Ventana para que ANCAP baje combustibles camino a su cierre

De mantenerse la coyuntura actual, es probable que el ente considere una suba en julio
Los precios históricamente por el piso que el petróleo llegó a registrar en los mercados internacionales –por debajo de la US$ 30 el barril– parecen haber llegado a su fin sin traducirse en un beneficio para los consumidores uruguayos.

Desde ese entonces, (mediados de enero) han mostrado una gradual recuperación que tiende a ubicar al crudo Brent en el eje de los US$ 50, prácticamente a la par de la última referencia definida por ANCAP en octubre (US$ 50,2). A eso se suma que el valor fijado por el ente petrolero para el dólar ($ 29,60), está por debajo del precio que muestra el billete verde desde el inicio de año. Ayer la divisa estadounidense cerró a $ 31,40 en el promedio de operaciones mayoristas.

Esa tendencia llevó a que al cierre del último día de abril, el costo del crudo Brent para ANCAP quedara en pesos por primera vez desde julio por encima de su última paramétrica (2%). Esta coyuntura marca un claro contraste respecto a la foto que había al inicio de ese mismo mes cuando el precio de importación era favorable para ANCAP en 20,5%, o del 40% que llegó ser a mediados de enero.

El ente petrolero tuvo un escenario favorable para sus intereses desde julio hasta prácticamente el cierre de abril, con un precio de importación por debajo del utilizado para fijar las tarifas. Sin embargo, dada la coyuntura financiera de la empresa tras sucesivos ejercicios con pérdidas millonarias –que llevaron a que fuera capitalizada por US$ 622 millones–, el Poder Ejecutivo optó por no trasladar el beneficio de contar un "petróleo barato" al bolsillo de los consumidores finales.

Por tanto, la ventana de oportunidad para poder aplicar una rebaja en el precio de los combustibles parece estar llegando a su fin. De hecho, es probable que la empresa discuta con los ministerios de Industria y Economía la posibilidad de aplicar una suba en julio, una vez que cierre el trimestre abril-junio.

La directora de ANCAP, Laura Saldanha, fue enfática al descartar una rebaja en el corto plazo. "Hoy por hoy no estamos en condiciones de bajar los combustibles. Sí prometemos que vamos a seguir trabajando para que esta empresa sea eficiente. El precio del crudo justo ahora está subiendo. Haremos lo mejor posible y es nuestro deseo que el precio de los combustibles sea el menor para toda la población, pero nuestra responsabilidad hoy por hoy es tener esta empresa sustentable", precisó cuando se presentó el balance de ANCAP, que arrojo pérdidas por US$ 198 millones en 2015.

Desde el gobierno ya dejó en claro con los ajustes que se aprobaron para otras empresas públicas que una de las prioridades es la mejora del déficit fiscal, por lo que pensar en una probable rebaja de tarifas –como utilizó en el pasado– para ayudar a contener las presiones inflacionarias luce como una alternativa poco probable. La mayoría de los analistas privados se inclina en que el Ejecutivo no modificará su estrategia respecto a la oportunidad de utilizar el aporte de los precios administrados para atacar la evolución de los precios.

El déficit fiscal cerró en los 12 meses a marzo en 3,6% del PIB. Para reducir el desequilibrio a 2,5% para fines de 2019 –como lo fijó el gobierno en la fundamentación de la ley de Presupuesto–, las empresas públicas deberían mejorar su resultado operativo en el período en US$ 440 millones. Los mayores esfuerzos los tendrá UTE

(US$ 160 millones), seguida por ANTEL y ANCAP con US$ 120 millones cada una. Sin embargo, esta proyección se realizó con una base de crecimiento de la economía de 2,7% en promedio para el quinquenio, algo que ya no ocurrió en 2015 (1%) y será revisado a la baja para este y el próximo año, según lo comunicó el gobierno. Además, hay intensiones de seguir ajustando los gastos de las empresas públicas.

Importar es más barato

Pese a la recuperación del crudo en los mercado internacionales, el ejercicio teórico que realiza la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) sigue mostrando que importar combustibles refinados del exterior es más negocio que utilizar la refinería de ANCAP, tendencia que viene ocurriendo ininterrumpidamente desde agosto del año pasado. Actualmente, un litro de nafta Súper cuesta en un surtidor local $ 42,50, mientras que importar ese mismo litro de combustible desde la Costa del Golfo e incluyendo los impuestos y márgenes de intermediación cuesta $ 39,9 por litro, una diferencia de $ 2,60.

En tanto, el último informe mensual de marzo de SEG Ingeniería siguiendo mostrado a Uruguay como el país más caro en materia de combustibles respecto a la región. En el caso de la nafta, su cotización era de US$ 1,32 por litro, seguido por Argentina y Brasil con un costo de US$ 1,012 y Chile con US$ 1 por litro.

Pasivo abultado y a corto plazo

Al cierre de 2015, ANCAP tenía un endeudamiento financiero (no incluye proveedores) por un total de
US$ 1.455 millones, según se desprende del balance del ente correspondiente al último ejercicio. De ese total había US$ 660,2 millones con plazos de vencimiento menores a 1 año, US$ 249,3 millones con plazos a de pago de entre 1 y 3 años, y otros US$ 543,3 millones con vencimientos mayores a 3 años. Los préstamos bancarios concentraban la mayor parte del endeudamiento por un total de US$ 805 millones.

De esa cantidad, US$ 603 millones eran a pagar en un plazo menor a 12 meses. El resto del endeudamiento financiero estaba compuesto por intereses y comisiones a pagar (US$ 5,6 millones), acreedores por leasing (US$ 145 mil), obligaciones negociables (US$ 13,1 millones), intereses por obligaciones negociables (US$ 290 mil),y el préstamos del Ministerio de Economía por (US$ 618, 4 millones) e intereses por este concepto (US$ 11,4 millones).En este último caso, el saldo de ese crédito fue condonado por el MEF el pasado 2 de febrero. Los costos financieros de la empresa el año pasado arrojaron pérdidas por US$ 218 millones. Si bien la empresa obtuvo una ganancia de US$ 78 millones por la cancelación anticipada de la deuda con PDVSA, hubo otros dos elementos vinculados al endeudamiento que jugaron de forma negativa. Uno fue los intereses que debió pagar la empresa por US$ 42 millones y el otro fue el aumento del dólar (22,7%) que incrementó –al medirla en pesos– los pasivos de ANCAP. Esa diferencia de cambio hizo que el ente perdiera US$ 247 millones.

Actualmente ANCAP está trabajando junto a la Unidad de Gestión de Deuda del MEF en una "nueva estrategia" de financiamiento –que quedará resuelta en el correr del segundo semestre– y que tiene como objetivo "pesificar" el endeudamiento de la empresa y estirar sus plazo de repago.