Analistas son cautos pero ven una oportunidad en el gobierno de Trump

Expertos reconocen que el futuro presidente impulsará una política proteccionista de la que Uruguay puede sacar ventaja ya sea en EEUU o en mercados de los que se aleje
El economista Carlos Steneri manejó la deuda de Uruguay en Washington y le tocó negociar en 2002 cuando Uruguay estuvo a punto de entrar en default, camino que el gobierno de Jorge Batlle no estaba dispuesto a tomar y logró evitar. Luego de años de vivir en EEUU ayer se mostró cauto a la hora de vaticinar los efectos del gobierno de Donald Trump en Uruguay.

"Hubo muchos anuncios y otra cosa son los hechos, veremos", comentó a El Observador.
Steneri cree que "la apertura y la globalización será enlentecida" a pesar que la globalización no depende de la voluntad de un hombre. Pero Trump, dijo, le puede poner límites, por ejemplo al movimiento de personas (inmigrantes) con un discurso restrictivo que también anunció la primera ministra del Reino Unido y además es la política de Japón que no acepta a ningún emigrante.
Para Steneri, "el efecto Trump en el corto plazo reactivará la economía de EEUU por la baja de impuestos, pero al final del día lo hará aumentando el déficit". Sobre Uruguay aseguró que la primera impresión es que pese a restricciones anunciadas no se afectarán rubros de exportación.

Nicolás Albertoni investigador de la University of Southern California, entiende que "si algo no se puede hacer hoy es intentar predecir las políticas de Trump" que demostró que "no tiene agenda ni sigue la línea de su partido".

De todas maneras, opinó que "desde una mirada pragmática" la nueva administración puede llegar a ser una oportunidad para conseguir inversiones y aumentar el comercio con EEUU. "Los primeros meses de Trump estarán muy enfocados en la política doméstica de su país. Cuando empiece a mirar las relaciones internacionales se dará cuenta que con su postura EEUU se encamina a un aislacionismo internacional fuerte si no empieza a buscar países socios y respetados en cada región. Es allí cuando Uruguay debe mostrarse con el pragmatismo que siempre se mostró sin que ello implique dejar de lado ninguno de los valores históricos de Uruguay", opinó.

Trump "está obsesionado por no dar grandes pasos económicos en materia internacional que impacten en el mercado doméstico. Es por eso que su primer paso en América del Sur no estará necesariamente en acercase a Brasil o Argentina, sino a países que no impliquen grandes costos para Estados Unidos, y es en ese escenario que Uruguay puede ir a la fórmula ganar-ganar que parece ser la estrategia de Trump. Así consigue en Uruguay un país con el que pueda dialogar y a cambio le abre mercados que no implicarían ningún impacto para Estados Unidos", dijo Albertoni a El Observador desde ese país.
Si Trump se cierra hacia la región, "el escenario también será una oportunidad para Uruguay" que tendrá "una motivación única" para concretar el acuerdo con Europa, opinó. Por otro lado, si los lazos de Europa con EEUU "se siguen deshilachando" el viejo continente verá en América Latina "un aliado importante de contrapeso no sólo en lo económico sino en lo político", dijo Albertoni.

Lea también: Cómo se puede beneficiar Uruguay con Trump

Sobre la relación bilateral de Uruguay y EEUU, Marcos Soto, analista senior de Pwc, dijo: "EEUU a diferencia de lo que ocurre con otros países de latinoamérica no es un activo inversor en Uruguay, por tanto políticas que tiendan a repatriar inversiones no deberían afectar".
Desde el punto de vista comercial, dijo que "si bien EEUU se consolidó como uno de los principales mercados, los productos que mayoritariamente se colocan son primarios y en particular carne, que no parece ser el foco de protección del nuevo gobierno", dijo Soto a El Observador.

Desde la Cámara Uruguay-EEUU, su presidente Álvaro Scarpelli, comentó que si bien aún no está clara la estrategia comercial internacional de Trump, no esperan mayores cambios en el relacionamiento.

"La cámara siempre tiene interés en avanzar en acuerdos de base más amplia", dijo Scarpelli a El Observador. Hoy el vínculo comercial se rige por un tratado general (TIFA) que no establece cupos ni tarifas.
Desde la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, director del Departamento de Negocios Internacionales, escribió una columna en la que opinó que Uruguay deberá "seguir profundizando su agenda económica y comercial con Estados Unidos en el ámbito del TIFA, para lo que seguramente exista espacio y voluntad de parte de los nuevos equipos negociadores estadounidenses".
Respecto al Mercosur, dijo que "si bien parece poco probable un acercamiento comercial con EEUU el perfil del presidente adelantaría la búsqueda de una relación pragmática con Brasil y Argentina, que podría arrojar resultados positivos en el área económica y comercial"

Populares de la sección