Una ola de atentados que hunde a la economía turca

El turismo, un pilar de la economía turca, registró en mayo la caída más grande en 22 años
El triple atentado suicida del martes en el aeropuerto internacional de Estambul puede llevar a tocar fondo al turismo en Turquía, uno de los principales sectores de la economía de ese país que ya había bajado en los últimos meses tras múltiples ataques terroristas ocurridos desde comienzos de año.

Desde hace un año, Estambul y Ankara han sido blanco de varios atentados que han dejado cerca de 200 muertos y cientos de heridos. Los atentados más recientes se perpetraron en importantes lugares turísticos. En Estambul, el 12 de enero, 12 turistas alemanes murieron en un atentado suicida en el turístico barrio de Sultanahmet, a dos pasos de la basílica de Santa Sofía y de la Mezquita Azul, dos de los monumentos más visitados de la ciudad. El ataque fue atribuido al Estado Islámico (EI).

También en Estambul, dos meses más tarde, el 19 de marzo, un kamikaze, posiblemente vinculado al EI, se hizo explotar en la animada avenida Istiklal, una de las principales arterias de la ciudad, matando a cuatro turistas extranjeros - tres israelíes y un iraní -.

El quinto ataque kamikaze en Turquía desde hace una año lleva, según Ankara, la marca del grupo yihadista Estado Islámico (EI). El último de los ataques contra la principal ciudad turca, la más visitada del país, causó 41 muertos, entre ellos 13 extranjeros, y 239 heridos, según el último balance oficial.

Pero además de la amenaza yihadista, Turquía reavivó su conflicto con los kurdos, quienes luchan por la independencia de su etnia y sus grupos radicales también realizan atentados.

La caída

Los ataques hicieron huir masivamente a los turistas, cuyo número alcanzó los niveles más bajos desde hace 22 años, y dejaron por el suelo una industria que era uno de los pilares de la economía turca.
En el mes de mayo, el ministerio de Turismo anunció la mayor disminución de visitas de turistas en 22 años, con una caída de casi 35% de turistas extranjeros, a 2,5 millones de visitantes.

Si el número de turistas rusos bajó de manera drástica a raíz de las tensas relaciones diplomáticas entre Ankara y Moscú (90%), las otras nacionalidades, especialmente alemanes, georgianos y británicos, también cayeron. En total, bajaron de 23% en los primeros cinco meses de año.

Resentir la economía turca era justamente uno de los objetivos de los Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK), un grupo radical cercano al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), una agrupación que lucha por la independencia de su etnia en esa zona de Asia.

"Queremos advertir a los turistas extranjeros en Turquía y a los que quieren venir: los extranjeros no son nuestro objetivo pero Turquía ya no es un país seguro para ellos", señaló la organización en su reivindicación del atentado en el barrio histórico de Beyazit, una zona turística de Estambul, el 10 de junio, que dejó 11 muertos.

Puntos clave

El atentado en el aeropuerto del martes por la noche tuvo lugar cuando se acercan las vacaciones de los turcos, el bayram, y se inicia la temporada veraniega en este país de sol, mar azul turquesa y monumentos históricos.

El Estado Islámico, si su responsabilidad se confirma, "acaba de atacar el segundo lugar más emblemático en Estambul después de la plaza Taksim", dijo a la AFP Soner Cagaptay, director del programa de investigación sobre Turquía en el Washington Institute.
Con el atentado en el aeropuerto Ataturk, es el transporte aéreo el que se encuentra en el punto de mira y también la compañía Turkish Airlines, buque insignia de la Turquía moderna del presidente Recep Tayyip Erdogan, que posee una de las flotas más avanzadas del mundo.

"El aeropuerto es el hub de Turkish Airlines, la única compañía turca conocida en el extranjero, y el centro de la industria del turismo", añade el analista.


Fuente: AFP

Populares de la sección