Frutas a la venta sin control de pesticidas

Las pruebas que realiza la IMM de residuos de agroquímicos en frutas y hortalizas que se distribuyen en 90% del país, demoran una semana en revelar resultados
Por Lucía Núñez y Macarena Saavedra

El 97% de las frutas y hortalizas que se consumieron en Uruguay entre noviembre de 2015 y agosto de este año tenían residuos de plaguicidas. El 77% no superaba el límite permitido por la regulación alimentaria, solo el 1% lo hizo. Otro 19% tenía presencia de agroquímicos para los cuales Uruguay no tiene establecido un límite que los regule. Esos fueron datos brindados a El Observador por la Unidad de Regulación Alimentaria de la Intendencia Municipal de Montevideo, que analizó en ese período 220 muestras de frutas y hortalizas del Mercado Modelo.

Del centro se reparten los productos que se distribuyen al 90% del país, lo que hace que los resultados sean generalizables para toda la producción. Tomates, lechugas, morrones, frutillas, zanahoria, choclo, espinaca, cebollas y acelgas son algunos de los productos analizados.

A pesar de que los resultados han mejorado con respecto a 2002 -cuando comenzaron a realizarse los controles- el director del departamento, Marcelo Amado, reconoció que los resultados de las pruebas que se les realizan "como rápido se pueden lograr en una semana", por lo que una cosecha que tenga niveles extremos de contaminación no podrá ser frenada antes de que las personas las consuman.

"No tenemos la capacidad, y a nivel mundial es muy complejo, de poder trancar un camión si el análisis no está bien", dijo Amado a El Observador. "Lamentablemente podría llegar a pasar -que no se pueda frenar una cosecha- porque no tenemos la capacidad de esa reacción. No tenemos forma de controlarlo", agregó.

Hasta el momento en los análisis no han detectado casos de presencia de veneno, pero sí de niveles de residuos de agroquímicos que superan la tolerancia.

Entre 2002 y 2005 el departamento analizó 258 muestras, 7% de las cuales demostraron estar por encima de los límites permitidos. Un 65% tenían presencia de plaguicidas pero estaban dentro de los límites permitidos y 28% no tenía residuos.

El encargado de Regulación Alimentaria de la IMM consideró que los productores tuvieron un cambio de mentalidad y dejaron de ser reticentes a los controles. "Lamentablemente los propios productores sintieron en carne propia, en integrantes de su familia, el efecto del agroquímico a la hora de aplicarlo: intoxicaciones, problemas en la piel, alergias. Ahí empezaron a tomar conciencia", consideró. En los primeros años debieron obligarlos a que les dieran muestras de las frutas y hortalizas. Ahora, los productores o feriantes piden los controles.


El laboratorio entre 2014 y 2015 tuvo inconvenientes técnicos, por falta de electricidad, que le impidieron funcionar con normalidad y analizar las muestras.

Productos sin monitorear

A pesar que existe una "gama importante" de frutas y hortalizas en las que se analiza la presencia de residuos agroquímicos, según consideran, Amado adelantó que pretenden ampliar la muestra a productos "como a la parte de harinas, arroces y leche".

"Puede haber una gama importante de alimentos que hoy no los estamos monitoreando. Lo queremos hacer para tener un histórico y ver los niveles de plaguicidas", dijo.

Carencias en la normativa

Para cada fruta u hortaliza en la que se monitorea la presencia de 34 plaguicidas, Uruguay tiene un "codex alimentario" que establece los límites permitidos. Sin embargo, hay algunas de ellas para las cuales no están definidos en la normativa nacional, por lo que se debe recurrir a los de la Unión Europea.

A través del Plan Nacional de Vigilancia de Residuos, integrado por el MGAP, Facultad de Química, de Agronomía, el Mercado Modelo y Bromatología de la IMM, buscan resolver este problema a través de la elaboración de límites nacionales.

Populares de la sección