Vicepresidente aseguró que no habrá revocatorio en Venezuela

Por esta razón, el líder opositor Henrique Capriles llamó a manifestarse el próximo miércoles
El gobierno venezolano desestimó ayer domingo la posibilidad de que el presidente Nicolás Maduro sea revocado mediante un referéndum, tras decretar un estado de excepción (ver recuadro) que según analistas busca cerrarle el paso a la consulta impulsada por la oposición. "Aquí (el presidente Nicolás) Maduro no va a salir por referéndum", dijo el vicepresidente, Aristóbulo Istúriz.

"Ellos saben que aquí no va a haber referéndum, están convencidos, están haciendo pantalla (aparentando). Primero porque lo hicieron tarde, segundo lo hicieron mal y tercero cometieron fraude", dijo el vicepresidente ejecutivo durante una manifestación popular en respaldo a la mandataria brasileña Dilma Rousseff, suspendida por el Senado de su país.

El líder opositor Henrique Capriles había advertido el sábado sobre un estallido social si el gobierno impedía el revocatorio contra Maduro este año. Capriles llamó, a través de su cuenta de Twitter, a una movilización el próximo miércoles "exigiendo respeto a la Constitución y cumplimiento del Reglamento Revocatorio".

Maduro, cuya gestión reprueban siete de cada diez venezolanos según la firma Venebarómetro, dispuso el sábado la intervención de las plantas paradas y encarcelar a los empresarios que, según él, intentan desestabilizar al gobierno, en la primera medida bajo el estado de excepción que regirá por tres meses y que, dijo, será prorrogado sucesivamente hasta 2017.

"¡Planta parada, planta entregada al pueblo! (...) Ustedes me van a ayudar a recuperar todas las plantas paralizadas por la burguesía", lanzó Maduro ante miles de partidarios.

Venezuela está sumida en una honda crisis agravada por el desplome del ingreso petrolero, con la inflación más alta del mundo (180,9% en 2015) y una caída del PIB de 5,7% el año pasado.

En el país con las mayores reservas de crudo del mundo y dependiente de las importaciones, la debacle significa la escasez de más de dos tercios de alimentos y medicinas, a lo que se suman los cortes cotidianos de agua y luz, y una violencia galopante.

Contener el revocatorio


Maduro también ordenó realizar el próximo sábado ejercicios militares para afrontar lo que denunció como una amenaza externa –refiriéndose a Estados Unidos–, en la que justifica el estado de excepción. Analistas consideran que ese decreto, que se espera se publique hoy lunes, es parte de la estrategia del mandatario para evitar la realización, este año, de un referéndum revocatorio que impulsa la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

"El gobierno estaría jugando a montar el marco legal para liberar las manos de los militares y poder reprimir" un reclamo en las calles a favor del revocatorio, señaló el analista Benigno Alarcón, recordando que estas medidas suelen restringir el derecho de protesta y autorizan detenciones preventivas sin orden judicial.

El presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, advirtió este domingo vía Twitter que el gobierno se prepara para convocar el revocatorio en febrero de 2017.
Maduro, por su parte, ha señalado que el revocatorio no tiene viabilidad política.

Según una reciente encuesta de la firma Datanálisis, 70% de los venezolanos apoya un cambio de gobierno. En lo que reconoció como una "bofetada", Maduro sufrió en diciembre una aplastante derrota cuando la oposición se hizo por primera vez con el control del Parlamento en 17 años de era chavista.

"La oposición sabe que la protesta es el único mecanismo para escalar la presión, y el gobierno necesita detener esa tendencia", añadió Alarcón.

La MUD espera que el Consejo Nacional Electoral (CNE) valide las firmas que presentó para activar el revocatorio, primera etapa de un largo proceso que se podría extender hasta fines de año.

También quiere realizar la consulta en 2016, pues si se la hace después del 10 de enero de 2017 –cuando se cumplen cuatro años del período presidencial– y Maduro pierde, los dos años restantes los completaría el vicepresidente, designado por el jefe de Estado.

La afirmación de Istúriz, sin embargo, pone en duda la realización de la consulta tanto en 2016 como en 2017. Aunque habrá que esperar un pronunciamiento del CNE.

El oficialismo ha afirmado en reiteradas oportunidades que los opositores no podrán llevar a cabo la solicitud del referéndum revocatorio con el que esperan acortar el mandato de Maduro porque, aseguran, no cuentan con el tiempo suficiente para que los plazos de la solicitud se den este mismo año, y porque las firmas serían fraudulentas. El propio Maduro ha dicho en varias ocasiones que ni el referéndum revocatorio ni ninguna de las iniciativas que promueven los opositores para sacarlo del gobierno tienen "viabilidad política".

El CNE venezolano, sin embargo, no ha ofrecido precisión al respecto y ha evitado referirse a si podría o no hacer ese proceso antes de que termine el 2016.

El chavismo sostiene que los opositores son conscientes de que el revocatorio no podrá celebrarse este año, pero que lo ocultan para generar un clima de crispación que lleve a "un golpe de estado".
Los opositores, por su parte, intentan que el CNE empiece cuanto antes el trámite de verificación de las casi 2 millones de firmas entregadas el pasado 2 de mayo a las autoridades como respaldo del revocatorio presidencial, un paso fundamental que inicie el proceso.

El 25% de la industria en la mira



Los empresarios venezolanos aseguran que trabajan al 43,8% de su capacidad por deudas con proveedores internacionales, falta de insumos y un severo control de precios.

"Estamos hablando de un 25% de todo el parque industrial venezolano" que no cuenta con divisas para reactivar operaciones y podría ser afectado por el estado de excepción, según el diputado opositor y economista José Guerra. (AFP)

Fuente: AFP EFE

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