Una "mudanza" que mutó en un desalojo violento

La Justicia resolverá hoy si procesa a los dos detenidos por desacato en La Solidaria
Sobre la hora 18 del jueves 16 de marzo, un grupo de personas comenzó a llenar un camión con objetos que iban sacando de una casa de la calle Fernández Crespo. Era el local del Centro Social Autónomo La Solidaria, un grupo de corte anarquista vinculado con Plenaria, Memoria y Justicia.

La jueza penal Ana de Salterain se encontraba de turno y recibió un llamado de la Policía. El oficial que la llamó le dijo que acababan de recibir una denuncia anónima porque se estaban llevando objetos de la casa. La jueza interrogó al policía y concluyó que no había ninguna actitud ilegal que justificara su intervención o la del Ministerio del Interior. "No corresponde actuación policial. Que se retiren del lugar", indicó,según consta en el parte policial al que accedió El Observador. Es decir, la jueza consideró que se trataba de una mudanza producto de una orden de desalojo que se iba a llevar adelante días después, pero que nada tenía de ilícita.

La orden de desalojo se concretó tras dos años de audiencias en un juzgado de paz y una apelación del grupo de La Solidaria. La dueña de la casa es una mujer que la había comprado a una iglesia evangelista.

El jueves pasado la Policía llegó a interrogar a quien manejaba el camión de la mudanza. Cinco días después, el martes 21, un grupo de personas vinculadas a Plenaria Memoria y Justicia, que lidera Irma Leites, originaron disturbios en Fernández Crespo a raíz de la concreción ese día del desalojo que ya estaba anunciado. ¿El resultado? Vidrios de locales cercanos rotos, tránsito cortado y dos detenidos cuya suerte será resuelta hoy por la jueza penal María Noel Odriozola. Una de las detenidas es una mujer de 30 años y el otro un hombre de 39.

Ese hombre, que es docente y fue conducido ante la Justicia por desacato, tiene el mismo domicilio que el dueño del camión con el que la semana pasada se llevaron muebles y otros objetos de dentro del local, indicaron a El Observador fuentes vinculadas al caso.

Ayer, un grupo de personas se reunió frente al juzgado de la calle Bartolomé Mitre mientras los detenidos declaraban. El dueño del camión no fue citado.

Hoy jueves declararán desde la hora 8 los policías que detuvieron a esas dos personas en medio de los disturbios. A su vez, deberán concurrir a declarar responsables de las denuncias, que fueron radicadas ante la seccional 4.

Los denunciantes fueron la empresa de construcción Stiler, que tiene a su cargo la obra de la casa de cobranzas Abitab, que estaba prácticamente terminada y fue apedreada. Además, los manifestantes tiraron bombas molotov y dañaron una máquina de la constructora que se encontraba dentro del local.
También presentaron denuncias por destrozos una automotora y una iglesia que está en la misma cuadra.

La jueza solicitó, además, que hoy se presenten fotografías y videos de los disturbios que ocurrieron el martes 21 por la tarde. En la sede de Abitab, que está por ser inaugurada, había cámaras que registraron parte de lo ocurrido. Las fotografías solicitadas por la magistrada pertenecen al material de Policía Científica.

Odriozola pidió además que se siga investigando a las otras personas que estuvieron implicadas en los disturbios.

Sin responsabilidad

En una publicación en su cuenta de Facebook, Plenaria afirma no pertenecer al grupo que usaba la sede desalojada. "Nuestra organización social decidió concurrir solidariamente entendiendo que este desalojo atentaba contra las organizaciones sociales que allí existían desde hacía 5 años", señala el comunicado. "Exigimos la libertad de los detenidos que fueron bajados de un ómnibus al que fuerzas policiales detuvieron al mejor estilo de la dictadura", agregan.

En un artículo publicado en el periódico digital Anarquía, el grupo de La Solidaria indica: "La lucha de las personas para transformar la realidad no es un fenómeno nuevo, es un camino antiguo que recordamos con dignidad. El Estado genocida que se creó e impuso en estas tierras, el saqueo de la dictadura cívico-militar y su continuación con los gobiernos democráticos afianzando el capital financiero son parte de una misma historia. La conocemos porque somos parte de quienes han combatido contra esos poderes. Somos parte de cada lucha por la libertad y estamos hechos de ella. Somos parte de la lucha por la rebaja de las horas de trabajo, contra el salario y sus dueños. Somos parte de la lucha que logró detener el servicio militar obligatorio, que se batió en la huelga general desobedeciendo a los dirigentes y somos parte de la lucha que se opuso a Aratirí y a la devastación del territorio".

Dentro del local quedaron puertas con los marcos de madera arrancados, pisos levantados y paredes escritas. En los grafitis que adornaban la hasta entonces sede de La Solidaria se leían mensajes anarquistas. "Seguimos construyendo sobre ruinas", "No somos cuatro paredes. Somos anarquía y solidaridad" y "Que nos quiten lo bailado. ¡Viva la anarquía" fueron algunos de los mensajes escritos a lo largo de estos cinco años.

Además, un mural llamaba la atención en la casa antigua: el dibujo de un árbol con un patrullero y un policía colgando. l

Populares de la sección