Uruguay redujo la libertad económica en los últimos años

Países con menores restricciones tienen mayor ingreso y pobreza más baja
Uruguay redujo en los últimos años su libertad económica, a contrapelo de lo que sucede en el grueso de los países. Esta dimensión de la libertad no solo tiene una importante correlación con la actividad y el crecimiento de los países, sino además contribuye a la reducción de la pobreza sin afectar la distribución, según la investigación que realizó el instituto canadiense Fraser con el apoyo local de Centro de Estudios para el Desarrollo (CED).

Uruguay se encuentra en el puesto 74 de los 159 países relevados en la última edición del Índice de Libertad Económica del Fraser Institute (ILE), presentada ayer a nivel local en la Universidad ORT.
El índice va de 0 a 10 puntos –cuanto más alto, mayor es la libertad económica– y, con datos de 2014, Uruguay tiene un puntaje de 7,08. Eso implicó una caída por tercer año consecutivo desde el máximo de 7,35 puntos que obtuvo el país en 2011.

Si se mira en posiciones dentro del ranking, la caída de los últimos años es más importante, debido a que los otros países que participan en el indicador muestran una tendencia hacia una mayor libertad económica. Uruguay llegó a ocupar el lugar 43 dentro del ranking de países en 2010, cayó al puesto 62 en 2013 y en el último año relevado bajó al 74.

"El mundo ha aumentado su libertad económica en los últimos años mientras que en Uruguay se ha reducido", lo cual afecta las posibilidades de alcanzar el desarrollo, dijo ayer en la presentación del indicador el economista canadiense Fred McMahon, del instituto Fraser. "Si el gobierno aumenta el control sobre el mercado y limita las posibilidades de elección" corre el riesgo de erosionar fortalezas del país que son reconocidas internacionalmente, como "la estabilidad democrática y las amplias libertades personales".

De las cinco dimensiones recogidas por el estudio, el marco legal y derecho de propiedad fue la dimensión peor evaluada en la última edición, con 5,54 puntos. A la interna de este subíndice, la aplicación legal de los contratos (3,85), la integridad del marco legal (4,17) y los costos empresariales del delito (4,57) fueron los puntos peor evaluados.En tanto, la estabilidad de la moneda es la dimensión de la libertad económica en la que Uruguay tuvo un mayor puntaje, con 9,05 puntos.

Una agenda liberal

Para el economista Hernán Bonilla, director del CED, la posición de Uruguay en el ranking de libertad económica "muestra que Uruguay está lejos de los países con mejor puntaje, lo que pone por delante una amplia agenda liberal de políticas públicas". Según dijo, en Uruguay hay un amplio consenso en la necesidad de mantener y profundizar las libertades personales, pero no en materia de libertad económica. "Los políticos le rehuyen (a la agenda liberal) y genera rechazo en la gente", señaló.
Sin embargo, sostuvo que existe "amplia evidencia" de que la libertad económica va de la mano de una mejora en las condiciones de vida y –a diferencia de lo que muchos críticos argumentan–, de una reducción de los niveles de pobreza.

Los datos recogidos por el instituto Fraser y sus asociados en todo el mundo muestran que el 25% de los países que tienen un menor indicador de libertad económica tenían en 2014 en promedio un ingreso per cápita de US$ 5.471 –medidos en paridad de poder de compra de 2011–, mientras que el 25% de los países con mayor libertad tenían un ingreso ocho veces superior, de US$ 41.228 por habitante.

Este último grupo de países no solo tiene un ingreso más alto sino además, crece a tasas más aceleradas. Según los datos presentados en la exposición, el cuartil más libre en términos económicos crecía en 2014 a una tasa promedio de 3,6%, mientras que el cuartil de menor libertad crecía a 1,5%.
También en materia de pobreza e indigencia los indicadores favorecen a los países con mayores niveles de libertad económica. En el primer cuartil –menos libres–, 48,1% de los habitantes en promedio son pobres, mientras que en el cuartil más alto la pobreza alcanza al 2,3% de los habitantes. La caída de la pobreza se da progresivamente entre los países a medida que aumenta su libertad económica.

En materia de desigualdad –una de las críticas más grandes que enfrentan las políticas liberales–, los datos de concentración del ingreso en el 10% más rico de la población no muestran diferencias significativas entre los países al variar su libertad económica. En el cuartil más libre es de 2,75%, mientras que en el menos libre alcanza a 2,45%."Si bien no permite mostrar que la libertad económica mejora la distribución del ingreso, es claro que no agrava la desigualdad", explicó McMahon.

Sindicatos y educación

El economsita canadiense Fred McMahon resaltó la importancia de la educación para el desarrollo y dijo que es un reto para Uruguay. Sostuvo que en todo el mundo "los sindicatos de la enseñanza son los enemigos de la educación" y luego de citar una entrevista a José Mujica, concluyó que la educación es una preocupación tanto "de derecha" como "de izquierda".


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