas operativas entre una operadora de grúa móvil, apuntaladoras y maquinistas.

Para Montevideo Refrescos, la inclusión de mujeres en tareas industriales "no fue un cambio de la noche a la mañana". "Teníamos que preparar a los jefes y el equipo de trabajo y preparar la infraestructura" y la "cultura de trabajo", ya que en 75 años de la empresa en Uruguay nunca hubo mujeres en cargos operativos, indicó Cincunegui.

Otro de los rubros tradicionalmente asociados con hombres es la venta de repuestos. Cymaco cuenta con mujeres en puestos de venta y depósito, porque según su director y propietario, Atilio Cazajous, "cada vez es más el público femenino y este se encuentra más cómodo con una mujer". Sin embargo, esto no ha estado exento de dificultades: "Cymaco apuesta a lo femenino con cursos y paciencia. Por ahora estamos contentos; sabemos que para ellas es difícil. Los clientes las rechazan pero la dirección apunta cada vez más a esto".

Costo o inversión


Para el gerente de Consultoría de KPMG, Federico Kuzel, incluir mujeres allí donde solo trabajaban hombres, requiere de planificación y análisis. Según el especialista, este tipo de políticas generan mejoras en el clima de trabajo; las mujeres suelen tener mejor habilidad manual que los hombres, y en algún caso son más prolijas; además, tienden a cumplir más con los horarios y con las responsabilidades asignadas. Pero si no se tienen en cuenta los costos de acondicionamiento de infraestructura, y en preparar la cultura de trabajo, "puede que la inversión sea todo costo, y se vuelva para atrás", porque quedará un prejuicio sobre el papel de la mujer por culpa de errores de implementación, indicó Kuzel.

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