Fondos forestales locales mitigan peso de extranjeros en ese rubro

AF colocó US$ 190 millones en fideicomiso para adquirir 42.000 hectáreas
Agroempresa Forestal (AF) colocó ayer con éxito y un fuerte apetito de inversores institucionales (AFAP) la tercera serie de participación del fideicomiso Bosques del Uruguay III (BDU) por U$S 190 millones, con una demanda "que más que duplicó el monto propuesto", destacó ayer a El Observador el director de AF, Francisco Bonino. Se trató de la mayor emisión de un agente no estatal realizada en el mercado de valores uruguayo.

La suscripción del fideicomiso se realizó en dos tramos, uno minorista por un máximo de hasta US$ 19 millones que apenas recibió una propuesta por US$ 6 mil al precio único de 100%, y un tramo general destinado a inversores institucionales. En ese último se recibieron 16 propuestas por un total de US$ 400,5 millones. Las ofertas presentaron montos desde US$ 1,9 millones a US$ 95 millones. De esa forma, el emisor adjudicó en Bevsa el remanente de US$ 189.994.000, completándose los US$ 190 millones licitados.

"En Uruguay se discutió mucho el tema de la inversión extranjera en el campo y los flujos de capital que arribaron del exterior. Por está bueno que por medio de este tipo de vehículos (fideicomisos de participaciones) capitales uruguayos sigan invirtiendo (en tierras) y balancean esa tendencia", rescató Bonino en diálogo con El Observador.

AF fue la primera empresa que realizó una emisión con certificado de participación de un fideicomiso de campos en 2011. "Es muy bueno que el mercado va conociendo estos productos. Históricamente las AFAP invertirán solo en títulos públicos", recordó el ejecutivo.

Con esta emisión, AF conformará un fideicomiso para hacerse de unas 42 mil hectáreas (ha) de campos ya forestados de otros fondos extranjeros que cumplieron su ciclo en Uruguay y que ahor hectáreas a deben devolver sus flujos a sus inversores. Esas tierras estaban en manos de inversores extranjeros de varios países que habían adquirido esos campos hace 10 años por medio de un fondo que ahora deberá pagar el dividendo que corresponde a sus accionistas.

Precisamente, Bonino destacó que este tipo de emisiones de participación en el mercado bursátil local "es positivo" para que los inversores uruguayos –por medio de las AFAP que se nutren con recursos que vuelvan sus trabajadores– puedan "balancear" un proceso en el que solo fondos de pensión del exterior invertían en tierras.

Por el tipo de emisión, a 20 años de plazo, el destino natural de las colocaciones son las AFAP. AF proyecta una tasa de retorno anual del 9% en dólares, que puede ser menor o superior en función de la rentabilidad que ofrezca el negocio de la madera.

Recordó que AF no está emitiendo deuda, sino otorgando un certificado de propiedad, una acción, que otorga su retorno en función de la rentabilidad que ofrece el negocio. Por eso la adjudicación del Bosques Uruguay III se realizó por prorrateo en función del monto que cada inversor ofreció. El ejecutivo recordó que BDU III es "una continuidad" del BDU I lanzado en 2011 por US$ 50 millones y del BDU II de 2015 por US$ 70 millones. "Si las inversores siguen apostando que lleva a que la oferta sea el doble de lo requerido, quiere decir que hay conformidad por cómo vienen los otros proyectos", dijo Bonino.

Potencial y futuro

En un momento donde la rentabilidad del agro atraviesa un ciclo adverso por la caída de precios en los mercados internacionales, Bonino destacó la opción de la forestación –"que atraviesa otro momento"– para salir al mercado financiero con una "buena respuesta" del capital local.

Bonino indicó que la determinación de apostar a un tercer fondo se había tomado antes de que se conociera la intención de UPM de construir una segunda planta de celulosa en el centro del país en el correr de los próximos dos años.

"La visión que tenemos a futuro es que el sector forestal va a seguir creciendo y bien en Uruguay", aseguró. En ese sentido, comentó que luego de la caída en el precio de los commodities que se procesó en los últimos dos años, el país incrementó su volumen de exportación de celulosa, ya que la corrección de los precios fue menor a la procesada por otras materias primas.

Por otro lado, la demanda de madera aserrable –el corazón del negocio de AF– se muestra "fuerte" liderado por China, Taiwán, Filipinas e India. Actualmente, la superficie de forestación en Uruguay ronda el 1 millón de hectáreas, con un potencial de unos 3 millones de hectáreas.
Bonino dijo que, de concretarse la tercer pastera, es muy factible que el área forestada en el país llegue a los 2 millones de hectáreas.

Firma administra 70.000 hectáreas en Uruguay

Con la emisión de ayer, AF pasó a administrar activos de campos forestales por unos US$ 310 millones, con lo que es el mayor fondo con capitales uruguayos en ese rubro. Además, hasta el momento es la empresa privada que ha emitido más dinero en la historia del mercado bursátil local. Los accionistas de AF son uruguayos, salvo uno que es de origen argentino. La firma pasará ahora a administrar unas 80 mil ha en la región, de las cuales 70 mil están en Uruguay. Además de este rubro, AF tiene otras dos líneas de negocios independientes en la región. Una está vinculada a los servicios para empresas forestales, como poda, control de malezas y hormigas. En tanto, el tercer nicho de negocio está vinculado a la exportación de madera para aserraderos del exterior.


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