Después de cuatro años de déficit, IMM tiene superávit y lo invierte en obras

Unos US$ 3,5 millones de fondos propios se invertirán en el saneamiento
Con los números en rojo durante los primeros meses al frente de la intendencia de Montevideo (IMM), la administración de Daniel Martínez tuvo que "ajustar los cinturones" para pagar sueldos, diferir el pago a proveedores y achicar gastos en todos los rubros con el objetivo de "sobrevivir". Así lo había asegurado en agosto de 2015 el secretario general de la intendencia, Fernando Noptisch a El Observador TV. Sin embargo, la comuna afirma ahora que las cuentas no solo tendrán un déficit cero, sino que los números serán positivos.

El intendente Martínez dijo a El Observador que ya cuenta con una cifra global acerca de cómo cerró la situación económica en 2016 y que la cifra final estará luego de Semana Santa. La idea es presentar los datos en conjunto con el director de Recursos Financieros, Juan Voelker, indicó el intendente: "Queremos dar una visión del eventual excedente, una parte será para licuar deuda anterior y para mejorar el flujo de caja a lo largo de todo el año, pero la otra parte hay que invertirla", dijo el jerarca municipal.

Así, todo indica que después de años de déficit, en 2016, la comuna tendrá superávit.
Según los balances publicados en la web de la intendencia, el último año en el que los cuadros de resultados no presentaban números con un signo de menos adelante fue 2011, cuando el balance –sin contar las cifras de la Unidad Ejecutora de Saneamiento- dio un saldo positivo de $ 511.843. (US$17.946 a valores actuales).

Después de eso, las cifras siempre fueron rojas: en 2012 hubo un saldo negativo de $498.648.195 (US$17,5 millones); en 2013 el déficit se intensificó y llegó a $675.972.665 (US$23,7 millones); en 2014 el saldo en rojo bajó a $66.813.949 (US$2,3 millones) y en 2015 -año bisagra entre el gobierno de Ana Olivera y el de Martínez- volvió a aumentar, y se ubicó en $147.072.602 (US$5,2 millones).

"Queremos dar una visión del eventual excedente, una parte será para licuar deuda anterior y para mejorar el flujo de caja a lo largo de todo el año, pero la otra parte hay que invertirla", dijo el intendente Martínez. "Queremos dar una visión del eventual excedente, una parte será para licuar deuda anterior y para mejorar el flujo de caja a lo largo de todo el año, pero la otra parte hay que invertirla", dijo el intendente Martínez.

Tras encontrarse con una situación económica peor a la esperada, Martínez afirmó en varias ocasiones que pretendía dejar la casa en orden.
En la exposición de motivos del Presupuesto votado por la Junta Departamental para 2016-2020, la intendencia había manifestado entonces su intención de tener durante los cinco años de gobierno un presupuesto equilibrado, que dejaría "las cuentas en orden a las futuras administraciones". Se criticaba además el déficit heredado de la administración de Olivera y se aseguraba que se iba a "absorber parcialmente el déficit acumulado", que en 2014 era de US$ 421 millones, sumando el acumulado histórico de US$ 139 millones y los compromisos asumidos por la comuna por US$ 282 millones.

Por otra parte, la intendencia prometió aumentar la inversión en obras en un 40%, y el buen resultado económico esperado de 2016 será la base que usará Martínez para intentar captar votos de la oposición en la Junta Departamental para la concreción de nuevas obras dentro del Fondo Capital.

"Ahora que va a salir el balance vamos a tener elementos para poder decir que los números de la intendencia están ordenados y alguna gente nos va a votar (el dinero para obras), es lo que dijeron por lo menos", señaló Martínez en referencia al acuerdo con el dirigente del Partido de la Gente Edgardo Novick por el que se definió realizar una primer inversión de US$94 millones en obras de vialidad y limpieza, y dejar las restantes en stand by hasta conocer el estado financiero de la administración.

Con fondos propios

Aunque no quiso dar cifras concretas sobre el resultado de 2016, el intendente señaló a El Observador que ya hay obras planificadas que se financiarán con fondos propios de la comuna, "en base a los buenos resultados logrados en ahorro del año pasado".
Una de ellas será el mantenimiento y la reconstrucción de la red de saneamiento Arteaga, que implicará desembolsar de las arcas de la comuna unos US$3,5 millones en 2017, indicó. Se trata de una "inversión importante", mediante la cual la comuna intervendrá la red más antigua de saneamiento en unos 30 o 40 puntos críticos, para realizar reparación y mantenimiento, explicó el intendente.

Por otra parte, la intendencia prometió aumentar la inversión en obras en un 40%, y el buen resultado económico esperado de 2016 será la base que usará Martínez para intentar captar votos de la oposición en la Junta Departamental para la concreción de nuevas obras dentro del Fondo Capital.
Por otra parte, la intendencia prometió aumentar la inversión en obras en un 40%, y el buen resultado económico esperado de 2016 será la base que usará Martínez para intentar captar votos de la oposición en la Junta Departamental para la concreción de nuevas obras dentro del Fondo Capital.
Desde hace tiempo, señaló, la intendencia registra al menos 20 hundimientos de pavimento al año causados por roturas en la red Arteaga, que tiene más de 100 años de antigüedad y abarca unos 200 kilómetros de colectores. En 2014, por ejemplo, uno de los más lluviosos de los últimos años, se registraron 66 hundimientos lo que produjo dificultades en el tránsito.

Las reparaciones implicarán unos US$12 millones, afirmó Martínez. Dada la forma de construcción de la obra, con estructuras "gigantescas" con mampostería, el mantenimiento resulta más caro.
Por eso, durante años y por problemas presupuestales, los trabajos quedaron postergados. "Ahora, ya que estamos mejor, hay que hacerlo o hacerlo y punto", sostuvo el intendente.

A las mejoras en la red de saneamiento, se sumarán obras para dar un "refuerzo y empuje" al bacheo de las calles de la ciudad. "El problema es que vamos a tener Montevideo en obra", al menos hasta 2019, advirtió el intendente.


Los recortes en el ingreso de personal y en las horas extra, la mejora en la gestión de los tributos y la optimización del uso de los recursos fueron algunas de las estrategias que utilizó la Intendencia de Montevideo (IMM) para equilibrar las cuentas.

En el primer caso, la comuna definió una política de reposición de personal que permitió ya a fines de 2015 un ahorro de US$ 6 millones. Por otra parte, se apostó a una reducción fuerte de las horas extras, extensiones horarias y viáticos que se comenzó a aplicar durante los primeros meses de gobierno, y se pretendía llevar en 2016 a una disminución de esas horas de trabajo de un 30%.
Otro frente lo constituyeron los tributos municipales.

Las estrategias para mejorar los ingresos

La contribución inmobiliaria, la tasa general municipal, la patente de rodados y la tarifa de saneamiento configuran el 86% de los ingresos de la IMM, por lo que fue ahí donde se buscó mejorar el uso de esos ingresos. La política de “mejora en la gestión” anunciada en el Presupuesto implicaba la revisión de las exoneraciones vigentes, y un tratamiento eficaz de la morosidad, que en el caso de las patentes y multas implicó la realización de un plan de refinanciamiento de deuda. Solo por los deudores en patente, la comuna deja de recaudar anualmente $780 millones.

Los ingresos aumentaron además con la revisión de las concesiones y comodatos, y con la fiscalización electrónica del tránsito. La gestión de la comuna implicó además un recorte de los gastos en todas las áreas.

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