Uruguay votó para romper con la inacción del Consejo de Seguridad

El gobierno entendió que era necesario preservar el proceso de paz entre israelíes y palestinos
Uruguay votó la resolución 2334 en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que exige el cese "inmediato" y "completo" de los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este ante el convencimiento de que era una oportunidad "histórica" para romper con el statu quo que prevalecía en la organización internacional el cual "amenazaba" la solución del conflicto.

Esa fue la explicación que el representante uruguayo ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Luis Bermúdez, dio durante su argumentación en la sesión que se celebró el 23 de diciembre en Nueva York.

"El Uruguay ha votado a favor de la resolución 2334, convencido de que, luego de ocho años, teníamos ante nosotros una oportunidad histórica para romper con la inacción del Consejo de Seguridad, la cual amenazaba seriamente la solución de dos Estados y las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos", dijo el diplomático cuando le tocó intervenir luego de Reino Unido.

Bermúdez dijo que esa resolución responde al "constante llamado" de los miembros del Consejo "para romper con el statu quo imperante y revertir las tendencias negativas sobre el terreno". El representante uruguayo se refería, en particular, a los asentamientos "ilegales" construidos por Israel en los territorios palestinos ocupados.

"Estamos hoy ante un momento muy importante para el futuro del proceso de paz en el Oriente Medio y la solución de dos estados. Esperamos que esta resolución resulte un llamado a la acción para Israel y Palestina, a fin de retomar prontamente las negociaciones bilaterales que conduzcan a una paz justa y duradera, que contemple los intereses de las dos partes", deseó Bermúdez.

El diplomático reafirmó la posición histórica del Uruguay que contempla una solución de dos Estados independientes para dos pueblos. Esa fue la forma en que votó Uruguay en noviembre de 1947, cuando la Organización de Naciones Unidas aprobó la partición de Palestina durante el mandato británico.

"El Uruguay reafirma su apoyo indeclinable al derecho de Israel y de Palestina a vivir en paz, dentro de fronteras seguras y reconocidas, en un ámbito de cooperación renovado y libre de cualquier amenaza o acto que quebrante la paz", dijo Bermúdez en el Consejo.

Para el gobierno uruguayo es "sumamente importante" que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, den "señales políticas" para salir del estancamiento que está pautado por "los desentendimientos, el odio y los enfrentamientos violentos". Además, el gobierno solicitó que las partes se abstengan de adoptar decisiones unilaterales que "entorpezcan el diálogo" y "cumplan de buena fe con sus obligaciones en materia de derecho internacional".

Finalmente, Bermúdez puso a disposición los servicios de Uruguay para "continuar trabajando con el fin de reactivar a la brevedad el proceso de paz en el Oriente Medio y hacer posible de una vez por todas la solución de dos estados".

La resolución contó con el apoyo de 14 de los 15 miembros del Consejo. Estados Unidos se abstuvo y ese fue el elemento diferencial que permitió destrancar el cerrojo que mantenía blindado a Israel contra cualquier resolución desfavorable del organismo internacional.

La representante estadounidense ante Naciones Unidas, Samantha Power, fue la que más habló durante la sesión y dijo que su país tiene una posición de "larga data" acerca de que los asentamientos israelíes no solo no tienen "validez jurídica" sino que además socavan la seguridad israelí y la posibilidad de una "solución biestatal negociada".

Power comenzó citando palabras del expresidente Ronald Reagan que acompañan esa postura y, además, sostuvo que desde el gobierno de Lyndon B. Johnson en adelante la mediación estadounidense envió el mensaje de que "hay que poner fin a los asentamientos". Esta precedencia es relevante considerando el argumento israelí de que el voto en Naciones Unidas fue posible solo gracias a la política del gobierno de Barack Obama.

Desde que el Consejo aprobó la polémica resolución, comenzó una tormenta diplomática que incluyó a Uruguay. La embajadora israelí en el país, Nina Ben-Ami, manifestó la "decepción" de su gobierno con la administración de Tabaré Vázquez por haber apoyado la iniciativa. Ben-Ami dijo que esa resolución es "anti-israelí" y que no contribuye a llevar a las partes a la mesa de negociaciones.

Populares de la sección