El PSOE suma apoyos y se acerca hacia un acuerdo de gobierno

El debate de investidura de Pedro Sánchez se adelantó para el 1° de marzo
A contrarreloj, al aproximarse el debate de investidura al que se someterá –que se adelantó para el 1° de marzo–, el secretario general del Partido Socialista Obrero (PSOE), Pedro Sánchez, logró ayer el apoyo del líder de Ciudadanos (liberales), Albert Rivera, con lo que se allana el camino para formar gobierno derivado de las elecciones del 20 de diciembre. Sánchez dijo que acepta las propuestas de este sector político.

"Estamos a las puertas de un pacto entre dos fuerzas políticas relevantes, de centroderecha y centroizquierda, y será una buena base para liderar una política de cambio", aseguró Sánchez en una breve conferencia de prensa. Se trata de "un acuerdo de legislatura", añadió.

Las exigencias de Ciudadanos, según consignó el diario El País de Madrid, son cinco, dentro de una reforma constitucional exprés: la supresión de la figura de los aforamientos; facilitar las iniciativas legislativas populares, al bajar de 500.000 a 250.000 las firmas necesarias para impulsarlas; la despolitización de la justicia; la supresión de las diputaciones; y limitar los mandatos a ocho años para el presidente del gobierno.

"Si estas son las propuestas, nosotros decimos que sí. Si esas son las condiciones que a nadie le quepa duda de que habrá un acuerdo", profundizó el líder socialista.

Con Podemos

Al mismo tiempo, socialistas, Podemos y otras formaciones de izquierda retomaron ayer unas negociaciones que iniciaron el lunes buscando explorar posibilidades para formar un gobierno.

"Este es un debate que está abierto y que va a seguir", dijo el número dos de Podemos, Iñigo Errejón, quien se mostró "razonablemente optimista". Señaló que habían empezado a hablar de cuestiones "programáticas" en temas que abarcan desde la economía hasta la política social, pasando por la lucha contra la corrupción, la reforma territorial y la política exterior.

Errejón también citó entre los puntos a debatir "las garantías para que estos acuerdos se conviertan en políticas públicas", en aparente alusión a su entrada en el gobierno.

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, dijo, por su parte, que la reunión sirvió para "elaborar un índice" de temas para seguir trabajando en ellos, volviendo a lamentar la tardanza de Podemos en sentarse a negociar.

El jueves, Pablo Iglesias, líder de Podemos, había aceptado la oferta del partido eco-comunista Izquierda Unida de organizar una reunión con el PSOE y las formaciones regionales, cuando hasta ese momento había rechazado cualquier reunión si no se le ofrecían garantías de entrar en el gobierno.

Los socialistas intentan conseguir un consenso sobre un programa de gobierno, buscando si es posible gobernar en solitario, algo excluido por ahora por Podemos, que exige entrar en el ejecutivo.

El rey de España encargó al líder del PSOE, Pedro Sánchez, formar gobierno, después que su rival conservador, el jefe del ejecutivo saliente, Mariano Rajoy (PP), renunciara a ello por falta de apoyo en el Parlamento, pese a que fue la fuerza más votada con 119 escaños sobre 350.

Pero, los socialistas sólo tienen 89 escaños y necesitan el apoyo o la abstención de otras formaciones para lograr la investidura de su candidato.

Adelantan debate

El debate de investidura de Sánchez como presidente del gobierno español se celebrará los próximos 1° y 2 de marzo, en lugar de los días 2 y 3, como estaba previsto inicialmente, según acordó ayer el Congreso de los Diputados, a propuesta de su presidente, Patxi López.

Según fuentes parlamentarias, si –como se prevé– Sánchez no logra ser investido el día 2, para lo cual necesita mayoría absoluta, la segunda votación, en la que le bastaría la mayoría simple, tendría lugar el sábado 5 de marzo.

La razón que justifica el cambio es que la fecha de la primera votación tiene un valor legal. Eso significa que si en el plazo de dos meses desde ese día no se ha elegido jefe del Ejecutivo el Parlamento se disolvería automáticamente y se convocarían nuevas elecciones.

Adelantar el debate un día permitiría que, de acuerdo con los plazos fijados en la Constitución, las elecciones repetidas fueran el domingo 26 de junio y no el lunes 27, tal y como contemplaba el calendario inicial.

Fuente: El Observador y agencias

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