El Mercosur se dividió en dos

Para el gobierno, el diferendo con Brasil se inició por "un malentendido"
Cuando el expresidente José Mujica aceptó que Venezuela entrara al Mercosur como socio pleno –y para ello primero se suspendió a Paraguay por el juicio político iniciado al expresidente Fernando Lugo–pensó que un tercer país grande sería un contrapeso a Argentina y Brasil, que tomaban decisiones a las que luego los demás debían sumarse. Ese supuesto equilibrio que imaginó la administración Mujica nunca funcionó. Ahora el Mercosur está paralizado en su accionar en un momento donde se debe negociar un acuerdo comercial ambicioso con la Unión Europea.

La asunción de Venezuela al frente del Mercosur dejó heridas y dividió a la región. De un lado se ubicó Brasil, Paraguay y Argentina, y del otro sólo Uruguay y su respaldo a Venezuela para que dirija al bloque.

Los cuestionamientos políticos al país caribeño refieren a si el gobierno de Nicolás Maduro cumple con los preceptos de una democracia. Para Uruguay, que no comparte el modelo chavista, no hay de todas formas en ese país un quiebre institucional.

Es por eso que el gobierno de Tabaré Vázquez optó por entregar la presidencia protempore que alfabéticamente le correspondía a Venezuela, pese a las objeciones de Brasil, Paraguay y Argentina, que optaron por no reconocer esa presidencia.

Los últimos acontecimientos con cruces de declaraciones de uno y otro lado dejaron a Uruguay enemistado con Brasil, el país más grande de la región y a quien le vende buena parte de sus productos, sobre todo los de valor agregado.

La cancillería uruguaya emitió ayer un comunicado tratando de bajar los decibeles al diferendo. En el texto oficial se afirma que "un mal entendido" fue la causa del conflicto que se originó la semana pasada, cuando el ministro Rodolfo Nin Novoa acusó a Brasil de querer "comprar el voto de Uruguay".

Eso motivó que el gobierno del presidente interino Michel Temer llamara en consulta al embajador uruguayo, Carlos Amorín. En diplomacia, convocar a un embajador es una forma de protesta.

Brasil, además, comunicó formalmente su desagrado con las declaraciones del ministro Nin Novoa en el Parlamento.
El canciller brasileño José Serra y el expresidente Fernando Henrique Cardoso estuvieron en julio en Montevideo para pedir que se aplace la entrega de la presidencia del Mercosur a Venezuela. Según dijo Nin Novoa en el Parlamento, esa petición estuvo atada a ayudar a Uruguay a concretar negocios.

En el comunicado de ayer de la cancillería uruguaya se afirmó que se está ante "un mal entendido que refirió a la propuesta brasileña de efectuar actividades conjuntas de promoción comercial entre ambos países con terceros mercados y ahora ha quedado perfectamente claro que la misma no guarda relación alguna con la consideración del traspaso de la presidencia protempore del Mercosur".

Por su parte, Maduro se dedicó ayer a atizar las divisiones internas del bloque. En su programa de radio y televisión anunció que Venezuela se declaraba "en batalla" para "salvar al Mercosur de la triple alianza golpista de ultraderecha que pretende destruirlo desde adentro". El mandatario, además, agradeció a Vázquez y al pueblo uruguayo "por toda la fuerza moral que han demostrado". Opinó que en Brasil hay un gobierno "golpista" que presionó a Uruguay para que se sumara a esa "triple alianza".

Desde Paraguay, el canciller Eladio Loizaga comentó que no responderá al lenguaje "de provocación" de Maduro que, según dijo, poco ayuda.

Negociadores

Con ese panorama, una delegación del Parlasur llegó ayer a la cancillería para entrevistarse con el ministro Nin Novoa. Los diputados Jorge Tahiana (Argentina), Daniel Caggiani (Uruguay) y Arlindo Chinaglia (Brasil) iniciaron una serie de reuniones –lo harán también con las demás cancillerías– en busca de "evitar una parálisis del Mercosur". Se coincidió con Nin Novoa en la importancia de la integración, comentó Tahiana a los medios. "Acá no hay soluciones mágicas, hay que construir un ambiente donde se pueda destrabar una situación de mayor polarización y eso requiere trabajo y diálogo para buscar coincidencias", dijo Tahiana.

Caggiani comentó que encontró "buena disposición" del gobierno a buscar una salida y afirmó que "la solución que se busca se debe basar en el respeto del derecho, en el consenso y en el gesto político de los países".

Su colega brasileño, Chinaglia, dijo que se parte de la base de "defender" a la integración. Por ahora el Mercosur sigue bloqueado.


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