Fernández Huidobro: lobby empresarial demora instalación de fábrica de armas

Representantes de Glock retomarán negociación con el Ejército en próximos días
Glock es una de las empresas de armas más poderosas del mundo. El 65% de las pistolas que compran las agencias gubernamentales de Estados Unidos llevan esa marca. La empresa presentó en 2009 un proyecto al Poder Ejecutivo para instalar una planta de logística, armado y fabricación de partes de pistolas 9 milímetros en Uruguay. El ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, aprobó el proyecto pero advierte que el lobby empresarial de otras empresas armamentísticas ha demorado la instalación de la fábrica en el Servicio de Material y Armamento del Ejército (SMA).

"Paradojalmente ese expediente vino con el sello de urgentísimo de Presidencia de la República, cuando estaba el compañero (José) Mujica, y después dio muchas vueltas burocráticas", dijo el ministro a El Observador. "Yo di carta blanca para que avanzara" pero "imagínese que cuando Glock toma esta iniciativa se despertaron todos los demonios de la competencia, lo que me parece normal porque así funciona el capitalismo. A ninguna de las otras marcas de armas internacionales del planeta Tierra, que tiene cada una un representante acá y son grandísimas empresas, les gusta esto", dijo Fernández Huidobro.

La última reunión entre representantes de Glock y el Ejército para avanzar en el proyecto se realizó en diciembre. La negociación para que una de las fábricas más grandes del mundo tenga su sede latinoamericana en el SMA, junto a la Gruta de Lourdes, se retomará en los próximos días.

La propuesta de Glock se desarrolla en tres etapas. En la primera, la empresa construiría una base logística dentro del SMA para distribuir su armamento desde Montevideo hacia América Latina y el Caribe. En la segunda etapa,instalaría a los 45 días una planta de ensamblaje para que soldados del Ejército armen las pistolas 9 milímetros. En la tercera etapa, que comenzaría dos años después, la empresa planifica construir algunas partes de estas pistolas en Uruguay.

El proyecto no tiene ningún costo para el Estado uruguayo. "Todos los honorarios y los gastos los pagaría la empresa Glock", explicó el coronel Hugo Rebollo, director del SMA. La empresa prevé contratar para la primera etapa a 20 soldados, para la segunda a 30 y para la tercera a 80. Pero, más allá de los salarios y la capacitación, el beneficio para el Estado radica en que Glock propone entregar al Ministerio de Defensa cinco armas cada 100 que venda en Uruguay y la región.

El Ministerio del Interior compró 8.000 pistolas Glock el año pasado; el Ejército, 1.400; la Armada, 600; y unas 500 se vendieron en el mercado interno. "Si hubiésemos tenido el convenio con la empresa, el año pasado habrían ingresado 510 pistolas al Ministerio de Defensa, el 5% de las que Glock vendió", explicó el director del SMA a El Observador. El proyecto busca, por lo tanto, renovar el armamento sin generar costos al Estado. Además, el ministerio cobraría una partida por la custodia del predio donde se instalaría la fábrica.

Las pistolas Glock –que son de procedencia austríaca y una de sus principales plantas de fabricación está ubicada en Estados Unidos– se venden en las armerías de todo país a US$ 1.000, pero el Ministerio de Defensa las compró el año pasado a US$ 400 por la exoneración impositiva y la adquisición al por mayor, informó Rebollo.

"Una dictadura de pensamiento"

El ministro volvió a la trinchera mediática la semana pasada, luego de que en el programa Quien es quien, de Televisión Nacional de Uruguay (TNU), planteara que la posesión de armas es "un atributo de la libertad". Esto generó una serie de críticas de parte de integrantes del Frente Amplio y del periodista Marcelo Pereyra, que en La Diaria comparó su propuesta con el candidato de la derecha estadounidense Donald Trump. La respuesta del ministro llegó al día siguiente en una columna titulada "Marcelo, como Hitler", en la que recordó que el criminal más célebre de la historia occidental propuso el desarme de la población y especialmente de los judíos antes de comenzar el genocidio. Para el ministro, hoy existe "una dictadura de pensamiento único que codifica lo que es correcto y lo que es incorrecto y si se sale de eso las sanciones son graves". Luego, se excusó: "Yo no estoy acostumbrado a eso porque antiguamente no era así".

Fernández Huidobro también fue criticado la semana pasada por el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, quien planteó que el titular de Defensa "mezcla cosas" y recordó que "hace algunos años, un ciudadano armado mató a un familiar". El ministro de Defensa consideró que Bonomi "usa siempre el mismo ejemplo: un caso, una tragedia de un señor que confundió a una hija con un delincuente, pero cuénteme todos los demás casos". Luego pidió que "no sea malo" porque "eso es agarrar un caso excepcional, rarísimo".

El titular de Defensa considera que las estadísticas lo avalan y compara en ese sentido la tasa de homicidios de Uruguay con la de otros países en los que la población civil está más armada. "Uruguay tiene ocho homicidios cada 100 mil personas y Estados Unidos tiene la mitad. Uruguay es mucho más violento que Estados Unidos", aseguró. Luego recordó el caso de Suiza, donde hay un homicidio cada 100 mil habitantes. "Tendría que haber un homicidio a cada rato. Sin embargo, en Suiza todo el mundo está armado hasta los dientes y anda por la calle con el fusil. Los gurises andan en los boliches sentados con el fusil en bandolera. Usted me dirá: 'Debe de haber una cantidad de asesinatos'. No. Hay ocho veces menos que en Uruguay".

Más allá de esto, el ministro aclara que su posición sobre la tenencia de armas no está vinculada al posible desembarco de Glock en Montevideo. "Glock no se instala para armar a la población, sino más bien para vender esas armas a la región. Son dos temas diferentes".

"Alguien está tirando arenita"

El Ministerio de Economía y Finanzas realizó algunas observaciones el año pasado a la propuesta. "No son observaciones insalvables, sino aspectos formales del proyecto. Esto tiene que salir porque como fuente de producción es conveniente", destacó el director del Servicio de Material y Armamento, coronel Hugo Rebollo. De todas maneras, el ministro Eleuterio Fernández Huidobro reconoce que la iniciativa ha avanzado con mayor lentitud que la esperada.

"Hay arena en los engranajes y alguien está tirando esa arenita", dijo el ministro.

¿A qué nivel llega el lobby?
A todos los niveles. En seguida empiezan a hablar con los periodistas, con los partidos políticos.

¿Con los ministros también?
Con todo el mundo. Los lobbies se mueven.

¿Qué empresas son?
Todas las otras pistolas del planeta: HK, CZ, Jericho. Si a usted le dan a elegir y se ilustra, no sabe cuál, porque son a cual mejor. Acá en Uruguay todas las empresas extranjeras de cualquier tipo, hasta las que venden galletitas, tienen sus representantes, que son uruguayos generalmente.


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