ANCAP ganó US$ 15 millones en 2016 y cortó quinquenio de pérdidas

El directorio destacó el buen manejo de la deuda; costo de intereses se redujo 50%
ANCAP cerró el 2016 con un balance positivo de US$ 15 millones y cortó con una racha negativa de cinco años en los que acumuló pérdidas por US$ 800 millones. Este lunes, la directiva de la empresa presentó los números del año pasado y confirmó lo que había adelantado El Observador en los últimos días.


Balance ANCAP 2016 bueno

La mejora de los números de ANCAP, que el año pasado había cerrado con un déficit de US$ 198 millones, contó con varios aliados. El primero y más determinante fue la decisión del ente de no trasladar a las tarifas el descenso del precio del crudo y un dólar por debajo de la paramétrica.La presidenta de ANCAP, Marta Jara volvió a reconocer este lunes que los menores costos se volcaron a "robustecer la situación financiera de la empresa".

Otro punto destacado por el directorio fue el manejo de la deuda del ente, que bajó de US$ 1.417 a US$ 653 millones. En ello -explicó el gerente financiero, Gustavo Mayola- incidió la capitalización que dio el Ministerio de Economía y Finanzas por US$ 623,5 millones a principios 2016 por un préstamo que tenía con el ente en unidades indexadas que redujo la carga de intereses. Según Mayola, los costos de intereses se redujeron un 50%, ubicándose en US$ 21 millones.

El margen bruto de ANCAP fue de US$ 398 millones. A eso hay que descontarle US$ 108 millones de una multa de la DGI. El margen Ebitda (que representa el resultado antes de descontar intereses impuestos y amortizaciones) fue positivo en $ 919 millones, superando al de 2015. Los ingresos netos, sin embargo, cayeron en términos corrientes.

La publicidad, uno de los puntos más discutidos de la anterior gestión -al punto que forma parte de la denuncia penal que presentaron los partidos de la oposición- bajó un 51,5% en 2016.

En rojo

Algunas divisiones de ANCAP, sin embargo, no lograron revertir sus números rojos. Portland, por ejemplo, perdió US$ 26 millones en 2016. Se trata de uno de los sectores de la empresa más ineficientes, y Jara advirtió que se debe realizar una fuerte reducción de costos para obtener resultados positivos en dos años. Allí, el directorio encuentra la férrea oposición del sindicato, que se ha manifestado en contra de los recortes de personal en la industria cementera.

El gerente general de ANCAP, Ignacio Horvath, aseguró que se mantendrán abiertas las tres plantas de Portland, aunque dijo "habrá reestructuración de costos".

ALUR es otra pata del ente que se mantuvo en rojo. El año pasado la subsidiaria tuvo un déficit de US$ 9 millones, según indicó el vicepresidente de ANCAP, Juan Carlos Herrera. Esto fue a pesar de que ALUR logró cancelar deuda por US$ 23,5 millones y que bajó sus costos un 22% en términos reales. El negocio de cal también resultó deficitario, en US$ 3,9 millones.


Escoba nueva

La dirección de ANCAP sufrió un lavado de cara a comienzos de 2016, cuando el Poder Ejecutivo removió a los antiguos jerarcas y puso a Jara como presidenta y sentó a nuevos gerentes a su lado.

"El mandato que recibimos del presidente de la República, Tabaré Vázquez, es muy claro, muy sencillo, y se resume en una línea: tratar de gestionar la empresa de forma técnica, eficiente, en el marco de las políticas públicas", declaró Jara el 14 de marzo, día en que asumieron las nuevas autoridades. Un mes más tarde, cuando le tocó presentar los números deficitarios que le dejaba la anterior administración, Jara fue más tajante aún: "Cada peso cuenta", dijo en esa oportunidad.

El nuevo Directorio y las gerencias de ANCAP hicieron foco en 2016 en la gestión de las subsidiarias con medidas drásticas, como el cierre de la emblemática firma de alcoholes CABA y su fusión con ALUR. Además, en esta última la empresa removió a su gerente general luego de la polémica pública que se generó por la firma de un preacuerdo salarial que excedía los lineamientos que fijó el propio Poder Ejecutivo para la sexta ronda de los Consejos de Salarios.

La Federación de Trabajadores de ANCAP (Fancap) ha manifestado su oposición a algunas decisiones de los nuevos gerentes. El sindicato considera que la reestructura es imprescindible, pero no puede recaer en los trabajadores. En las últimas semanas, los trabajadores realizaron una Asamblea General en la que pidieron que se revea la decisión de cesar a 42 trabajadores de la planta cementera de Paysandú.

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