Vientos y tormentas fuertes serán cada vez más frecuentes

El gobierno afirma que hay que tomar conciencia y actuar para prevenir daños
Uno por semana. Es la frecuencia con la que han ocurrido en el último mes fenómenos de vientos intensos y tormentas fuertes en diferentes zonas del país. Este lunes el área más afectada fue Pirápolis y una turbonada voló en pocos minutos varios techos y tiró decenas de árboles. La semana pasada la costa había sufrido las consecuencias de un ciclón extratropical con vientos de unos 117 kilómetros por hora que persistieron durante casi 24 horas, y una situación similar se espera para hoy en el suroeste del país.

Por más que otoño y primavera son épocas en las que es usual que sucedan ese tipo de fenómenos, "llama la atención la recurrencia en tan poco tiempo", dijo el asesor del directorio del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), Mario Bidegain, en conferencia de prensa.

Hace unos cinco o diez años, estas situaciones eran aisladas. Ahora, el cambio "está instalado", dijo por su parte a El Observador el prosecretario de Presidencia y director superior del Sistema Nacional de Emergencia, Juan Andrés Roballo. "Lo que no hay que hacer son visiones apocalípticas", agregó, sino "incorporarlo a la vida cotidiana".

Inumet atribuye esa frecuencia e intensidad a un invierno muy frío y al "contraste térmico muy grande" entre la temperatura del continente y la del océano. Esas diferencias provocarían el desarrollo de fenómenos violentos, sobre todo de tormentas y vientos.

Los perjuicios no son sin embargo solo de ese tipo, sino que incluyen también lluvias abundantes y sequías.

El incremento de lluvias "es evidente" y desde hace algunos años varias zonas del país se ven afectadas por inundaciones en los meses de verano. Según dijo el profesor grado 5 de la Facultad de Ciencias, Marcelo Barreiro, a Radio Universal, las lluvias aumentaron en todo el país cerca de un 10% o 15%. En tanto, en los últimos 60 años, la temperatura media del país aumentó en 0,8 grados.
Consultado por El Observador, el subsecretario del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), Jorge Rucks, señaló que a pesar de que no se puede afirmar que la ocurrencia de fenómenos puntuales como los vientos se deban al cambio climático, "sí están incidiendo para hacerlos más intensos, más prolongados o más seguidos".

Barreiro difiere sin embargo con esa postura. "Es muy difícil asociar una tormenta particular al cambio climático. Sí se podría decir si existen más ciclones o si ha cambiado la intensidad". Dijo sin embargo que, excepto en el mes de julio, no hay una tendencia muy grande para que eso suceda.

Respuesta

Lo importante, indicó el prosecretario de Presidencia "es adelantarse y que la población esté a resguardo". Según afirmó, el Sinae desarrolló en ese sentido un protocolo para actuar en casos de emergencia, que fue auditado internacionalmente y que sirve de referencia a otros países.
A partir de ello y de la coordinación con todos los departamentos, la población tomó conciencia de no exponerse a determinados riesgos, indicó, lo que se traduce en que en las últimas inundaciones, un 80% de los afectados abandonó su hogar "a pie seco", es decir antes de que llegara el agua a la vivienda.

Por otra parte, el gobierno está realizando realojos de personas que viven en zonas inundables en Paysandú, Salto y Artigas. Se proyecta, además, mejorar la comunicación de las alertas, como por ejemplo, pasar la información en los canales de televisión, con un zócalo en la parte inferior, o a través de mensajes de texto.

En particular, el lunes, la comunicación fue un problema. Pese a que en la tarde estaba vigente una alerta naranja, no se podía visualizar, ya que el tráfico en la página de Inumet hizo que el sistema colapsara.

Si bien estos fenómenos continuarán ocurriendo con frecuencia, Uruguay no cuenta con herramientas para preverlos con antelación, sobre todo en el caso de un tornado o turbonada. Los radares instalados cubren el suroeste del país y en el norte se obtiene información del radar de Santa María, en el sur de Brasil. Pero nada cubre el centro. Hay entonces carencias para pronosticar.

Con un radar meteorológico instalado en el centro del país, se podría dar un mejor pronóstico, afirmó Bidegain y hacer una advertencia en el corto plazo. Aclaró sin embargo que más allá de la tecnología que se utilice, es "imposible" pronosticar un tornado con 24 horas de anticipación.

"El pronóstico se da con la mayor antelación posible desde el punto de vista técnico", reivindicó en tanto Roballo. Si se hace "una ponderación desde el punto de vista financiero y lo vinculás a tecnología en Uruguay, yo no sé si la ciudadanía quiere algunas inversiones", agregó.

Por otra parte, Roballo criticó que se genere alarma pública y dijo que se busca mejorar la coordinación con los pronósticos privados para que eso no suceda.

Para el subsecretario del Mvotma, "la preocupación mayor es en la capacidad de adaptarse a estos cambios". En ese sentido, afirmó que se trabaja en proyectos para mejorar la infraestructura de las ciudades y de las zonas costeras. (ver apunte).

El Inumet emitió para hoy, desde las 3 a las 18 horas una alerta naranja para los departamentos de Maldonado y Rocha por vientos persistentes.

Ciudades más seguras

El Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático trabaja en identificar los aspectos más vulnerables de las ciudades y que "cuando se dan situaciones climáticas tengan construcciones más seguras", menos emisiones y un transporte sustentable, dijo Rucks. Por otra parte, se busca preservar las dunas y el drenaje de las costas, y ayudar a los productores a adaptarse, contando por ejemplo con reservas de agua.

Populares de la sección

Acerca del autor