Una dieta rica en grasas monoinsaturadas es beneficiosa para síndrome metabólico

Los resultados muestran que pacientes con mayor resistencia a la insulina obtienen efectos positivos

El consumo de una dieta rica en grasa monoinsaturadas mejora el perfil de pacientes con síndrome metabólico que presentan, a su vez, resistencia a la insulina, según un estudio del grupo de Nutrigenómica del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic).

En una nota, el Imibic ha señalado que el trabajo de investigación, publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, demuestra que la presencia de resistencia a la insulina en pacientes con síndrome metabólico da lugar a una respuesta diferente ante modificaciones de grasa en la dieta. Así, el seguimiento de una dieta rica en grasa monoinsaturada reduce el estrés oxidativo y el estado inflamatorio, cuando se compara con una dieta rica en grasa saturada.

La investigación evidencia que el cambio de grasa en la dieta, mediante la sustitución de saturada por monoinsaturada o poliinsaturada omega 3, beneficia a pacientes con síndrome metabólico y resistencia a la insulina, lo que respaldaría el uso de nuevas terapias dietéticas específicas y personalizadas para mejorar los diferentes factores de riesgo que componen el síndrome metabólico.

Este estudio forma parte del proyecto 'Lipgene', un proyecto integrado en el sexto programa marco de la Unión Europea.

Dicho trabajo se ha basado en el estudio de 472 pacientes con síndrome metabólico que fueron clasificados en tres subgrupos, en función de su índice homeostático de evaluación de la resistencia en insulina (HOMA-IR), y que a su vez recibieron, de manera aleatoria, uno de los siguientes períodos de intervención dietética de 12 semanas de duración -- el primero, una dieta rica en grasa saturada; el segundo, una dieta rica en grasa monoinsaturada; el tercero, una dieta baja en grasa/rica en hidratos de carbono; y por último, una dieta baja en grasa/rica en hidratos de carbono y suplementada en ácidos grasos poliinsaturados n-3.

Los resultados mostraron que aquellos pacientes con mayor resistencia a la insulina (mayor índice HOMA-IR) fueron más susceptibles a los efectos beneficiosos del consumo de una dieta rica en grasa monoinsaturada o en ácidos grasos poliinsaturados n-3, mejorando parámetros relacionados con el metabolismo de la glucosa, mientras que aquellos pacientes sin resistencia a la insulina (menor índice HOMA-IR)presentaron una mejora en el perfil lipídico y en diferentes parámetros antropométricos como una reducción del perímetro de cintura, índice de masa corporal o presión sanguínea.

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Fuente: jano.es