Canadiense formalizó adquisición de Fripur

Se firmó la escritura que le otorga la propiedad de la pesquera

Cooke Aquaculture, la empresa canadiense a la que en diciembre del año pasado la Justicia había adjudicado la venta en bloque de Fripur, es formalmente desde ayer la dueña de la pesquera. La jueza de concurso de primer turno y la compañía norteamericana firmaron la escritura que la convierte en propietaria de la "llave" de la empresa.

Francisco Cobas, abogado de la sindicatura, dijo a El Observador que resta de ahora en adelante efectuar el pago a los acreedores de la extinta Fripur. La sindicatura ya presentó un proyecto de distribución a la jueza que lleva adelante el caso, que ahora tiene que dar su opinión sobre este.

Según lo indicado por el abogado, el 71% del dinero disponible irá para los bancos con los que Fripur mantenía deudas. El 29% restante, en tanto, se repartirá entre los otros acreedores, por ejemplo, los extrabajadores de la empresa. Cobas precisó que este grupo recibirá poco más del 50% de lo que se le adeuda. Febrero es el mes en el que, se estima, se harán estos pagos.

A mediados de noviembre El Observador había informado que la compañía norteamericana había depositado alrededor de US$ 13,5 millones y así había completado los cerca de US$ 17 millones que se había comprometido a pagar por los activos de la pesquera uruguaya.

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La canadiense ya empleó a 20 extrabajadores de Fripur. De acuerdo al plan de negocios que presentó, tiene un plazo de un año para que su plantilla ascienda a 100 personas.

Como uno de los primeros pasos en suelo nacional, la empresa tiene que reparar los barcos que componen la flota de la ex Fripur (y que están dentro del paquete que compraron), para así estar en condiciones para salir a pescar.

Cómo se llegó a esta venta

Fripur había solicitado concurso de acreedores en julio de 2014, y, poco más de un año después, en agosto de 2015, cerró. Alrededor de 960 personas quedaron sin trabajo y con la incertidumbre de qué iba a pasar con su futuro. Tiempo atrás, la cooperativa que se formó tras el cierre de la empresa por parte de un grupo de exempleados de la firma planteó su interés en que los canadienses le alquilen la planta de producción en el barrio de La Aguada, que Cooke Aquaculture no utilizaría, al menos en una primera etapa. Todavía no se sabe qué decidirá la empresa.