"Coma superficial" y suero para Jihad Diyab

El refugiado se desmayó ayer en su apartamento tras un mes de huelga de hambre; de acuerdo a su voluntad no fue internado

Como era previsible luego de un mes de huelga de hambre y 11 días sin ingerir líquidos, el exrecluso de Guantánamo Jihad Diyab ingresó ayer en estado de "coma superficial", razón por la que debió ser atendido en el apartamento en el que vive en el Centro de Montevideo por personal de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y del Sindicato Médico del Uruguay (SMU).

Diyab, que inició la huelga de hambre como vía para reclamar que el gobierno encuentre un país que lo reciba para reencontrarse con su familia, se desvaneció ayer al mediodía. Las personas que lo acompañan llamaron al servicio de emergencia de ASSE y poco después llegaron las doctoras Julia Galzerano y Teresa Sandar, inegrantes de la Comisión de Derechos Humanos del SMU, que ya tenían previsto ir a verlo.

"Está en un coma superficial, lo que quiere decir que no tiene un compromiso neurológico importante. Se le hicieron varios análisis (sangre, glicemia y función renal) que dieron bastante bien. Se le aplicó suero para hidratarlo. Hay que ver cómo evoluciona", dijo Galzerano a El Observador.

De acuerdo a la voluntad de Diyab que fue transmitida a los médicos por las personas que lo acompañan, los profesionales no lo trasladaron a un centro asistencial más allá de que eso "sin dudas hubiese sido lo mejor", expresó Galzerano.

Los allegados al exrecluso de origen sirio quedaron a cargo de su cuidado con ciertas instrucciones y en contacto con los médicos. La Comisión de Derechos Humanos del SMU prevé visitarlo, a partir de hoy, dos veces por día para seguir de cerca su evolución.

"Tenemos que respetar la voluntad de la persona. Hay que esperar la evolución y ver si despierta para saber cuál es su reacción y si decide o no seguir con la huelga de hambre", dijo la médica.

Diyab, que estuvo preso en Guantánamo durante 12 años por su supuesta vinculación con grupos terroristas islámicos, llegó a Uruguay a fines de 2014 junto a otros cinco exreclusos que recibieron la calidad de refugiados por decisión del entonces presidente José Mujica.

"Lo posible y más"

El canciller interino, José Luis Cancela, destacó ayer que Uruguay "ha hecho todo lo posible y más para tratar de brindar las mejores respuestas" a Diyab pero "lamentablemente" hasta el momento ningún país aceptó recibirlo junto a su familia.

El canciller Rodolfo Nin Novoa se encuentra en misión oficial en Estados Unidos y "va a extremar sus esfuerzos a los efectos de obtener la mayor cooperación posible también de parte de las autoridades estadounidenses", dijo Cancela ayer en rueda de prensa.

El subsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores indicó que Nin Novoa "está preocupado por el desarrollo de estas gestiones" y apelará "a los mayores niveles posibles a los efectos de ver si hay algún otro país dispuesto a acoger a este señor". "Tenemos la situación de seis refugiados, pero la situación de este señor es especial, preocupante y difícil", admitió Cancela sobre Diyab.

El entorno

La información sobre el desmayo que sufrió Diyab ayer el mediodía fue dada a conocer a través de la red social Facebook por un grupo que se autodenomina "Vigilia por Jihad Diyab".

"Apelamos más que nunca a la solidaridad del pueblo uruguayo y a la solidaridad internacional. Su estado de salud empeora drásticamente", indicaron en el posteo.

El martes, el interlocutor entre los refugiados y el gobierno, Christian Mirza y el abogado estadounidense de Diyab, Jon Eisenberg, alertaron que algunas de las personas que están en el entorno del ciudadano sirio quieren usar su caso con intencionalidad política. "Me parece que hay intencionalidad política, o más bien una irresponsabilidad absoluta", criticó Mirza.

"Lo alteraron; está mal psíquicamente"

El presidente José Mujica dijo el fin de semana en una entrevista con VTV que no se arrepiente de haber traído a Uruguay a JIhad Diyab porque "estaba en una cárcel inmunda". "Mi error fue pensar que estos eran como aquellos inmigrantes que bajaban de los barcos y venían a trabajar. Lo alteraron psíquicamente, lamentablemente está muy mal", sostuvo el exmandatario y actual senadopr del MPP.


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