Washington le da a Moscú un ultimátum por el caos en Siria

Rusos afirman que seguirán bombardeos y piden contrapartes
Mientras hoy se cumple un año de la primera intervención militar de Rusia en Siria, el anuncio del gobierno de Vladímir Putin de que continuará con los bombardeos en la devastada ciudad de Alepo, dejó a Estados Unidos al borde de suspender las negociaciones sobre el conflicto sirio, una guerra civil iniciada en 2011 que ya dejó al menos 290 mil muertos.

Rusia anunció ayer que continuará sus bombardeos en Siria, a pesar de los reiterados llamados por parte de Estados Unidos a poner fin a los ataques en Alepo. Para hacerlo Rusia quiere su contraparte y exige que Estados Unidos presione a los rebeldes sirios para que se distancien de los grupos yihadistas más radicales, en particular del Frente Fateh al Sham, ex Frente al Nosra, la rama siria de Al Qaeda.

Alepo, ciudad clave del conflicto, dividida entre los barrios rebeldes y las zonas bajo control gubernamental, volvió a ser blanco de ataques de la aviación rusa y siria desde el fracaso de la tregua negociada el 9 de setiembre.

Alepo, la segunda ciudad del país, atraviesa la "peor catástrofe humanitaria jamás vista en Siria", declaró el jefe de ayuda humanitaria de la ONU (OCHA), Stephen O'Brien, al advertir que el sistema de salud en la parte sitiada "está a punto de colapsar por completo".

La última etapa del conflicto cumple hoy un año. Putin envió el 30 de setiembre de 2015 a sus bombarderos, helicópteros y misiles de crucero al asalto de los "terroristas" en Siria, en apoyo de las Fuerzas Armadas del presidente Bachar al Asad. Se trató de la primera intervención militar de las Fuerzas Armadas rusas fuera de sus fronteras desde la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán en 1989.

Cruces

En Moscú, el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, anunció ayer que la aviación rusa proseguirá "su operación de apoyo a la lucha antiterrorista de las fuerzas armadas sirias". Al mismo tiempo, reprochó las críticas "no constructivas" de los responsables estadounidenses.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, advirtió ayer que Estados Unidos estaba "a punto" de terminar las conversaciones con Rusia sobre el conflicto sirio debido a los ataques contra la ciudad de Alepo.

El miércoles la alianza del régimen sirio y Rusia bombardearon dos hospitales que estaban en la zona de Alepo dominada por los rebeldes.

"No hay noción o indicación de seriedad de propósito con lo que está ocurriendo ahora", dijo Kerry en una conferencia en Washington, un día después de advertir a su homólogo ruso, Sergei Lavrov, que pondría fin a las conversaciones a menos de que Rusia detuviera los ataques sobre Alepo.

Kerry dijo que Estados Unidos buscaría otras opciones, "salvo una clara indicación de las partes en guerra de que están preparadas para considerar como abordar esto de manera más eficaz".

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, reconoció, por su parte, que las negociaciones de paz son "difíciles" de organizar "cuando caen bombas por todas partes".

Desde las capitales occidentales se dio a entender que los bombardeos del régimen y de su aliado ruso podrían asimilarse a "crímenes de guerra". La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, afirmaron ayer que Rusia tenía una "responsabilidad particular para reducir la violencia en Siria", según un comunicado de la cancillería alemana, difundido tras una conversación telefónica entre ambos jefes de Estado.

Rusia, haciendo oídos sordos, dijo estar dispuesto a seguir cooperando con Estados Unidos "para la aplicación de los acuerdos" de alto el fuego y para "aumentar la eficacia de la lucha contra el terrorismo en Siria".

"Pero Moscú también espera que las obligaciones que Washington aceptó asumir sean respetadas. Hasta el momento no lo han sido", insistió el vocero del Kremlin.

Fuente: Agencias

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