Una nueva aventura en Oz

El canal premium Fox1 estrena este domingo Emerald City, una serie que adapta El mago de Oz y su director, el indio Tarsem Singh, explica el proceso de creación
Desde que a Tim Burton se le ocurrió recrear Alicia en el País de las maravillas, las adaptaciones sombrías, espectaculares y si se quiere más adultas de historias y cuentos clásicos se ha vuelto más frecuente, y es una tendencia que ahora llegó a la televisión con el estreno hoy de la serie Emerald City en la señal premium de cable Fox1.

El programa, que se verá a las 22.30 horas, es una versión modernizada de El mago de Oz, solo que en lugar de iniciar en la Kansas de comienzos del siglo XX, se desarrolla en el mundo moderno. Dorothy ya no es una adolescente inocente, sino que es una enfermera adulta, mucho más independiente que su contraparte clásica.

El director de la serie, el indio Tarsem Singh, explicó en una conferencia telefónica en la que participó El Observador que este fue uno de los puntos más complejos de la adaptación. "En un musical de hace mucho tiempo estaba bien que fuera así. En el mundo de hoy no funciona. Tenés que transformarla en un personaje más aguerrido", dijo Singh. El realizador explicó que el formato televisivo y la propuesta de la serie hacen que el personaje principal tenga que construirse de otra forma, con un acercamiento más radial que cinematográfico.

Lo que sí se plantea como un rasgo cinematográfico de la serie es el hecho poco común de que Singh dirija los diez capítulos de la primera temporada de Emerald City. En televisión lo más habitual es que un director se encargue de uno o dos capítulos, mientras que un show runner se encarga de la supervisión general de la serie.

En este caso, sin embargo, Singh exigió el control de los diez episodios como forma de aceptar el trabajo. "En televisión un director es como un policía de tránsito. Llega para dirigir el séptimo episodio y no sabe de dónde vienen los personajes, qué están haciendo, ni cómo es el mundo. Los guionistas, los showrunners y los actores están tan adelantados que ni siquiera sabés para qué está el director ahí", afirmó.

Fue así que la serie se filmó entonces "como si fuera la trilogía de El Padrino, pero con las escenas desordenadas", dijo Singh.

No tan parecido

Emerald City

El director aclara que a pesar de tratarse de una adaptación, para aquellos no tan familiarizados con la obra original (ya sea con el musical protagonizado por Judy Garland o con los libros originales), esto será "una historia diferente", ya que las nuevas versiones de los personajes no son tan obvias.

Los espectadores que aguarden la aparición de un león que habla o de un espantapájaros se verán decepcionados, porque aquí están representados de otra forma, mucho más sutil y realista.

Además, la dinámica entre ellos se ve completamente alterada, en parte también porque se trata de una historia que se desarrolla a lo largo de diez horas en lugar de las versiones más reducidas en los formatos cinematográficos.

Sin respeto

Más allá de que hay elementos narrativos igualmente presentes, como el tornado que se lleva a Dorothy de la granja de sus padres al mundo de Oz, o que la mujer y sus aliados deban recorrer el camino amarillo (en la serie recibe esa tonalidad porque está cubierto de opio) para llegar hasta la ciudad esmeralda y hablar con el mago (interpretado por Vincent D'Onofrio, la figura más conocida de esta serie) para volver a casa, hay otros elementos y personajes que han sido modificados radicalmente, algo con lo que Singh está plenamente de acuerdo.

"Cuando tenés una historia que es la quintaesencia de lo blanco, hecha para un público occidental, y tenés a un director de piel oscura, de la India, y que no entiende realmente lo sagrado del material original, por definición va a ser diferente", expresó, y planteó como ejemplo el hecho de que Dorothy tenga ascendencia latina en esta adaptación.

Singh confesó haber visto la clásica película hace solo tres años, luego de que le comentaran paralelismos entre ella y su obra cinematográfica, en la que se incluye otra adaptación de un cuento clásico como es Espejito, espejito.

Y si bien le dieron los libros, fue cuando ya estaba trabajando en el guión, y decidió no leerlos para no preocuparse en exceso por los guiños y las referencias.

El resultado final es una historia en la que se notan las similitudes con el original, pero que también tiene una vida propia, como una suerte de cruza entre un cuento clásico de Disney y Game of Thrones.

Singh no considera que se trate de una versión tan oscura como aparenta, sino que lo ubica en un punto más cercano a la opera, con escenarios y gestos casi teatrales, algo que realmente se percibe al ver los primeros capítulos.

"Es más oscura que el material original, pero eso es porque el original es increíblemente feliz y alegre. Esto está en un lugar intermedio. No es demasiado sombrío para mí, pero mi esposa lo vio y sí le pareció oscuro", manifestó.

Para el director, sin embargo, esta versión se hace necesaria porque se trata de una historia archiconocida, que debe ser narrada de forma diferente para adaptarse al mundo moderno y mantener la originalidad.

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