"En agricultura hay que tener buenos rendimientos porque es lo que más incide en el negocio"

El productor consideró probable que se logren entre 2.800 y 3.000 kilos de soja por hectárea
¿Esperaba un año tan bueno para los cultivos de verano?
La verdad que no. Se pronosticaba año Niña, y quienes miran los pronósticos de largo plazo tenían cierto temor a que faltara un poco de agua. Pero yo no me estoy basando en los pronósticos de largo plazo para planificar, porque se equivocan bastante.

¿Qué cultivos de verano sembró este año y qué porcentaje ocupa cada uno en el total?
El 25% es maíz –80% de primera y 20% de segunda–; y la soja es 75% restante –35% de primera y 65% de segunda–.

¿Qué estimaciones de rendimiento tiene?
Es bastante difícil de estimar. Estamos con unos días complicados, de temperaturas muy altas, y eso nos preocupa porque la soja de primera está en pleno llenado de granos y empezando a formar vainas, y algunas sojas de segunda empezando a llenar granos. Pero nos preocupa un poco que de no concretarse alguna lluvia en estos días haya una merma en el potencial de rendimiento. Por lo tanto hacer una estimación es bastante difícil. En caso que ocurran lluvias es muy probable que logremos promedios de rendimiento de entre 2.800 y 3.000 kilos de soja por hectárea.

¿Qué rendimientos logró en las primeras cosechas de maíz?
Estamos cosechando grano húmedo, con rendimientos muy buenos, de entre 8.300 kilos y de 11.000 kilos por hectárea. Hacíamos la cuenta dos o tres veces porque no podíamos creer haber logrado rendimientos tan altos. Pero fue un año en el que las condiciones se dieron para tener altos rendimientos y eso se está concretando.

¿Cómo viene el año desde el punto de vista comercial?

Al maíz lo vendemos internamente y, si bien se van haciendo algunos negocios, no hay mucho mercado. En general los exportadores presionaron bastante el precio a la baja y en el mercado interno es donde se están haciendo más negocios. Pero el productor está reacio a vender barato, porque los costos del maíz son bastante altos; si bien tuvimos altos rendimientos, para tener un margen hay que lograr buenos precios. En soja tuvimos unas cuantas oportunidades de venta a US$ 380 por tonelada, y en general los productores fueron aprovechando esos picos de precios para ir cerrando negocios. Y ahora tuvimos una baja importante, que se da básicamente por una proyección de producción importante para Sudamérica, que en caso de concretarse hará que se mantenga en el orden de US$ 360 por tonelada, con pocas posibilidades de que suba. Por lo tanto haber cerrado negocios a US$ 380 fue una buena decisión, aunque todavía falta y algún problema que pueda ocurrir hasta la cosecha sudamericana podrá hacer subir el precio.

¿Qué porcentaje de la cosecha de soja vendió?
Un 55%. Me gustaría haber cerrado un poco más, pero es difícil porque no se sabe qué rendimientos obtendremos y por eso esperamos acercarnos un poco más a la cosecha para cerrar más negocios. Igualmente es difícil cerrar más de 70% de lo que se proyecta sacar en toneladas totales.

¿La ecuación entre precios y costos es buena para los agricultores este año?
Sí. Siempre en la agricultura hay que tener buenos rendimientos, que es lo que más incide en el negocio. Pero en este escenario algunos costos se han acomodado, como los agroquímicos, las labores se ajustaron bastante, las rentas también tuvieron un reacomodo en los últimos años, aunque quizá fue el costo que menos bajó respecto a los demás. Después lo que pesa mucho es el combustible, sobre todo en los fletes, que es algo que preocupa, porque es un servicio fundamental e incide mucho en el precio final del producto, y cada suba complica bastante el negocio. Entendemos también a los transportistas, porque con estos costos no tienen mucho margen para ajustar las tarifas.

¿Cómo están sanitariamente los cultivos?
En el norte hubo algún problema de roya asiática que se viene controlando, pero nosotros no sembramos en el norte. En el litoral sur los cultivos están bastante sanos. Lo que sí hay es chinche, que se va controlando. Pero hay que estar atentos, monitoreando los cultivos y cuidando el potencial que tenemos.

¿Ya planificó la siembra de invierno o aún no?
Tenemos establecida una rotación que tratamos de cumplirla, intentando tener entre 60% y 70% del área total con cultivos de invierno. Además agregaremos algo más de colza en la rotación, con una reducción de cebada y de trigo. A pesar que trigo y cebada no son buenos negocios los seguiremos sembrando. No es fácil tener resultados positivos con esos cultivos pero se hacen por un tema de rotación, para cuidar el suelo. En el sur es mejor hacer un cultivo de invierno que de cobertura porque en general las sojas de segunda se comportan muy bien, sin grandes diferencias con las de primera. A pesar que los precios del trigo son bajísimos, lo haremos porque es un cultivo con el que se puede aspirar a mayores rendimientos y el número se acerca más a un empate, o incluso se puede ganar algo.

Datos personales

Fecha de nacimiento: 13 de abril de 1981
Estado civil: casado
Hijos: Guillermo (2 años y medio) y María Inés (7 meses)
Profesión: ingeniero agrónomo
Hincha: de Peñarol

Acerca del autor