Uruguay tiene oportunidad de insertarse en cadenas globales de valor

Estudio identificó potencialidad en la cadena láctea y en las TICs
Un estudio del Banco Mundial (BM) que será presentado hoy, a partir de la hora 8.30 en el hotel Sheraton, Ballroom Punta Brava, sostiene que es posible que la industria láctea y de TICs de Uruguay tengan la oportunidad de incorporarse a las cadenas globales de valor (CGV), que es la forma predominante del comercio mundial, adelantó a El Observador Gonzalo Varela, uno de los autores del trabajo.

Técnicos del BM trabajaron en ambos sectores. Los lácteos como "un sector tradicional con problemas, que exporta o deja de exportar, pero que no gana todo lo que podría", explicó Varela. En contraposición, las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TICs) "es un sector nuevo e innovador".

Para el BM, el problema de la lechería uruguaya es que "tiene experiencia pero se focaliza en determinados productos de bajos precios debido a la poca o nula diferenciación" de los mismos. En el estudio se visualiza "subsectores" donde se puede mejorar, como el caso de los quesos artesanales.

Los técnicos del BM realizaron un análisis cuantitativo, es decir, del nivel del valor agregado de la cadena láctea, con la idea de "ver cómo podemos ayudar a Uruguay a estar más cercanos a los consumidores, ya que hoy vende los productos a multinacionales y no al consumidor final", dijo Varela.

El camino es "diferenciar" y tender a los "productos premium", que habitualmente comienzan por desarrollarse en los mercados locales y luego se mueven en nichos de alto valor. La idea es cómo intervenir en ese proceso".

Varela explicó que las CVG "dan oportunidad de ser proveedores de empresas grandes que tienen poder de inserción" en los mercados, como el caso de Conaprole, al tiempo que se debe analizar qué políticas públicas instrumentar.

Hay temas claves como la baja de costos en la cadena, la especialización, por ejemplo en alguno de los componentes de la cadena, y los avances en infraestructura y logística, donde está comprobado que la mejora de 10% en rutas incrementa 23% el valor agregado en Uruguay. El sector público y el privado debería identificar que fase de la cadena permite ser competitivos.


Acerca del autor